1976 - 24 DE MARZO - 2019 Derechos Humanos

Fecha: Miércoles, 3 Abril, 2019 - 00:00

Sin memoria no habrá patria

Cada 24 de marzo en que llegamos aquí lo hacemos en la convicción que traemos la vida al lugar donde reinó la muerte. Hoy lo hacemos convencidos que la muerte del terrorismo neoliberal reina a lo largo ancho de la Patria. Hambre, desocupación, represión criminal planificada, violación de todos y cada uno de los derechos humanos básicos como parte de la destrucción del estado de derecho, nos dan el argumento más sólido frente a una realidad que además nos avasalla cotidianamente.
La vida como derecho esencial está en riesgo para todos, como en plena dictadura. Allí están Santiago Maldonado y Rafael Nahuel por solo nombrar dos de los que esperan se haga justicia con su asesinato mientras los operadores mediáticos y políticos construyen impunidad.
Mientras los depredadores del país, nos roban en la cara y lo justifican descargando responsabilidades en los muertos de su propia familia, dejan a miles de compatriotas sin trabajo generando así la violencia subterránea que luego aflora en lo que llaman “inseguridad”, de la que son parte fundacional que ataca a todo el pueblo, para que luego con su gesto de clase superior de la más rancia oligarquía nos adviertan cínicamente que “todos debemos rendir cuentas ante la justicia” mientras “nos garantizan la igualdad ante la ley” y “no la persecución política”, con un “poder judicial independiente” que además entre otras cosas sigue dando detenciones domiciliarias a genocidas condenados de por vida por los peores crímenes de la historia.
Nuestro país vivió doce años inserto en el mundo, no por endeudarse criminalmente como ellos lo han hecho sino por destacarse con sus políticas de Estado en Derechos Humanos, y con una ampliación nunca registrada en la historia de su base de derechos que fue, es, y será la verdadera e históricamente imborrable herencia cuyo peso político fue que hubiera un gobierno que hiciera propias las luchas populares por la dignidad del pueblo.
Recordar hoy como cada año a nuestros 30000, es hacer pie en la única y auténtica unidad, la que solo ellos representan aún y en especial en estos tiempos, sumado a un proyecto nacional superador que nos proteja y nos permita volver a ser un país pleno de dignidad como ya lo fuimos, garantizando una democracia auténtica y no un plan genocida capitalista como el de los últimos cuatro años. Nuestra defensa es también estar atentos al mensaje falsario de algunos esperpentos de dentro y fuera que estuvieron tirando piedras doce años contra el gobierno de Néstor y Cristina, u operando en favor del neoliberalismo terrorista en ejercicio para derrotarnos, esos que hoy en esta Bahía del Silencio son traídos de la mano por los que entregaron en su momento el proyecto nacional al “intendente alemán”. Esos que se prestan sin un poco de asco a las entrevistas de espacios mediáticos conspiradores desde el 2003 al 2015, medios al servicio del oficialismo por una pauta publicitaria. Hoy en nuestra ciudad Drácula y el Hombre Lobo se embanderan descaradamente en ese concepto de unidad falsario que solo aporta al olvido de sus fechorías para beneficio de sus ambiciones personales, y así volver a entramparnos a la salida de estos tiempos históricos de abuso social, y destrucción del estado de derecho.
Es por estas y otras razones que seguimos firmes en el mismo lugar histórico que nos convocó siempre, como también las mismas convicciones y principios de siempre, que podemos sintetizar pensando en lo por venir luego del arrasamiento del neoterrorismo de estado de los últimos cuatro años, en la UNIDAD CON DIGNIDAD DETRAS DE UN PROYECTO NACIONAL SUPERADOR CON LOS MEJORES, LOS MAS REPRESENTATIVOS Y LOS MAS LEALES DIRIGENTES … MEMORIA , VERDAD Y JUSTICIA PARA DERROTAR CUALQUIER INTENTO DE IMPUNIDAD PARA LOS RESPONSABLES DIRECTOS O INDIRECTOS DEL CAMINO DE DESTRUCCION DE LA PATRIA AL QUE NOS LLEVARON … EN LA CERTEZA QUE NO HABRÁ NI OLVIDO, NI PERDON NI RECONCILIACION CON NINGUNO DE LOS QUE ATENTARON CONTRA LOS DERECHOS DE NUESTRO PUEBLO.

Eduardo Alberto Hidalgo
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bahía Blanca

Autor: Eduardo Alberto Hidalgo