41 AÑOR DEL GOLPE DE ESTADO Derechos Humanos

Fecha: Martes, 28 Marzo, 2017 - 00:00

Son 30.000 y fue Genocidio

El 24 de marzo de este 2017 nos encontró en la calle. Masiva fue la participación tanto en el acto tradicional en el CCD La Escuelita, como en la marcha de la tarde que terminó con un acto frente al Teatro Municipal.

El sol, algo de viento, la tranquera abierta. El olor a pastos cortados y la humedad. Los tamariscos como límite, como contención, como marco para un acto en el lugar donde en la última dictadura cívico militar se traía secuestradas a personas.
Ahi estuvimos, desde las 10hs, a pocos metros en una edificación, de la que solo quedan trazos de sus cimientos, que se encuentra resguardada judicialmente: el Centro Clandestino de Detención y Torturas La Escuelita.
Con ayuda de las personas presentes se alzaron los rostros de las víctimas desaparecidas de nuestra ciudad y se escucharon las voces de los Organismos de Derechos Humanos locales: Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) que históricamente convoca y organiza este acto, H.I.J.O.S. Regional Bahía Blanca, Red x el derecho a la Identidad de Abuelas de Plaza de Mayo; recordando aquellos años y manifestando la situación actual de la ciudad y el país.
Entre medio de la lectura de las más de cincuenta adhesiones recibidas para los actos se pudo escuchar la voz de Delfina Rivera, nieta de Carlos Rivera,
secuestrado el 1 de octubre de 1976 en su domicilio y fusilado el 6 de diciembre de ese año en calle 17 de Mayo al 1800. Rivera estuvo cautivo en “La Escuelita”. Cuarenta y un años después, Delfina, su nieta, leyó un poema de su abuelo:
¿Por dónde andarás hermano / con tu montón de sueños lindos/ prendidos de la mirada? [...] La tierra se abrió, ¡maldita!, profanando tu destino de pájaro y fusil, de pan y de espaldas rotas, de trabajo y niños sanos [...] ¿Por dónde andarás hermano/ con tu fusil lastimado, / y un niño muerto sin madre / que lo nazca de otro modo?
Siguió la participación de Abuelos y Abuelas relatoras de Pami, representados por Manuel Priano.
La voz de Noemí Naón le dio un cadencioso sostén a la poesía de Mario Benedetti “Desaparecidos” y al ritmo de la brisa que ayudó a sostener el acto entre los tamariscos se colaron los versos:
cuando empezaron a desaparecer hace tres cinco siete ceremonias/ a desaparecer como sin sangre/ como sin rostro y sin motivo/ vieron por la ventana de su ausencia/ lo que quedaba atrás / ese andamiaje de abrazos cielo y humo...”.
Llegó el turno de los documentos de los Organismos que compartimos íntegros en esta edición.
Luego el grito de ¡30.000 detenidos desaparecidos, Presentes. Ahora y siempre!... Repetido tres veces, fuerte, cada vez, aunque las gargantas jamás se limpian de tristeza, se gritó bien fuerte, como cada año por cado uno, una, de los 30 mil.

Marcha a 41 años
Desde las 13 horas en el Teatro Municipal se comenzó a armar el escenario que recibiría a la multitudinaria marcha que desde la Plaza Rivadavia llegó a Alsina y Além.
La convocatoria fue a las 16hs y desde antes ya algunas agrupaciones comenzaron a instalarse bajo la sombra de los árboles de la plaza. Los bombos y otros instrumentos en ronda se conocieron y comenzaron los primeros cantos.
Una columna del sindicato del SATSAID llegó a contramano a toda música por calle Sarmiento, con sus trompetas y su percusión alegraron lo que ya se perfilaba como gran convocatoria; cientos de personas ya estaban en la calle encolumnándose.
Como en cada marcha que se llevó adelante en muchas ciudades del país, el ritual es el conocido y disfrutado. Las organizaciones políticas, agrupaciones sociales, personas que entienden la importancia de poner el cuerpo en la calle en fechas significativas, militantes, sindicatos, todos, todas, ubicándose atrás de la bandera que encabezó la marcha que es la de Nietos.
Un número 3 y cuatro números 0 en rojo formaban el 30.000, que es el número de víctimas que negadores de la historia -que les explota en la cara- quieren deslegitimar.
El 30000 rodeado de los rostros de las víctimas se encaminó seguido por la multitud por calle Sarmiento; con un parada en calle Mitre frente a la Cámara Federal para dejar en la calle lo que se pide a la Justicia: Juicio y Castigo a los Genocidas civiles.
La marcha siguió por Mitre entró en Alsina y se derramó sobre Alem, abarcando las escalinatas del Teatro y las plazoletas del costado.
Banderas en los corazones y las paredes, ondeando con las cañas, las murgas que acompañaron la marcha hicieron su Matanza y dieron los más altos saltos al compás de los tambores y platillos.
La Mesa por el Juicio y Castigo, conformada por los Organismos de DDHH y diversas organizaciones hizo la apertura y dio paso a oradoras/es. La banda, La gota en el Ojo, acompañó con su música. Caía la tarde y la jornada llegaba a su fin.
El clima de esta marcha como siempre, fue de homenaje, de pedido de Justicia; pero eso no quita las sonrisas de los rostros, la alegría de saberse todosytodasjuntosyjuntas, la alegría de tenerse y ser conscientes que se marcha en las calles de una ciudad tan castigada por el terrorismo de estado y tan adoctrinada en la desmemoria y el olvido.
Sobre esa ciudad llena de pozos y bacheada hasta el hartazgo, es que se marcha y se construye diariamente el sentir colectivo que muchas y muchos vivimos este 24 de marzo, se marcha no para quedar en las fotos ni en las redes sociales, sino porque hay mucho por andar en el camino de la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Autor: Redacción EcoDias