ENFERMERÍA Educación

Fecha: Lunes, 26 Enero, 2015 - 00:00

Un modelo más humano

Con éxito se dicta en Bahía Blanca y la zona la Licenciatura en Enfermería que busca profesionales en la rama con un perfil solidario que supera la cuestión médica en sí.

Pedro Silberman es médico magíster y dirige el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional del Sur (UNS). Con motivo del día de la Enfermería, Silberman visitó los estudios de Radio Nacional Bahía Blanca en donde fue entrevistado acerca de esta importante profesión cuya carrera de licenciatura se encuentra en pleno éxito y crecimiento tanto en Bahía como en la región.
Silberman destacó la ardua labor que las enfermeras y enfermeros llevan adelante al tiempo que afirmó que la profesión se encuentra en un proceso interesante de crecimiento, expansión y profundización: “En una lucha que casi se podría decir que es una lucha de género porque la gran mayoría son mujeres, ahora se están incorporando muchos hombres pero históricamente fueron mujeres. Pero es una lucha sin cuartel el tema de reivindicar la profesión, de ponerla en un lugar que realmente se merece, están incorporadas al artículo 43 de la ley de Educación Superior de carreras de riesgo con lo cual están generando los estándares para ser acreditadas por CONEAU. El proceso de Enfermería es muy interesante”.
Consultado sobre cómo era la realidad de la Enfermería en épocas anteriores a la actual, Silberman señaló que había en su mayoría, auxiliares de Enfermería lo cual con el tiempo fue cambiando: “Hoy el espectro en la provincia de Buenos Aires hay aproximadamente, no estoy exactamente en números, pero arriba de 30 mil profesionales. Hay un diez por ciento de licenciadas, ya la base que son las empídicas está disminuyendo, cada vez hay menos y los sistemas obviamente cada vez los sistemas de atención van necesitando profesionales cada vez más, justamente, profesionalizadas. El desempeño en el área crítica de salud es imprescindible, hay algunas áreas que no podrían funcionar sin enfermería, son absolutamente dependiente de Enfermería como lo son Terapia Intensiva Neonatal, Terapia Intensiva Pediátrica de Adultos, el rol de la Enfermería hoy es mucho más importante que cualquier otra profesión”.
Se está desarrollando, agregó Silberman, un campo, un objeto de trabajo que tiene que ver con el cuidado “con lo cual incorpora otras competencias que tienen que ver con las relaciones interpersonales y el vínculo muy importante, casi determinante para todo lo que es el proceso de salud, de enfermedad y de atención. Así que me parece que el proceso de Enfermería se vislumbra como un proceso que va a desembocar en un hecho que va a cambiar las estructuras de los sistemas sanitarios”.
Como ya se dijo, en la universidad está la carrera de Licenciatura en Enfermería con un título intermedio que es el de enfermero profesional: “La licenciatura actúa como una complementación para todas aquellas tecnicaturas que se hacen fuera de la universidad, hacen un curso de nivelación y después el ciclo complementador de los dos años para completar la licenciatura”.
En total, la Licenciatura en Enfermería tiene una duración de cinco años, se cuenta con alrededor de 70 enfermeros/as profesionales y mediante un programa de la Universidad Provincial del Sudoeste, la carrera llega a lugares como Patagones, Pedro Luro, Dorrego, Monte Hermoso, Pigüe, Tres Arroyos y Coronel Suárez.

Otros intereses
En relación al perfil de enfermero que se busca de un egresado de la carrera, Silberman explicó que se intenta que el mismo tenga más competencias para el desarrollo de la Enfermería fundamentalmente en el primer nivel de atención, con capacidades para trabajar en equipo y con una mirada integral del proceso de Salud Enfermedad “no necesariamente una visión biológica sino una visión integral, social, económica, política, ideológica, todo lo que un sujeto lleva en sí cuando transita por este mundo y cuando está sano y cuando está enfermo y en ese proceso de ida y vuelta. Con amplias capacidades para atender la enfermedad obviamente pero fundamentalmente para el cuidado. Una concepción un poco ampliada de la visión reduccionista que tenemos en las profesiones de salud que cada uno se ocupa de un núcleo disciplinar concreto e interviene y se va”.
El cuidado, considera Silberman, es un objeto ampliado que incluye otros saberes, otras disciplinas y que trata de un acompañamiento, una escucha, un desarrollo vincular, una estrategia de intervención clínica pero también de intervención más psicológica: “Un conjunto de habilidades, de conocimientos y de actitudes que hacen de un proceso de salud enfermedad mucho más complejo como realmente se da en la actualidad”.
Históricamente, dijo, en las profesiones de la salud se aprendía a partir de un síntoma o una enfermedad lo cual luego iba a ser ejecutado en una persona: “Una persona que llevaba toda una complejidad y muchas veces esto que sabíamos era lo menos que podíamos ofrecerle, o hacer a toda esa rama y ese entramado complejo que tiene que ver con vivir y con sufrir”.
Tanto Enfermería como Medicina están desarrollando habilidades que refieren al abordaje de esa complejidad “y en esa complejidad seguramente núcleos disciplinares concretos que tienen que actuar pero entendiendo que el sujeto vive, sufre, transita por cuestiones que están más allá de los signos y síntomas de un proceso biológico”.
La cuestión y la mirada cambia cuando hablamos del perfil de un profesional médico ya que en Medicina, según Silberman, hay otros intereses y una realidad diferente: “Me parece que la Enfermería tiene mayores posibilidades de entender este paradigma, esta nueva visión de un modelo profesional distinto al de la Medicina. La Medicina todavía está empapada o atravesada por otros intereses, corporativos, comerciales, de una profesión liberal, absolutamente desregulada”.
En síntesis, Silberman subrayó que el sustrato que se tiene al recibir a un estudiante de Enfermería, es seguramente mucho más viable para trabajar un modelo más humano e integral en cuanto a la atención sanitaria: “Me parece que es muy importante la persona que ingresa a estudiar una carrera, con que construcción simbólica de la profesión ingresa, porque después más allá de las estrategias pedagógicas o las enseñanzas o los espacios de aprendizaje que uno pueda brindarle, al final, cuando tiene que adaptarse al campo profesional, esa construcción simbólica vuelve.
Entonces aquel que ingresa con una concepción de la profesión más humana, más solidaria, más despojada de intereses materiales y mucho más intereses humanos, esa persona seguramente después se adapta al campo profesional de una manera mucho más adecuada al perfil que nosotros creemos o queríamos”.

Autor: Redacción EcoDias