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Fecha: Miércoles, 4 Noviembre, 2020 - 00:00

Un hogar contiene a jóvenes en situación de vulnerabilidad

“Rincón de nuestros sueños” requiere la ayuda de la comunidad para poder seguir siendo refugio, contención y espacio de cuidado.

El hogar convivencial funciona en una casa alquilada en el macrocentro y contiene a ocho chicos viviendo a tiempo completo, “con causas judiciales por vulneración de derechos. Viven las 24 horas los 365 días del año. Los criamos por el tiempo que sea necesario, los cuidamos, los vestimos, los criamos, lloramos, jugamos, nos divertimos, de todo”, explicó su director y fundador, Alejandro Otero.
Con el compromiso de 10 personas se logran cubrir las necesidades de los jóvenes y adolescentes. “Se cocina, se plancha, se hacen los mandamos, los deberes, se sale a jugar”, dijo Otero aludiendo que más que contención lo que se les brinda es una crianza integral.
El espacio nació hace 11 años atrás en un momento en el que el gobierno provincial cortó el convenio de colaboración con el Patronato de la Infancia y dejaron así a nueve chicos sin destino en Bahía Blanca. La posibilidad “transitoria” fue la de instaurar un hogar y así llegado al día de hoy “Rincón de Nuestros Sueños”, fundado por Alejandro y Graciela, trata de subsistir y seguir siendo un lugar de abrigo. En la actualidad, “somos una familia ampliada donde se viven las cosas de todos los días, se vive con ellos”, expresó.

Realidades
“Muchas veces los chicos viven de otros hogares o de otros dispositivos que no funcionaron. Entonces, tenemos como costumbre indicarlo a ver si es su lugar, que venga, que nos conozca, que pase el día, que venga y elija si quiere vivir aquí o no. Son chicos que vienen con una vida arrasada que la pasaron muy feo como para que se siga haciendo cargo su familia y hay que empezar con todo lo mal que viven, la angustia que traen, las broncas, los desencuentros todo eso ver de qué manera se puede volver a empezar otra vida. Decimos que el chico viene pisando barro cada vez que pisa se cae, se rompe la cabeza, se patina y en algunos lugares poder darle un espacio donde pueda hacer pie. Eso lleva muchísimo tiempo”, manifestó Otero sobre la realidad que los atraviesa.
Respecto a otros acompañamientos cruciales para el cuidado de los chicos dijo que “algunos tienen acompañantes terapéuticos, entonces también hay que trabajar con la patología con los profesionales pertinentes nosotros no somos una institución de salud pero hay que trabajar de forma coordinada con el servicio social de la Municipalidad, con profesionales del Hospital Penna, con profesionales privados, con la escuela, la revinculación con la familia o con algún vínculo afectivo”.

RECURSOS NECESARIOS
El referente enunció que otro desafío es el de conseguir el dinero para funcionar, “tenemos un subsidio de la Municipalidad y también un convenio con la provincia que nos paga unas becas pero eso alcanza justito, estamos muy cortos”.
Los números dados a conocer indican que no lograron cubrir los gastos de un
cuidador, “a pesar de que mucha gente colaboró”.
Por esta razón, desde el Hogar solicitan la colaboración bahiense y quien así pueda ayudar económicamente se constituirá en benefactor. Puede comunicarse al teléfono 291-4317062.

Autor: Redacción EcoDias