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Fecha: Lunes, 13 Noviembre, 2017 - 00:00

Trazar creando

¿Hacemos un taller de dibujo creativo? ¿Existen caminos para crear la creatividad? ¿Dibujo bien o mal? Fueron algunas de las preguntas que se respondieron en la propuesta de dibujo creativo intensivo dado por Juan Vargas en la Biblioteca Popular Roberto J. Payró.

“Se nos ocurrió que fuese intensivo porque mucha gente no tiene tiempo para comprometerse con algo a largo plazo, por ahí también tiene ganas de probar y nada más, lo hacen como algo pendiente. Nos buscamos que se cumpla con ambas fechas sino más bien que la gente se dé la oportunidad de hacer una actividad que no se animaba”, contó Natalia Cánova, bibliotecaria de la institución ubicada en la barriada de Napostá. En dos encuentros consecutivos abiertos a todo público y sin inscripción previa ni conocimientos necesarios, el pasado mes de agosto se convirtió en dibujo, consigna y creación.

Nuevo aprender

“La idea fue soltar la mano, hacer ejercicios que liberen la creatividad” aseguró Juan Vargas, tallerista egresado de la Escuela de Artes Visuales de la ciudad. La propuesta no fue tradicional, no se buscó traducir fielmente la realidad, “lo que queríamos es buscar nuevas formas”. Para lograrlo se propusieron ejercicios, “queríamos que se trabajar con el aspecto más creativo, sobre las ideas del dibujo, estaba pensado para tratar de dibujar desde otra forma y no como nos sale habitualmente”.
Los logros llegaron de inmediato, la gran mayoría lo encontró, porque al no tener ninguna teoría de técnica; cada uno iba haciendo su técnica y se encontraba con las consignas. Algunos con más temor o con un poco de pudor, al fin al cabo, hicieron dibujos que les gustaron y pudieron liberar un poco la mano. Esto es fundamental para dibujar y para hacer cosas nuevas”.
Jóvenes, adultos, chicos concretaron cuatro producciones, "fue así que llegamos a la conclusión que todos podemos dibujar".
Vargas se ha dedicado a dictar algunos talleres, "siempre me interesó la parte más creativa
o que tenga que ver con las ideas del dibujo o la ilustración, cosa que en este taller lo vi bien alcanzado porque quienes fueron se dieron cuenta, veían, que lo que estaban haciendo era completamente distinto frente a las consignas que propusimos. Quedaron cosas completamente distintas y eso los dejó conformes”.
Las consignas fueron guías del trabajo y constituyeron parte sustancial para combatir el fenómeno de la hoja en blanco o al vacío. Los participantes no solo se llevaron sus creaciones, también, "creo que se llevaron que cada uno va encontrando un estilo, con la idea de tener presente estos ejercicios que te pueden abrir la creatividad. Uno de los chicos que realizó los dos encuentros me contó que el fin de semana tuvo tiempo libre, hizo una consigna de las dadas y le salió algo buenísimo. Eran ejercicios que abrían la forma de dibujar, son simples, pueden ser repetitivos, te sirven para cualquier tema que quieras trabajar. Una de sus utilidades aparece cuando "se traba la cabeza o siempre hacés los mismos dibujos, te abre en tu propia imagen".

Público

Los asistentes se mostraron predispuestos, "había gente más adulta que se mostró libre, había gente más joven que me pareció que estudiaba arte o que había ido a talleres, que tenía otro estilo. Después estaban los chicos, ellos dibujan con total libertad y se nota, tiene otra expresividad y otra idea". En el segundo encuentro se hicieron ejercicios que tenían que ver con personajes, con creación de mundos y fantasías, que no era tan libre pero te permitía meterte en la creación de un universo. "Fue distinto al primero y también estuvo bueno".
El dibujo se ha abierto, "tanto en lo que se refiere al tipo, qué dibujo está bueno o malo, no sé dibujar, eso ya practicamente no existe. Los dibujantes nacionales e internacionales que llegan tienen su propio estilo, todos coexisten en el mercado visual, y me parece que cada uno tiene una propuesta con identidad". Para Vargas, la técnica ayuda poer no hace al dibujo, "es una herramienta para llegar a algo, pero si tenes una buena idea, surge bien y va estar bueno igual. La técnica se va buscando, la creatividad es quien manda".
Respecto a los adultos y adultos mayores que se animaron a asistir y a intentar la realización de dibujos, Vargas apuntó que llegaron con un poco de escepticismo o con la concepción que no saben dibujar, "había un par de señoras que estaban jubiladas y recién ahora tienen tiempo de dibujar un poco. Les gustaron las actividades porque lo hicieron sin copiar ni mirar otras cosas, lo hicieron con lo que se les ocurría. Por lo general, cuando terminamos la actividad mostramos los dibujos para mí está bueno, entonces ahi aparece un poco el pudor y les digo que a la mayoría no les gusta sus primeros dibujos ni los últimos tampoco. Mostrar hace ver que a otros sí les gustan".

Autor: Redacción EcoDias