CAMBIO DE HÁBITOS Sociedad

Fecha: Martes, 17 Julio, 2018 - 00:00

Bienestar para este siglo

¿Quién no busca el bienestar en estos tiempos de inmediatez? ¿Qué malestares condicionan nuestra vida cotidiana? ¿Qué es posible hacer con ellos?, son los interrogantes que tres especialistas abordaron para pensar la vida en este siglo.

Las licenciadas Virginia Carlino, Mariana de la Canal y Micaela Iriarte son integrantes de la organización Cambio de Hábitos, y se ocupan de problematizar “cómo aumentar el bienestar en el siglo XXI”, en una charla abierta a todo público, espacio mensual en el Centro Cultural de la Cooperativa Obrera.

Noticias de hoy
“Las patologías del siglo son la depresión, el estrés y la ansiedad, son las que más están afectando a la sociedad actual”, apuntó Carlino en charla con EcoDias. Entre ellas crecen muchas vinculaciones, la depresión es según la Organización Mundial de la Salud la primera causa de discapacidad mundial. “Está caracterizada por una tristeza persistente, una pérdida de interés, falta de capacidad para realizar las actividades diarias, falta de la capacidad de goce. Viene aparejado con la depresión el estrés, es uno de los factores que cuando se cronifica puede disparar en esta patología”. La ansiedad es otro de los factores, que se vincula con el insomnio, falta de buen dormir o falta de sueño.
“Lo que queremos hacer es que la gente pueda interiorizarse sobre qué es la depresión, el estrés y la ansiedad, para poder identificarlo a tiempo y actuar en consecuencia. Lo orientamos a la psicoeducación, sabemos que cuando conocemos algo podemos revertirlo, el conocimiento es lo que ayuda. Cómo detectar los síntomas de alarma, y generar un sistema de alarma temprano como lo llamamos”. Esto es darse cuenta de pequeños cambios que nos vienen ocurriendo, por ejemplo, se suele dar mucho que cuando las personas pierden el bienestar hay cambios en el apetito, comen más o comen menos, hay problemas en el sueño, duermen más o duermen menos, también se ve la pérdida en el goce de actividades, una cierta apatía, no les interesa hacer actividades que antes les resultaba placenteras. Entonces, en vista de estas situaciones, “es cuando recomendamos parar y replantearse cómo está yendo el día a día, para poder tomar acciones y mejorarlo, no llegar a un estadio grave.
El ritmo de vida es una de las causas de estos padecimientos, “estamos en un mundo sobreexigidos, sobreadaptados, sobrestimulados, pensamos que tenemos que ir a mil para ser personas exitosas en nuestra vida”. Sin espacio para la reflexión, el descanso, las vidas actuales responden a la producción, “a cuanto más producimos más exitosos, tiene que ver con la tecnología, con el avance de la era cibernética, estamos a miles de distancias de todo y nos olvidamos de los tiempos evolutivos de cada persona”.

Naturalizaciones
La ansiedad es una respuesta de miedo, de huida, que tenemos los seres humanos para salvarnos de una amenaza o de un peligro. Cuando uno se estresa, el cuerpo responde a ello como un combustible para que avance, “si se cronifica y ocupa otras áreas de nuestras vidas que ya resultan paralizantes porque la ansiedad puede ser un motivador para moverte más rápidamente pero si se sobrepasa se torna paralizante, uno de los primeros disparadores es el estrés, una respuesta natural del organismo en relación con factores externos o internos pero si permanece se convierte en distrés o estrés negativo”.
Estas problemáticas no tienen edad, “un chico comienza a tener problemas para adaptarse a un ritmo escolar exigente, tratando de cumplir las expectativas de los padres, para poner nivelarse con los compañeros. Es una etapa de cambios”. En la adultez, las razones son otras, “puede aparecer estrés por la pérdida laboral, el cambio de vida”. Todas las etapas pueden llamar a estos padecimientos.
El bienestar es poder desarrollar el verdadero potencial de cada uno, sería el resultado de una vida bien vivida, a eso tenemos que apuntar. Tiene varias facetas, entre ellas la autoaceptación, relaciones positivas con los otros, control ambiental, ser autónomo, encontrar el propósito de la vida y tener un cierto crecimiento personal, ir desarrollándonos en el tiempo. “Manejamos las falsas ideas acerca de qué es el éxito, que lo relacionamos con lo material, con el consumismo, con la producción”. La búsqueda del bienestar parece más bien relacionarse con poder parar, “estamos en una época que los otros nos ven como unos fracasados si no rendimos las horas laborales, si no tenemos una pareja estable o hijos o techo propio, entonces, la gente se frustra con esos estereotipos que vienen de afuera”. El propósito de la propia vida guarda el secreto del bienestar, habrá que hacerlo germinar adentro.

PASITOS
Se hace necesario un estado de detección, creando un sistema de alarma temprano. Analizar la situación particular, cuántas horas trabajé, si estoy cansado, si me tomé tiempo para descansar y realizar actividades recreativas, como juntarse con amigos, realizar hobbies o asistir a eventos que sean placenteros, como el teatro, la pintura, el cine, escuchar música. “Mantenerlo en el tiempo es muy saludable porque si no se recae”.
Cuántas horas dedico al sueño, que debe ser entre 7 a 8 horas, otra alarma si está por encima de esos parámetros o por debajo de los mismos.
Estrategias a implementar, están recomendadas la respiración y la meditación.
Llevar una agenda de actividades que permita una guía de la vida cotidiana, mejora la organización de tiempos.
La entrevista individual o grupal con un terapeuta, “lo mejor que se puede hacer es pedir ayuda, es también un cuidado para uno mismo, que permita conectarnos con nosotros mismos”.

Autor: Redacción EcoDias