VUELVE Locales

Fecha: Martes, 12 Marzo, 2019 - 00:00

Turismo en la ciudad

“Un Centro Sorprendente” regresa el ciclo de visitas guiadas gratuitas, para satisfacer las ganas de conocer a Bahía Blanca desde sus calles y sus edificios.

¿Cómo surge la identidad de una ciudad? El devenir cotidiano, las calles habitadas por hombres, mujeres, jóvenes, niñas y niños, y también aquello que permanece, y por esto no es visto, no es reconocido. La historiografía clásica hace hincapié en los próceres y héroes, la contemporánea rescata las anécdotas, los trabajos, las historias de vida. Todos estos ingredientes tienen los recorridos de “Un centro sorprendente”.
El Club Argentino, el Banco Hipotecario de la Nación, la Biblioteca Rivadavia, la Aduana, el Palacio de Tribunales, el Banco de la Nación Argentina, el Correo Argentino, la Bolsa de Comercio, la Plaza Rivadavia y el Palacio Municipal son los edificios que componen la manzana fundacional y la historia local resumida en ornamentaciones, arquitectura y monumentos. El paseo a pie resguarda cientos de momentos vividos desde 1828 hasta 2019, casi dos siglos de construcciones y visiones.

Versión 2019
La propuesta de caminata guiada retomó sus actividades en el mes de febrero, cada miércoles hay una cita para conocer aquello que recorremos habitualmente. Durante todo el año, bahienses y turistas realizan este circuito que se renueva. “Desde lo que lanzamos todos los días tuvimos gente, locales y extranjeros, cuando se enteran de que existe esta visita vienen porque les interesa la historia y esto siempre nos sorprende gratamente”, dijo Diego Herlein, guía de la oficina de Turismo municipal, en diálogo con EcoDias.
La visita comprende el centro histórico y el sector fundacional de Bahía Blanca, también la Plaza Rivadavia, “vamos viendo la parte social, histórica y arquitectónica, y llegan siempre las anécdotas algunas aportadas por nosotros y muchas por los participantes, cada uno deja su pequeño aporte, de esta forma el circuito se sigue enriqueciendo”. Los datos técnicos y formales sobre la historia local se preservan, sin embargo, los contenidos de las caminatas van variando de acuerdo a los intereses, preguntas e informaciones que los visitantes hacen, “está en constante evolución y corrección, esto es fuente de alegría y conocimiento para quienes lo organizamos, es una construcción participativa de las visitas”.
La mitología y la arquitectura son las temáticas que más llaman la atención de los paseantes, “especialmente en aquellos edificios de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, que se utilizaban muchos elementos mitológicos en la decoración en los edificios antiguos”. Un detalle recurrente en la ornamentación de estos inmuebles es la hoja de laureles, el trasfondo mitológico involucra al árbol sagrado del dios Apolo, colocado en los umbrales o en las viviendas actuaba como símbolo de protección de la furia del dios Zeus, “esta se manifestaba a través del rayo, por lo tanto, su colocación protegía el edificio, por supuesto que aún no se conocía el funcionamiento de los rayos y los mecanismos científicos para evitar sus efectos, después de conocerse y crearse el pararrayos, los arquitectos han dejado los laureles como ornamentación y con su sentido significativo”.
También la visita reúne la cultura con la naturaleza, en la visita a la Plaza Rivadavia se destacan los árboles que componen el paisaje urbanístico recreativo. “Los gualeguay y los aguaribay fueron traídos por Juan Manuel de Rosas, que pasó por la ciudad, vio la plaza despoblada y dio la orden de colocar estas especies, en algunos casos sobreviven desde aquella época”, por lo tanto, están próximos a su bicentenario.

Hace 20
Desde el inicio de actividades del área de turismo municipal, los recorridos por la ciudad son una propuesta constante, “el circuito fue construido en aquellos tiempos, se va renovando a medida que es visitado, además contamos con bibliografía patrimonial con el cual aportamos datos, también vamos agregando los contenidos de los trabajos de investigación de la Universidad Nacional del Sur, tanto desde la historia, el turismo como de la literatura”. En este sentido, se rescató la investigación de la doctora Diana Ribas,
profesora de la cátedra Historia del Arte en la UNS, en 2006 realizaba un trabajo de investigación en la plaza central y le llamó la atención el Monumento a los Ingleses, el mismo fue encargado por Arturo Coleman, gerente de las empresas inglesas y prestadores de todos los servicios públicos en 1928 al marmolero local, Antonio Grillo.
El diseño de Grillo consistió en una fuente de mármol con tres lóbulos, realizada en carrara, luce un monolito con figuras que resumen la relación entre la colectividad británica y la argentina, "en el frente vemos la representación de la agricultura, un arado tirado por dos caballos, rodeándolo vemos la ganadería, los dos elementos aportados por Argentina, mientras que se ven un barco, que representa la creación del puerto y el ferrocarril". Otro detalle es que cada uno de los símbolos se encuentra ubicado de tal manera que nos marca el lugar de estos sitios, "el ferrocarril marca la dirección donde se encuentra la estación, el barco el puerto, una especie de brújula". Rivas se centró en una apreciación, la fuente decorada por un ángel o amorcillo, mitológicamente representa el amor y la alegría, en los cánones clásicos aparece sonriente, sin embargo, en la placa colocada en Avenida Colón y Chiclana luce un rostro serio, "las figuras que acompaña son el escudo de Gran Bretaña, encarnada en la figura del dios Mercurio, vinculado al comercio, con el ancla, la presencia de los puertos y el control del agua, también estaba con el bastón caduceo. Mercurio está con un gesto en el brazo, una tensión, mientras que la representación de Argentina, es una figura que se coloca hacia atrás, en el lenguaje corporal; la figura nacional luce las espigas de trigo, principal riqueza, y el cuerno del comercio, detalle que llama la atención es que está derramando los frutos al suelo, nunca se representa de esta forma, siempre está sostenido, hay alguien recibe sus frutos”. La investigadora da con la biografía de Grillo, “descubre que era un exiliado italiano socialista, por eso se supone que plasmó sus ideas en esta figura de una manera muy sutil".
El circuito reserva más descubrimientos, una vez hecha vale repetirla, y si nunca se realizó es el momento adecuado, hay que aprovechar la oportunidad de conocer la ciudad en sus rincones vistosos, que aún resguardan misterios.

¡NO TE LO PIERDAS!
Todos los días miércoles a las 10 horas, podés realizar la visita, sin inscripción previa. El encuentro es en Drago 45, cinco minutos antes.

Autor: Redacción EcoDias