Sociedad de Fomento Villa Hipódromo Instituciones

Fecha: Sábado, 23 Septiembre, 2006 - 00:00

Vivir aislado

Nos subimos al colectivo de la línea 504 y le preguntamos al chofer: “¿Va para Villa Hipódromo?”, “¿Y eso dónde es?”, responde sorprendido. “Voy hasta el Viajantes del Sur”, agrega. Por nuestra suerte, una pasajera  nos dice que enfrente del barrio Viajantes del Sur se encuentra Villa Hipódromo.
Estas situaciones se viven reiteradamente: “Nos tienen marginados, como si no fuéramos bahienses. A veces, te tomas un taxi para venir acá y te preguntan dónde queda eso”. La palabra de Celia Ramírez, tesorera de la Sociedad de Fomento de Villa Hipódromo, es clara respecto a la incomunicación que sufren. Pero tiene más ejemplos: “Un día mi nene se fracturó el hombro, llamamos un taxi, pasó una hora y no vino. Tuvimos que irnos caminando hasta el Hospital Penna. Si llamás a la ambulancia nunca está, te dicen que tenés que esperar”.

Para ubicarse
Villa Hipódromo está ubicado a la altura del 2800 de Av. De Circunvalación Juan Manuel de Rosas, paralela a la ruta que lo separa del Viajantes del Sur. Entre las calles Indiada, Cambaceres, Misioneros y Fragata Sarmiento viven algo más de cincuenta familias. Sus primeros habitantes llegaron en 1998 y todavía hay vecinos construyendo sus casas. Con estas referencias uno se dará cuenta que ir hasta el Penna caminando no es cosa fácil ni salubre sobre todo cuando surge una emergencia.
El problema no son únicamente los taxis y las ambulancias sino también los micros: “No tenemos línea de colectivos. Lo pedimos y quedó en el olvido porque el municipio tampoco se hace cargo, las empresas no se quieren hacer cargo porque dicen que es el municipio el que tiene que obligarlos a hacer el recorrido. La 504 pasa por un convenio que hicieron pero para la gente del Viajantes del Sur, a nosotros nos queda cerca de casualidad, aunque en realidad no es tan cerca”. Transporte escolar, bicicleta o auto: el que tiene esa suerte, son los medios que utilizan los vecinos para llevar a los chicos a la escuela.

Agua: cómo te deseo
La Sociedad de Fomento nace en 2003 por la iniciativa de su actual presidente Alfredo Carballo y Roxana Muja, ex vecina del barrio, ante las graves carencias: “Lo único que tenemos es la luz. Se está pidiendo el agua, el gas y las cloacas. Mientras tanto las familias se manejan con los pozos ciegos, y el gas por medio de garrafas”.
El tema del agua es primordial para Villa Hipódromo y de ahí la necesidad de asistir a la marcha convocada por los vecinos de la zona norte. Respecto a las respuestas obtenidas, Celia sostiene que “tuvimos una respuesta positiva respecto a que íbamos a tener el agua el año pasado. Supuestamente en noviembre íbamos a tener iniciada la obra. Estábamos en un segundo lugar después del barrio 9 de Noviembre pero nos dejaron pendientes. Después nos llamó el concejal Ursino diciendo que en marzo se iniciaban las obras y todavía estamos esperando”.
Celia cuenta que han tenido reuniones con el Consejo Vecinal: “Hemos estado con ellos pidiendo el agua y nos apoyaron, esperemos que se logre. El trabajo del Consejo lo veo positivo porque ayudan, trabajan y con esfuerzo se logran cosas”.

Algunos logros
La gente de Villa Hipódromo está construyendo su sede en Gaztañaga y Scalabrini Ortiz: “La Municipalidad nos ha ayudado con materiales y un subsidio por 6 meses de 150 pesos. Todavía falta techar, hemos pedido una prórroga al municipio para ver si nos ayuda para terminar. Una vez techada sería otra cosa”.
Celia también hizo referencia a cosas que se han logrado para el barrio y que son de gran importancia para sus habitantes: “Hoy tenemos teléfono público, se alumbraron las esquinas y hemos pedido que alumbren también la mitad de las cuadras. Se consiguió que pase la máquina para que arregle las calles y la plaza. Ahí pusieron luminarias, y si bien no tiene juegos al menos está iluminada”.

“Acá nos falta todo”
Celia afirma que el hecho de no contar con los servicios mínimos les impide abocarse a otras cuestiones: “Si vos no tenés lo básico, no podés pensar en otra cosa. Por ejemplo, ¿para qué vamos a instalar una sala médica si no tenemos agua?”.
Agua, cloacas, gas, transporte. Se hace difícil vivir de esta manera sobre todo cuando las respuestas no llegan: “El trabajo nuestro es ir siempre a la Municipalidad y pedir, mandamos cartas y quedamos en eso, en cartas y papeles. Vivimos precariamente, es la verdad, porque nos falta todo”.

Autor: Redacción EcoDias