Abuso sexual infanto juvenil Instituciones

Fecha: Lunes, 19 Diciembre, 2011 - 18:23

Creer y denunciar

Desde hace unos años las denuncias por abuso sexual infanto juvenil han aumentado, hecho que traduce la pérdida de miedos de las personas a denunciar este tipo de delito aberrante. En Bahía Blanca la ONG “Creer, Sí” asesora a víctimas y familiares: su fundamental recomendación es creerle a los chicos cuando hablan de que sufren este tipo de violencia.

El 19 de noviembre está establecido a nivel mundial como el Día de la Prevención contra el Abuso Infanto Juvenil. Semanas atrás, la concejal Elisa Quartucci (Integración Ciudadana) elaboró un proyecto para que la Municipalidad y otras reparticiones públicas colaboren con las tareas de sensibilización, difusión y prevención contra el abuso sexual infanto juvenil a fin de crear conciencia en la comunidad y ayudar a las entidades que se dedican a ello.
Fueron los integrantes de la ONG local “Creer, Sí” quienes hicieron este pedido en el Concejo Deliberante y que vienen trabajando desde hace tiempo en ese sentido.
Clelia Severini forma parte de “Creer, Sí” y dialogó con EcoDias sobre la importancia del 19 de noviembre ya que el objetivo es “que ese día se pueda hablar en todo el mundo sobre esta situación con la idea de hacer cada vez más visible esta problemática porque existir existió siempre pero lo que pasaba era que estaba oculta”.
La ONG fue constituida a partir de profesionales que ya trabajaban en el tema en instituciones oficiales y privadas: “La conformamos algunos profesionales, particulares, docentes interesados y la intención es, por un lado, hacer cada vez más visible esta situación a través de programas de difusión e información. Y por otro lado asesorar y brindar asistencia a las víctimas de abuso sexual infantil y a sus grupos familiares”.
Clelia es trabajadora social y desarrolla su tarea en Creer, Sí, junto a otros colegas, psicólogas, docentes y abogados: “Todos los años hacemos una jornada más importante trayendo gente de Capital Federal, organizamos charlas con profesionales de Bahía Blanca ya sea para docentes o si no, vamos a las escuelas y a las sociedades de fomento. Este mes de noviembre lo que hicimos fue intensificar todo este tipo de actividades y además organizamos cine debate. Tratamos de buscar actividades que hagan que la gente conozca el tema, que sepa que hay que hablarlo, que puede pedir ayuda y que hay que denunciarlo porque es un delito muy grave”.
Según Clelia, a través de charlas con chicos del segundo ciclo del primario, se consiguen muy buenos logros ya que éstos muestran interés por el problema: “Después les damos folletos para que lleven a sus casas y puedan hablarlos con sus papás. También en el secundario hay muy buena repercusión”.
Ahora bien, al ingresar en los datos más finos sobre abuso sexual infanto juvenil en Bahía Blanca, Clelia señaló que la situación es más o menos como en todo el país: “En los últimos años la gente se está animando a denunciar más. En este momento en Bahía Blanca, según lo que informa la Fiscalía, hay unas 30 denuncias por mes de abuso sexual infantil, con respecto a los últimos años es un aumento considerable. Esto no significa que exista más, sino que la gente se anima a denunciar, primero porque hay una difusión a todo nivel, y segundo porque la Justicia está dando respuestas”. Es decir, que haya más denuncias no viene a afirmar que existan cada vez más casos de abusos sino que se está perdiendo el miedo, se está venciendo al silencio y hay más actitud de denunciar el abuso sufrido por un niño.
Generalmente, dijo Severini, el abusador suele ser el padre biológico de las víctimas aunque también puede tratarse de padrastros, tíos, abuelos o amigos de la familia.

Cariño y confianza
Continuando con el análisis de los tipos de perfiles que presentan los abusadores y las víctimas del abuso sexual infanto juvenil, la licenciada se refirió a la relación que se da entre ambos y que finalmente lleva al delito y al sufrimiento del niño: “La principal característica que existe en la relación entre abusador y niño víctima es que tiene que existir una relación de cariño y de confianza. El abusador utiliza eso precisamente, la confianza y el cariño que el niño siente hacia él, para iniciar el proceso abusivo”.
Respecto a los denunciantes, en muchísimas oportunidades suele ser la madre del chico, algún familiar cercano, una tía, una abuela y también los docentes: “En algunos casos también los hospitales, tienen obligación por ley cuando detectan un caso de abuso de denunciarlo. En la práctica esto no se venía dando pero estamos viendo que en este último tiempo sí”.
El trabajo de Creer, Sí se desarrolla con personas que van a la ONG a pedir ayuda o bien con víctimas derivadas de otras instituciones: “Hay familiares que vienen espontáneamente a pedir orientación y asesoramiento a la sede, ahí los orientamos y después hacemos un seguimiento. En otros casos son derivados por Fiscalía, Comisaría de la Mujer o los servicios locales pidiéndonos, en la mayoría de los casos, asistencia psicológica, para los chicos”.
Esa asistencia que es gratuita y que tiene que ver con la recuperación del chico abusado, es un proceso de, generalmente, entre 10 meses y un año. Sin embargo, en dicho proceso mucho depende de que el entorno del niño le crea y lo apoye: “Si hay una mamá o familiares a cargo del chico que les creen desde un principio lo que pasó, que tratan de alejarlo del abusador y que lo apoyan y se preocupan por brindarle un asesoramiento y contenerlo, la reacción va a ser mucho más rápida que en aquellos casos en donde la mamá tiende a rechazar que su pareja fue la que abusó, y tiende a dudar de lo que dice el chico”.
Cuando un niño o niña es abusado suele dar algún tipo de señal a las personas que tiene a su alrededor y con la que ha logrado algún tipo de confianza: “Creo que si los papás o la familia más cercana al niño, están atentos a ver qué le pasa, se dan cuenta”.
El abuso sexual no es solamente la penetración sino que, por ejemplo, un manoseo, es tan grave, repudiable y merecedor de denuncia como cualquier otro tipo de abuso: “El proceso abusivo significa todo un tiempo porque el abusador elige al niño y programa los pasos. Cuando el abusador comienza este proceso abusivo generalmente comienza con juegos, con algún tipo de caricias que el chico no percibe que eso está mal. Con el tiempo eso se va intensificando. Los manoseos son tan graves como una penetración porque además esto va acompañado de ‘esto es un secreto’, ‘no tenés que contarle a nadie’, ‘si lo contás tu mamá se va a enojar, te va a internar, va a venir la policía’ y un montón de cosas para que mantengan el secreto. Eso significa mucho sufrimiento para los chicos”.
Por todo lo expuesto, la primera y más importante recomendación que se hace desde Creer, Sí, es, justamente, creerles a los chicos si dicen que fueron abusados: “Ningún chico miente sobre esto. Hay toda una corriente que dice que las mamás influyen en los chicos para que digan esto y se denuncie a los padres: no, los chicos no mienten, a ningún chico le gusta estar en estas situaciones, ni ningún chico, ni ningún adolescente. En segundo lugar, pedir ayuda, hay gente en las escuelas, en las unidades sanitarias, en los hospitales, en Fiscalía, estamos nosotros, pedir ayuda y asesoramiento. Pero lo que no se debe hacer es ignorar lo que dice el chico o decirle ‘callate, esas cosas no se dicen’. Eso nunca, porque además los chicos piden ayuda y muchas veces si reciben una negativa o ven que no se los escucha o no se les da importancia se retraen y se callan”. Y lamentablemente, si eso ocurre, pasa mucho tiempo y los chicos no pueden hablar de lo que les pasó y les pasa. Simplemente con creerles se los puede salvar de un dolor inmenso.

Dónde pedir ayuda
Creer, Sí atiende todos los días miércoles, de 16 a 18 hs. en su sede ubicada en uno de los locales del Mercado Municipal de Donado 151. También están los teléfonos de consulta 451-3049 o 454-2153 a los cuales se puede llamar las 24 horas, todos los días. Otra vía de comunicación es su correo electrónico que funciona con la misma modalidad que las líneas telefónicas, creersi@hotmail.com



Autor: Redacción EcoDias