Opinión

Fecha: Martes, 2 Octubre, 2018 - 00:00

Se agrava la situación en Argentina

Culmino esta semana recibiendo un informe de la situación, primero económica, financiera, social y política en nuestra ciudad.
De toda esa información queda como saldo lo desconcertante, lo desolador, las internas en cada organización política y movimiento social, lo gremial, lo que ocurre y se padece en cada barrio, la semana entrante será peor que la que pasamos.
Aumentará el grado de descontento popular y la estampida que tendremos deja muy a las claras la nula disposición de ciertas organizaciones políticas y gremiales cuya dirigencia no está ni con los movimientos sociales, ni con los partidos políticos: cada cual juega su partido.
Las fuerzas políticas del peronismo, que podríamos decir es la que más se destaca, está demasiado dividida, y la falta de organización tanto en el oficialismo y mucho más en la oposición, es que no se vislumbra un deseo de complementación (así sea temporario) para sobre la base de varios puntos arribemos a un mínimo programa que tenga como objetivo obligar al gobierno a renunciar, dimitir, y aceptar que a nivel nacional su m´writo consiste en haber destruido el país y, si el pueblo tuvo pequeños beneficios, éstos han sido suprimidos.
La desocupación aumenta, la empresa Walmart (supermercados) anuncio el cierre de 11 sucursales.
Desaparecido el aparato productivo nacional y la pérdida de poder adquisitivo, más los aumentos del dólar a casi $ 40, es el resultado de lo que fue la última semana.
Nunca ocurrió en la Argentina que en dos años y medio de gestión de este gobierno se haya logrado quizás ser uno de los países más endeudados de la tierra.
Como no vivimos solos y existen en nuestro planeta unos 210 países; como el liderazgo de Estados Unidos continúa dominando al mundo a pesar de que muestra señales de descomposición y ya no es más el único poder económico, por el momento quiere imponer sus condiciones ante los países del mundo que cada día muestran su descontento.
La alternativa de un nuevo orden económico mundial, más la complementación económica (no política) que propone China es resistida, pero los hechos son los que se impondrán y son cada vez más los países que no aceptan las propuestas de Mister Trump (presidente de Estados Unidos) y son cada vez más los países que ven como posible alternativa sumarse a la Ruta de la seda propuesta por China.
La participación de los pueblos y de gobiernos populares, no existieron en las democracias burguesas hijos dilectos (todos adoptados por el capitalismo).
Hoy vemos que solamente gobiernos populares podrían ser los pilares de un nuevo mundo y de un nuevo hombre, que el capitalismo como condición de clase y poder impidió que los pueblos gobiernen.
Solamente la economía del mundo no es suficiente, el paso previo a un nuevo orden mundial en todos los países pobres, subdesarrollados y emergentes, pende sobre las cabezas de los pueblos la espada de Damocles, son ahora la creación de gobiernos populares (el pueblo en el poder) y si no tiene como objetivo la paz y la creación de gobiernos populares.

Autor: Por Aron Berstein