Opinión

Fecha: Martes, 9 Mayo, 2017 - 15:29

Trump non presta

El muro con México dijo que los mexicanos lo pagarán.
Los misiles y antimisiles que envió a Corea del Sur, los tendrán que pagar (mil millones el sistema misilistico enviado), se habla de 1400 millones de dólares el muro (México).
La posición irreductible de Corea del Norte, la guerra en Siria que lleva unos 6 años y no avanza.
La bomba arrojada en Afganistán, país que lleva una lucha de unos 15 años, ha colocado a Estados Unidos en una posición sin retorno.
Lo errático de Trump y su gobierno es imprevisible saber si va a la guerra con Corea del Norte.
La guerra en Corea se desató -creo- por los años 1950/53. Corea contó con el total apoyo de la Urss. La retirada norteamericana fue estrepitosa; al caer la Urss, Corea del Norte supo que debía rearmarse.
Sin el apoyo de Rusia, debió crear sus propias armas. Tuvieron que avanzar en cuanto a capacidad, poder destructivo, armas nucleares y nuevas generaciones de misiles.
La posición de China es ambigua: por un lado, propone a Estados Unidos y Corea un acuerdo y que Corea retrotraiga sus proyectos nucleares, no creo que Corea lo acepte. Por otro lado, tiene fronteras comunes con Corea y, es lógico pensar que si las armas norteamericanas triunfaran, la seguridad de China peligraría.
Con el lanzamiento de misiles, Estados Unidos tendrá que pensarlo, si le conviene ir a una guerra con Corea, y que los misiles puedan caer en suelo norteamericano.
En Latinoamérica escuche altisonantes palabras de que nuestra América (del sur) era territorio de paz.
Y no lo entendí, pues se afirmaba que éramos un continente de paz. Mientras Colombia (Uribe y Santos) entregaban siete bases militares a Estados Unidos…
Y que los arreglos y negociaciones de paz entre el gobierno de Colombia y las Farc que entregaría las armas a cambio de una participación en la vida política de Colombia.
Sigo pensando que las elecciones son un producto burgués-capitalista y que las revoluciones de los pueblos de América producirán consecuencias mucho más positivas que gobiernos comprometidos con las burguesías nacionales.
Fidel denominó a la OEA “Ministerio de colonias”.
Venezuela se retiró y va por otra revolución, y ahora propone Maduro una elección en base a la Constitución vigente, a lo que la oposición se opone.
Aunque se haya logrado la desintegración de los países latinoamericanos, no quita que cada país está forzado a satisfacer las necesidades de sus pueblos. Como esto no se produjo crece la resistencia y rebelión de los pueblos contra sus propios gobiernos.
Si con las elecciones o casi revoluciones que se vienen no se toma el poder económico y se lo pone al servicio de gobiernos populares, están destinados al fracaso.
La ofensiva capitalista ha ganado posiciones y nada ha resuelto, no pasará mucho tiempo en que se producirán cambios en Brasil, Argentina, Colombia, México.
¿Es que acaso no lo están diciendo los hechos? El mundo gira hacia un nuevo orden económico mundial.
Las democracias burguesas nada resuelven. ¿Cómo pensar que el mundo económico cambiará y que en lo político todo seguirá siendo lo mismo?
Venezuela es y seguirá siendo importante, sus reservas de petróleo, segundo productor de oro en el mundo, posición estratégica de todo el Caribe.
Si Maduro no toma el poder económico que, por el momento no es más que capitalismo de estado, si no impone una dictadura del pueblo, no avanzará en el proceso de llevar a su país al socialismo.
Lo de capitalismo de estado es válido para Brasil, Argentina, Colombia, México.
La OEA tiene corta vida, Europa y su unidad se descalabran, los países capitalistas tienen dificultades económicas, y necesitan del comercio con China y Rusia.
La burguesía de Francia enfrentó a la izquierda. En la Revolución Francesa a la “Liberté, Igualité, Fraternité” le opuso la infantería, la caballería y la artillería… al mando de un joven teniente llamado Napoleón Bonaparte.
En los tiempos que vivimos Trump no podrá hacer lo mismo.

Autor: Por Aron Berstein