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Fecha: Martes, 20 Noviembre, 2018 - 00:00

Un recorrido de más de cien años

Una vez por mes, la Biblioteca Rivadavia ofrece un recorrido abierto para todo público, una gran oportunidad para valorar los más de cien años de fundación.

Toda visita empieza en un ingreso, el hall de la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia es una entrada seguida de un pasillo, que escucharon resonar los pasos de sus fundadores. La visita guiada por la directora Laura Faineraj está repleta de datos históricos y secretos de rincones con 136 años de antigüedad. EcoDias estuvo en la sede de Avenida Colón 31 y pidió un adelanto de los recorridos que se ofrecen para entusiasmar a nuestros lectores a recorrerla de manera física.

Con fines culturales
El edificio de la Asociación Bernardino Rivadavia estuvo pensado como biblioteca desde el primer momento de su construcción, “desde esta idea empezamos la visita, recalcamos que fue fundada el 16 de julio de 1882, y la iniciativa la tuvieron un grupo de vecinos, en su mayoría eran políticos y profesionales: Filippo Caronti, Juan Caronti y Luis Caronti, nombres que hoy hacen historia local, como también Eliseo Casanova, Daniel Cerri, Léonidas Lucero, Octavio Zapiola, Ángel Brunel y Daniel Aguirre”, cuenta la actual directora. La Biblioteca fue pensada como una entidad cultural abierta al público, “
por ordenanza municipal, el Dr. Leónidas Lucero presidente del Concejo Deliberante, otorgó un local en calle Moreno 86 donde estuvo la Biblioteca desde 1891 hasta el 15 de agosto de 1930, fecha en que se inauguró la sede de Av. Colón 31. Su construcción fue posible gracias al legado que efectuara Luis C. Caronti, uno de los treinta y nueve firmantes del Acta de Fundación”. Un dato curioso es que el primer préstamo de libros se realizó el 9 de octubre de 1882. La obra arquitectónica tiene un valor histórico y patrimonial, en el año 1992 se incluyó el edificio en el catálogo del Patrimonio Arquitectónico y Urbano de Bahía Blanca. Fue declarado monumento arquitectónico provincial en el año 2007, y al año siguiente, monumento histórico nacional y patrimonio cultural de la Nación. “Se destacó no sólo la riqueza arquitectónica del edificio, sino también el magnífico caudal bibliográfico que posee. Menciona especialmente la Hemeroteca, que atesora, entre otras importantes publicaciones, todos los diarios editados en nuestra ciudad desde 1883, donde se refleja el desenvolvimiento de la ciudad y la región, constituyendo un importante reservorio para las investigaciones”.

El siguiente paso
Una vez atravesada la entrada, donde se lucen las muestras transitorias de los artistas locales o materiales patrimoniales de la pinacoteca, se encuentran las salas propiamente de lectura. El sector general permite la solicitud de material para consulta o para llevar a domicilio, para el caso de las socias y los socios. Los pisos, los vitrales que se asoman, los bancos y los escritorios invitan a seguir mirando la sala de lectura silenciosa, bajo el nombre Domingo Faustino Sarmiento, permite la concentración y la lectura individual de los libros. A la izquierda, la sala juvenil y a la derecha, la sala infantil, teniendo en cuenta el ingreso; en ambos casos los salones permiten las actividades más parlantes y divertidas. Alojan los talleres, cursos, charlas y recitales que habitualmente se realizan en la institución. Después de puede ingresar a la galería Daniel Aguirre, consulta informática del catálogo, exposición de obras impresas y artísticas. Al final, una escalera dirige la caminata hacia la hemeroteca, “es el sector más completo de la ciudad porque guarda el registro del movimiento cultural editado en la ciudad”, nutrida de donación de publicaciones periódicas actuales y pretéritas. “La colección está dotada además de 1230 títulos de revistas, de las cuales muchas de las cuales editadas en Bahía Blanca, históricas y actuales. Además de mantener otras publicaciones de interés y actualidad de nivel nacional”, dijo Faineraj. En el mismo subsuelo, conviven el depósito general, que solo puede ser visto durante las visitas guiadas, “en este lugar, se reservan los libros con los que cuenta la Biblioteca, en estanterías clasificadas, también se puede acceder al material microfilmado”. Este punto es uno de los más atractivos promocionados en la oportunidad de ser visitado, “se conservan microfilmados los periódicos de Bahía Blanca del siglo XIX, constituyendo un valioso testimonio político y cultural de la historia local, coleccionados desde 1883 por iniciativa de Daniel Aguirre, el primer bibliotecario de la institución”. Para leer esta bibliografía es necesario solicitar un turno, de esta forma la obra de Luis Caronti en El Argentino o los artículos de Roberto J. Payró en La Tribuna se hacen accesibles.
“Tenemos unas grandes protagonistas durante la visita, la hemeroteca es una, y también la sorpresa del mini museo que conservamos con cartelería y objetos en desuso, donde se pueden ver máquinas de escribir y teléfonos, viejos indicadores de las salas, así como damos una mirada a la mapoteca y la pinacoteca, que reservan patrimonio valiosísimo de la institución”. El recorrido impone algo que la visita virtual o las fotografías aportadas en las redes sociales no pueden hacer, los olores y los colores de las obras conservadas, los ruidos suaves del paso de los lectores, los rumores de los estudiantes pequeños y los terciarios consultando la Biblioteca Pedagógica. “Damos pequeñas sorpresas en cada recorrido, a los que suelen venir hasta 30 personas por fecha, esto permite que veamos las instalaciones, disfrutemos de los vitrales restaurados por Fivaller Pablo Subirats, en el año 2011, después visitamos la planta alta que ofrece el auditorio que tiene capacidad para más de 300 personas, la sala Roberto Payró, donde habitualmente se dictan cursos de jardinería e idiomas, y la sala de exposiciones, que es contratada para exhibiciones de grupos artísticos”.

¡NO SE LO PIERDAN!
La visita guiada del mes de noviembre se realizará el sábado 24 a las 10 horas, la actividad es gratuita. Las personas interesadas pueden inscribirse en la secretaría o en la mesa de la sala general, sin embargo, quienes no estén anotados pueden unirse espontáneamente a la propuesta si el cupo de 30 personas no ha sido cubierto. La sede de la Biblioteca Rivadavia se encuentra en Avenida Colón 31.

Autor: Redacción EcoDias