Educación

Fecha: Miércoles, 11 Julio, 2018 - 00:00

Consignas y movimiento

La formación en espacios de reflexión y materiales para pensarlos dan la entrada al movimiento en las aulas. Metodologías, herramientas y marcos para la docencia actual.

“El movimiento en la Educación: el arte de las consignas” fue escrito por Déborah Kalmar y Marina Gubbay, profesoras Danza- Expresión Corporal. “El libro constituye un elemento muy importante para las profesionales de esta disciplina, un libro nuevo que enfoca una cuestión muy específica de lo que es la metodología porque después de lo que fue el aporte de Patricia Stokoe, la pionera, la fundadora de la expresión corporal como la conocemos en Argentina hubo otro material que se fue generando pero más pensado en propuestas que apuntaban a dar herramientas a las docentes, ideal válido, creo que éste instala un poco más profundamente en pensar la metodología, también da propuestas a modo de que el que no conoce tanto pueda ir vivenciándolo desde este relato de clases”, relató Débora Garvie, integrante del colectivo bahiense Arte en Movimiento.

Diálogos
La visita de estas dos docentes generó tres propuestas para compartir con el público en general, como fue el caso de la presentación del libro, un seminario en Danza Expresión Corporal que se centró en “El texto del cuerpo” y finalmente, un taller de reflexión que discutió sobre “La palabra límite”.
“Son muy claras al explicar la técnica metodológica particular de la disciplina, no solo de la expresión corporal sino de la docencia en general, ya que la consigna es generadora de todo el proceso de aprendizaje”. En lo que es propio de la disciplina, agregó, “cómo lo enseñamos también es un contenido en sí mismo, cómo entendemos que llegamos al otro, hacemos puente con el otro también hace a lo que se está aprendiendo, no es que enseñamos un contenido, algo que se pueda buscar en un libro, no se trata de ese tipo de conocimiento o saber, tiene que ver con el hecho de poder transitar una vivencia y desde ahí ir internalizando y construyendo los propios conocimientos”. El desafío asumido fue mucho, las autoras lo logran y de allí la preocupación por difundirlo.
“El arte de dar consignas se define como una consecuente búsqueda de respeto por el otro: en la libertad de elegir, en el acercamiento a la comprensión del mundo de los alumnos, en la colaboración para la exploración y el descubrimiento del propio cuerpo y en la capacidad de comunicación con los otros seres”, impulsan las autoras en el prólogo de la obra. Si la pretensión es la de una danza propia, vinculada con el entorno y el grupo hay que seguir explorando “
una metodología de enseñanza que ha corrido el eje desde la muestra del modelo por parte del docente, hacia una metodología basada en su capacidad de crear un entorno, una atmósfera facilitadora, el orientar la atención, la exploración y la acción a partir de las consignas verbales”.

Seminario y taller
Un seminario intensivo permitió sumergirse corpóreamente en lo que es la vivencia de la disciplina, poner en la práctica lo que se expresa en el libro. “La consigna lleva a los procesos de acción desde lo corporal, cómo se va construyendo sentido desde allí, y cómo esta palabra se transforma en un puente para un proceso creativo, un proceso de aprendizaje que llega a través de este otro lenguaje que es el del movimiento”, aporta Garvie.
El taller de reflexión puso en escena “La palabra- límite”, una forma de poner en contexto qué tan diversa es la expresión corporal, “es necesario conocer los principios que la rigen, los ejes centrales que la atraviesan para poder abordar las propuestas pedagógicas en cada contexto”. Puesta la vista en aproximar a estudiantes de otras carreras humanísticas, docentes de la Escuela de Danzas, para que se puedan realizar aportes a la disciplina desde lo conceptual, “el eje es la cuestión del límite, poder problematizar el concepto de límite tanto en los procesos creativos artísticos como en los pedagógicos, sus relaciones”. El límite también fue entendido como una instancia de apertura, de procesos creativos y de aprendizaje donde la palabra se hace presente.

El movimiento local
El colectivo Arte Movimiento está conformado desde el año 2011, “realizamos diferentes tipos de eventos, fue cambiando la conformación de los integrantes porque nos vamos nucleando de acuerdo a los tiempos personales y profesionales”. Acondicionándose a las necesidades y disposiciones, las integrantes fueron transformando la primera intención, conformar una asociación, “vimos que complicaba sin sentido, y era más natural pensar qué queríamos hacer y quiénes se podían prender, entenderlo así fue indispensable porque fuera de convocar un evento no tenemos la intención de réditos económicos, sino que queremos organizar la situación para que el hecho se dé como un deseo propio y para poder habilitarlo y compartirlo para otros”. Con el objetivo de desarrollar espacios de desarrollo personal y profesional de las personas que trabajan con otras personas, las docentes de Expresión Corporal cuenta con colaboradores y colaboradoras en forma más amplia, “participan de los eventos, dan una mano, y frente a un video de las actividades que organizamos podemos ver cuántas caras son conocidas, y se va armando un colectivo que está presente y da su energía para que las cosas puedan hacerse, y suelen ser unos grandes desafíos”. Unidas por el compromiso, esta constituye la primera actividad del Movimiento. El logro de esta convocatoria estuvo relacionado por el apoyo de la Universidad Nacional del Sur, quienes cedieron sus instalaciones para la realización de las actividades.
Una de las instancias destacadas por la docente a la hora de hablar de los avances de la Expresión Corporal como disciplina recuerda que en el año 2011 llegaron los cargos para completar su enseñanza en las escuelas primarias, “se titularizaron muchos cargos, lograron tener trabajo muchos docentes de Folklore y de Expresión Corporal, eso le dio un ímpetu importante porque comienza a tener por sí misma”. Esto permite que se conozca en las familias y la comunidad, “está más naturalizado que van a la escuela y tienen danza o expresión corporal, desde ese lugar el compromiso y la responsabilidad como profesionales para seguir formándonos, hacerlo de manera idónea”.

Autor: Redacción EcoDias