Centro de Día Cuanta vida especial Instituciones

Fecha: Martes, 9 Octubre, 2007 - 00:00

Una sana institución

En 2004 un grupo de padres y de jóvenes preocupados por lograr un espacio de contención para personas con capacidades diferentes que egresan de la etapa escolar y no tienen lugar en el mercado laboral decidieron dar los primeros pasos con el Centro de Día Cuanta Vida Especial. Allí incluyeron también a personas adultas que van desde los 22 hasta los 55 años que tampoco tienen la posibilidad de formar parte de un taller protegido.
Presentamos entonces este espacio que busca que cada uno de ellos mantenga elevada su autoestima, valorando sus logros y sintiéndose parte de una vida común a través de actividades que favorecen su integración social.

Incluir la familia
Cuando ese grupo de gente tomó el compromiso de brindarle algo más a los chicos, tuvieron muy en claro la importancia de insertar a la familia en el trabajo del centro. Que cada chico que concurre a Cuanta Vida Especial pueda trasladar lo aprendido al seno familiar y lo pueda seguir viviendo en su hogar.
Gladis Núñez, representante “polifuncional” del centro, cuenta que al comienzo se arrancó con unos ocho chicos. Hoy el número ronda los 20 jóvenes que concurren a los talleres de manualidades y de lectoescritura mientras que algunos trabajan en una panificadora y otros forman parte del equipo de fútbol de la institución: “Comenzamos en la Sociedad de Fomento de Villa Don Bosco hasta este año… desde agosto estamos en mi domicilio, que es el domicilio legal de la institución. Aquí desarrollamos algunas de las actividades”.
Cuenta Gladis que de un tiempo a esta parte se puede ver a través del trabajo diario el entusiasmo de los chicos al concurrir al centro y sus ganas de participar: “Si vienen es porque se sienten bien, encuentran el lugar donde pueden expresarse, donde tienen ganas de volcar todas esas cosas que tal vez ellos necesitan hacer como querer ir a una escuela, querer aprender, aprender de lo que otros hacen. Son personas simples, ven más allá de lo superficial. Es como que no se fijan si esto es un gran colegio”.

Actividades
A Cuanta Vida Especial concurren personas con diferentes patologías como parálisis cerebral, síndrome de down, problemas físicos motores y psicomotores y sordera. Con la ayuda de los colaboradores van realizando actividades que tienen que ver con la plástica, pintura, trabajo en yeso, con material reciclable, manualidades en madera, etc. próximamente iniciarán un Taller de Expresión Psicofísica con una psicóloga social, taller que incluirá encuentros con los papás.
Una de las actividades más importantes que llevan a cabo los chicos es la equinoterapia, muy beneficiosa para personas con estas problemáticas: “Uno ve cómo en el acercamiento al animal se pueden trabajar tantas cosas, desde lo social hasta lo físico. A veces el hecho de hacer una caricia, de alimentar al animal, de tener que esperar a que termine de masticar para seguir alimentándolo… eso uno lo lleva a lo de uno, lo va complementando. El cariño, el abrazo, que el otro te escuche. Es impresionante cómo una persona de 45 años en dos años de equinoterapia pueda pronunciar muchas más palabras que las que decía, agrega muchas más palabras en su léxico. En otros chicos se ve un avance muy importante en cuanto a lo social”.

Bailar y jugar
La interacción y la integración con las personas “convencionales” es uno de los objetivos que más se destacan en Cuanta Vida Especial y una forma de lograrlo es a través de la música y del baile.
Y otra de las formas de integración es el fútbol. El centro tiene equipo propio que ha participado en diferentes torneos y se han dado el gusto de jugar un partido con los chicos del club Sixto Laspiur: “Fueron muy bien recibidos y atendidos, nos donaron unas camisetas para entrenar y eso tiene mucho valor. Para ellos fue muy importante al igual que el encuentro porque nadie preguntó ni miró diferente”.
Los chicos entrenan en una canchita en Cacique Venancio y Bouchard, espacio para el que requieren colaboración ya que pretenden cercarla para mejorar las condiciones del lugar.

Un lugar
Hoy Cuanta Vida Especial funciona en la casa de Gladys, a la espera de que alguna puerta se abra y se les consiga un lugar donde los chicos puedan desarrollar sus actividades.

Autor: Redacción EcoDias