ESPACIOS Cultura

Fecha: Martes, 8 Agosto, 2017 - 00:00

Un galpón con forma de nave

La Nave Circo desarrolla actividades culturales en uno de los galpones de lo que fue la Estación Noroeste, una manzana que del abandono ha pasado a irradiar luz propia.

"Funciona hace tres años, se realizan actividades de todo tipo, aunque más que nada del área del circo. Lo que más funciona es la tela, el aro, el trapecio, acrobacia de piso, también se proponen talleres de alfarería mapuche, encuentro de acordeones, acroyoga, teatro físico y swing" cuenta Romina Verdinelli, una de las integrantes del espacio, que posee un año de antigüedad en el lugar. Damián Velozo se suma a la charla con EcoDias, "estoy desde 2014, lo que suele pasar sobre todo en este lugar es que está abierto al público 12 horas desde su apertura, entonces pasa tanta gente que a veces uno no tiene noción del tiempo".

Tomar el arte

"Cuando recién arrancamos era muy entre nosotros, a medida que fue pasando el tiempo se hizo progresivo, por eso nos sorprendió y nos gustó la cantidad de gente que vino a la varietté" afirmó Velozo en relación con el pasado evento. "La entrada fue a la gorra, estuvo muy bueno, vino muchísima gente. La llamamos ´Hay de todo´ porque participaba mucha gente que se acercó en este tiempo. Hubo tela, aro y trape, en acrobacia hubo un número en el trapecio que tuvo aprobación de todos. También hubo burbujas e invitados especiales" contó Verdinelli. "Este año está viniendo más gente, se visualizó mucho. Creo que nos dimos cuenta con la varietté, vinieron muchos chicos, gente que conoce y viene a talleres, fue muy familiar. Se recaudó bastante, eso quiere decir que la gente respondió y significa que les gustó y se fueron contentos".
El objetivo del espacio siempre fue la inclusión, "que sea un espacio para todos". El lugar era conocido por sus integrantes porque "un grupo de señoras que trabajan en la ong del Parque Noroeste, no teníamos un espacio físico, cuando teníamos que entrenar íbamos a árboles y colgabamos las telas y los trapos o el aro. Ellas nos vieron y a partir de eso y de la recuperación que estaban logrando, nos ofrecieron venir. A mí me costó visualizar en ese momento todo lo que es ahora. Era un lugar que estaba abandonado desde hace 2 o 3 años, inundado, lleno de caca de paloma y tierra. Vinimos con escobas, limpiamos y acomodamos el lugar" recuerda Velozo.
El centro cultural se fundó con la intención de preservar el lugar, "había un montón de galpones que fueron desmantelando, en muchos casos gente que fue robando parte de la estructura, y esto fue lo que quedó". El galpón sufrió el robo de uno de los portones, "habían empezado a desmantelarlo". Impedir los robos, el desarme, devolverle vida al sitio constituyó un trabajo comprometido y sostenido. Los integrantes llevaron adelante la comunicación necesaria al municipio en el momento que se decidió la toma del lugar, "después comunicamos que se iba tomar para custodiar" aportó Verdinelli. Un territorio de conflicto que se convierte con la magia de murales y esculturas, telas, aros y trapecios que bajan del techo, "queremos mantener la mayor cantidad de cosas que estaban en buen estado y recuperar las que no lo están".


Estaciones
La Nave propone un espacio donde "se puede venir y entrenar" cuando los talleres no se están dictando, con horario para compartir en forma integral y también talleres dedicados a niños y a mayores, "principalmente en cuanto a las telas" aclara Verdinelli. Las propuestas formativas y recreativas se acomodan al calendario solar, "en invierno son temprano y en verano arrancamos después de las 18 horas".
La vigencia también está dada por los eventos, "tratamos de organizar uno por año, una varietté, muestras de las actividades, el año pasado vino El Desarmadero y el taller de artes plásticas de Claudia Melinger, trajo sus trabajos para el cierre". El 5 de septiembre festejan su cumpleaños con función, "es el día que entramos, hemos hecho festival o peña". Más de cien personas entre chicos y familia concurren a la oferta de talleres, donde se cobra una cuota mínima, "que es más accesibel que en otros lugares, pero tampoco es excluyente. Se suelen realizar otros intercambios, colaboraciones, donación de objetos o materiales de construcción. La pintura llega así, también las chapas transparentes llegaron por esa vía".
Las prácticas circences se pueden ver más en los últimos años, "se sale más a la calle y también se está institucionalizando, el año pasado dimos talleres en el colegio La Piedad, eran actividades extracurriculares que los chicos podían elegir: teatro, mimo, impresión y circo. Me contaron que en varias escuelas lo están haciendo. En la Escuela de Estética abrieron una materia relacionada con circo" comentó Verdinelli, quien se dedica al arte textil y es docente de Artes Visuales.
"El circo es muy diverso en actividades, mientras más se va mostrando el circo más atrae. Hay chicos que arrancaron a los 6 años con actividades vinculadas al circo, ahora tienen 20 años y siguen, se va haciendo más conocida la actividad y está bueno para la ciudad. También creo que este espacio era algo necesario, no solamente para nosotros sino también socialmente, para la ciudad". El circo es una familia grande, "nos conocemos entre todos, más allá que se diversificó, está mucho más amplio". Otro de los aspectos de crecimiento del circo es que quienes lo descubren "sienten el bienestar físico al hacerlo, al tener tantas herramientas y actividades te abre mucho la cabeza, el arte sana" aseguró Velozo, quien se formó en Fuera de Código junto a Miguel Gutiérrez. "Nuestra idea siempre fue llegar a ser una escuela de circo, nos surgió porque nos llegaron comentarios que hay una en Rosario, a través de esa experiencia queremos que pase algo parecido en Bahía, quizás a nuestra manera, inspirados en esa idea con estilo propio, que siga integrando todas las escuelas de arte y que sea público".


VISITAR
La Nave Circo está instalada en el galpón de la calle Rondeau 998. Ofrece talleres en relación con el circo y otras opciones culturales.

Autor: Redacción EcoDias