Centro Luis Braille Instituciones

Fecha: Lunes, 14 Mayo, 2012 - 15:44

Situación límite

Una institución con casi 53 años y un prestigio ganado, sin embargo, el Centro Luis Braille se encuentra en una grave crisis debido a sus constantes problemas económicos.

Existen instituciones que por su antigüedad y por su importante trabajo para la comunidad, se convierten en una marca registrada para la ciudad de Bahía Blanca. Y por esas razones es que cualquier persona se sorprende cuando escucha que una de esas instituciones tiene problemas para poder seguir abriendo sus puertas. Es el ejemplo del Centro de Luis Braille que cuenta con talleres protegidos, centro de rehabilitación y biblioteca, brindando un destacado aporte a todas aquellas personas que sufren de ceguera o disminución visual. Pese a tantos años de labor, el Braille se encuentra en su peor momento y por eso pide ayuda.
En el programa Tarde Pública que se emite por la repetidora local de Radio Nacional, se entrevistó a Carlos Pérez, presidente del Centro Luis Braille: “Este centro que cumpliría en septiembre 53 años, está atravesando un momento difícil porque nos está costando poder juntar el dinero para pagar los sueldos del personal. Nuestros ingresos que provienen del papel o de IOMA y PAMI que son las dos obras sociales que más trabajan con nosotros, y de las becas que se están demorando un poco en llegar, eso hace que nos cueste juntar el dinero como para hacer frente a este tipo puntual de cosas”.
En el Braille trabajan 11 personas entre las cuales hay una directora del centro de rehabilitación, una trabajadora social, una psicóloga, una terapista ocupacional, un profesor de Educación Física, otro de lectoescritura Braille, y una profesora de orientación y movilidad: “Es toda la gente que compone la parte de rehabilitación. Hay una bibliotecaria, hay un encargado del taller y después hay dos personas para el mantenimiento de la institución”.
Por su parte, el taller protegido tiene 33 operarios que desarrollan actividades tales como la fabricación de cepillos, perchas, arreglos y carpintería para aquellos que cuentan con algo más de visión.
Esta breve descripción habla de la importancia del Braille no solo para la comunidad bahiense sino también para toda la zona de influencia: “Es un centro integral, uno de los pocos que hay en la región que reúne taller protegido, biblioteca popular y centro de rehabilitación. Por lo tanto la respuesta no es solo para la ciudad de Bahía sino que atendemos a gente que viene de localidades vecinas. Hasta algunos vienen de Río Negro y otros de La Pampa. Hay lugares que se dedican a tareas parecidas, por ejemplo hay una biblioteca popular en Viedma o un taller protegido en Patagones, pero no cumplen una función integradora como la nuestra”.
Vale destacar que tengan la persona obra social o no, es recibido en el Braille para aquello que necesite.

Ayuda urgente
El problema principal del Braille, dijo Pérez, es la falta de un ingreso fijo. La institución cobra el pago de las obras sociales y también recibe un importe cada dos meses por las becas, pero con éstas radica la dificultad de que
“por ejemplo, nos llegó la semana pasada lo de enero y febrero. Entonces, por ahí no podés contar a principios de mes o cuando tenés que pagar los sueldos con lo de las becas porque no sabés cuándo te va a llegar. Lo de las obras sociales, tienen su buena voluntad, nos pagan, no nos podemos quejar, nos acompañan un montón, pero también forman parte de un sistema. Nosotros presentamos todos los papeles, cuando ellos tienen la posibilidad nos pagan. Entonces hay que hacer coincidir lo de las becas con el reintegro de la obra social o con alguna otra cosa como el redondeo solidario o con algún subsidio como para juntar el dinero para poder hacer frente a los gastos”.
Según explicó, de sueldos fijos para el personal, tienen alrededor de 30 mil pesos. A esa cifra se le debe sumar aproximadamente 20 mil más de aportes jubilatorios y sindicato: “Se nos van 50 mil pesos fijos este mes. Pero el mes que viene o dentro de dos meses, el sindicato dice que hay que dar tal porcentaje de aumento, entonces variaron los sueldos y los aportes”.
Para tratar de buscarle una salida a tan crítica situación, desde el Braille se conversó con gente de la municipalidad, de la Región Sanitaria I y con el diputado provincial Marcelo Feliú, para lograr una entrevista con el ministro de Salud y así plantear la necesidad de una subvención para cubrir los sueldos: “Después nosotros, por más que estamos trabajando en una casa que es antigua y que requiere un mantenimiento constante, nos arreglamos con todo el resto como para poder mantenerla, pagar la luz y el gas”.
Otra posibilidad para ayudar a la entidad es haciéndose socio: “La gente se puede asociar recurriendo a nuestra sede, Thompson 44 o llamando al 4522498. La secretaria va a tomar nota y la persona que se asocia va a tener la tranquilidad de saber quién le va a ir a cobrar. La cuota social es de 10 pesos, es una cuota muy baja, es simbólico. Si de ahí en más alguien quiere hacerse socio con un poquito más, mejor pero esa es la cuota que está fijada por Estatuto en asamblea”.
Pérez pidió públicamente que las importantes firmas comerciales que hay en Bahía Blanca, den una mano: “También un llamado a las grandes empresas que por ahí dicen, nos juntamos y entre todos nos hacemos socios o juntamos una cantidad determinada de dinero por mes y con eso por ahí podemos mejorar un poco la institución”.
En cuanto al redondeo solidario auspiciado por la Cooperativa Obrera, Pérez señaló: “Estamos en lista de espera, todos los años lo pedimos, no se nos da por ahí todos los años pero este año estamos en lista de espera y tenemos posibilidades. Es otra ventanita más”.
Desde el vecino común hasta los grandes empresarios pueden ayudar, las alternativas están a la vista. Bahía Blanca debe salir a defender sus instituciones sobre todo teniendo en cuenta el trabajo que realizan día a día.

Autor: Redacción EcoDias