APRENDIZAJES Interés general

Fecha: Miércoles, 15 Mayo, 2019 - 00:00

Ciclos de la vida

Empatía, paciencia y atención son los requerimientos básicos al momento de hacerse cargo de los/las mayores de la familia.

“Las primeras recomendaciones son la paciencia, el ponerse en el lugar de los padres, reconociendo los extremos del ciclo de la vida, en un punto nos toca cuidar a nuestros papás, hacerlo de la mejor manera posible y recordando todo lo que recibimos de ellos”, introduce Laura Beatriz Vega, licenciada en Enfermería y capacitadora en primeros auxilios.

Entender y saber
Los cuidados del adulto mayor fue la temática de un taller dictado por la profesional donde se destacó el gran interés de cuidadores, el personal dedicado a la enfermería y público en general, “hay que recordar que también quienes se están haciendo cargo del cuidado de sus papás o están compartiendo la vivienda con ellos requieren de estos conocimientos y necesitan cuidados”. Las consultas más frecuentes que reciben están relacionadas con los aspectos legales, cómo tratar tanto como el adulto mayor como la familia, “el cuidador se hace cargo indirectamente de la familia que está tras de esa persona, es el que influye en la toma de decisiones muchas veces”. Si hay un grupo familiar la noticia es buena, también hay que considerar muchos adultos mayores están a cargo de cuidadores profesionales, y se encuentran ingresados en geriátricos o instituciones de salud mental. “Hay muchos avances en las leyes y los derechos que atienden a los adultos mayores, Argentina está inserta en una Convención Interamericana, donde el país debe velar por la salud de los adultos mayores en su totalidad, ya en algunos centros y lugares para adultos mayores se trabaja mucho con asistentes sociales, personas que se hacen cargo de reemplazar el entorno social que no tiene el adulto mayor”, acotó la licenciada.
La atención de las necesidades básicas es una prioridad, en el cuidado se hace fundamental la detección de lo que se encuentra alterado en la persona cuidada, una vez identificada el profesional deberá trabajar en su compensación. “A quien le toca realizar la higiene de la persona mayor se le indica que es el momento donde uno puede descubrir un montón de cosas, porque es el instante en que está expuesta la piel. Entonces puede observar si hay lastimaduras, paspaduras, úlceras, entonces se puede tener un panorama real del estado físico del adulto mayor”. La ponderación de estas ocasiones claves hace que los cuidadores profesionales o familiares puedan evaluar consultas médicas, redireccionando junto a los profesionales de áreas específicas las medicaciones o el tratamiento de estos síntomas. Otras de las funciones alteradas suelen ser la comunicación y la memoria, “se brinda un recurso que las facilita, las tarjetas sean con dibujos o palabras, sobre todo si la persona se encuentra disminuida o afecta en estas habilidades, de esta forma sencilla se le puede garantizar el contacto con su entorno social”.
Una rutina diaria satisfactoria colabora en la salud física y mental de la persona, “que tome aunque sea una decisión por sí mismo, que haga algo que le interese; hoy la sociedad tiene un montón que ofrecerles y ellos mismos se insertan cuando su condición física lo permite”. Talleres y gimnasios se vuelven espacios donde volcar actividades que generen independencia y bienestar.

Quienes cuidan
En busca de dar respaldo científico a estos cuidados también se hace necesario tener en cuenta el cuidado de los cuidadores, sean familiares o profesionales. “El familiar tiene esa carga emocional, que es una mochila que a veces pesa mucho y con la que cuesta discernir entre lo que estaría bien y lo que no, lo emocional es una línea difícil de manejar”. Para los profesionales la tarea puede parecer más sencilla, puesto que el interés está puesto en mayor preparación fundamentada en la ciencia y ser parte de un equipo que atiende a ese adulto mayor. “Una nueva concepción de la profesión permitió que en los últimos años la enfermería creciera, había quedado muy relegada, el primero que se mencionaba era el médico”. Actualmente, los centros de salud y los hospitales revalorizan este trabajo, “se reconoce que es la persona que está en contacto directo con el paciente y su familia; a través de la carrera se fomenta que se siga formando, la mayoría son licenciados y enfermeros profesionales, tienen mucho conocimiento científico y mucho para brindar a sus pacientes y trabajan en lo que es el gran grupo de salud”. El enfermero siempre necesita del resto de las disciplinas, médicos y especialistas, para hacer el trabajo en equipo, donde cada uno resolverá teniendo en cuenta el aspecto descompensado. “Lo que surge últimamente son otros cuidadores, los acompañantes terapéuticos, y forman parte también de ese equipo de salud. En buena hora llegan estos profesionales para que el enfermero pueda dedicarse a sus funciones más específicas, ya que durante mucho tiempo realizó diversas actividades”.
La formación comunitaria en la atención de los adultos mayores debiera ser sostenida y permanente, teniendo en cuenta que hay mayor envejecimiento poblacional y por lo tanto, los adultos mayores conforman una parte sustancial de la sociedad. Es importante que los más cercanos al adulto mayor conozcan los pormenores de esta instancia, “los enfermeros solemos llegar a la vida de los mayores en una ambulancia, no estamos en la primera línea de la atención, seguramente tiene que suceder algo para que ingresemos en su vida, los recibimos en un hospital o un centro de atención. Por lo tanto, la formación de la comunidad en conocimientos es muy importante, la idea es comenzar a formarlos con un aval científico para poder asistir”. Salud, protección y socialización hacen válida una vida digna en esta etapa vital.

Autor: Redacción EcoDias