Barrio Saladero Salud

Fecha: Viernes, 2 Marzo, 2007 - 00:00

Salud sexual y planificación familiar

Un grupo de jóvenes médicos del sector de Residencia Medicina Familiar y Psicología Social y Comunitaria del Hospital Menor de Ingeniero White realizaron una campaña de planificación familiar y salud sexual, destinada a mujeres de 15 a 65 años y a sus parejas en el Barrio Saladero de Ingeniero White durante los días 12 al 16 de febrero pasado.
La campaña consistió en la realización de estudios gratuitos de PAP, y la posibilidad de recibir material informativo, así como anticonceptivos y profilácticos.
EcoDias se acercó al barrio y habló con una de las doctoras residentes, Manuela Salas, que forma parte del equipo compuesto por 7 médicos y 4 psicólogos.

¿Por qué en Saladero?
“Hace un año empezamos a trabajar con la comunidad del Barrio Saladero, acercándonos con algunas actividades recreativas en el barrio, junto con algunas vecinas, realizamos una barrileteada, se hacía un merendero para los chicos y una actividad el Día de Reyes. A partir de eso fuimos conociendo a los chicos, hicimos un censo de salud, donde incluimos la problemática de la vivienda, todo lo que es bienestar, y los datos de salud que era lo que más nos interesaban a nosotros. Ahí vimos el porcentaje de la población femenina que había realizado el PAP: el 50% se lo había hecho el año anterior o en los dos años previos -que es lo recomendable-, mientras que el 30% no se había hecho nunca el PAP y el resto lo tenía pero hace mas de 4 o 5 años”, explicó la doctora.
Desde ese momento comenzaron a organizar la campaña para facilitarle a las mujeres del barrio la realización del estudio que generalmente debe hacerse en White, cuestión que para la mayoría de las vecinas del barrio es una dificultad.

Diagnóstico previo
Los profesionales encuestaron a más de 370 personas del barrio que ocupa una superficie de 13 manzanas que no figuran en los planos de la ciudad. Algunas familias llevan 3 generaciones viviendo allí.
Puntualmente, el aspecto médico de la campaña contempló “la realización de PAP a todas las mujeres sexualmente activas entre los 15 y los 65 años, con prevención de cáncer de cuello de útero, que es un cáncer relacionado a la actividad sexual y que se puede detectar precozmente mediante el PAP y es totalmente curable, no así si se lo detecta tardíamente”, detalló Salas.
“Dentro de la campaña ofrecemos un espacio para poder hablar de planificación familiar con las psicólogas y con los médicos acerca de qué es el PAP, para qué sirve, por qué lo recomendamos. También presentamos en la galería de la unidad sanitaria unos afiches con los datos del censo y algunas fotos de las actividades que venimos realizando”.
Respecto a la planificación familiar, a las mujeres que lo deseen se les muestran los métodos que están disponibles en materia de anticoncepción, todos de manera objetiva. El preservativo, las pastillas, los inyectables, el DIU, todos los que se disponen de forma municipal y gratuita. Se les da la información, las ventajas y desventajas de cada uno y ellas pueden elegir cuál quieren. “La idea de esto era convocar a la pareja para que sea una decisión de los dos, pero los varones no han venido”.
Como dato, en general, la única referencia que hacen las mujeres de sus parejas es que no quieren usar preservativo.

Enfermedades y conocimientos previos
Cuando le consultamos a la facultativa acerca del conocimiento de las mujeres en materia de salud sexual y prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS) quedó claro que la mayoría de ellas “tienen bastante conocimiento en cuanto a lo que es anticonceptivo, por ahí no tanto en cuanto a la prevención de enfermedades de transmisión sexual sino de cómo evitar el embarazo y nada más que eso. La mayoría está usando algún método, ya sea pastillas o el DIU. Lo que es más desconocido es el PAP, ven que los médicos insistimos con eso, pero no saben bien por qué se lo hacen”.
En cuanto a las ETS no hay censo, ni información estadística: “Sabemos a través de casos particulares que nos vienen a contar. El tema es que funciona aquí en el barrio un lugar de citas, lo que a las mamás les genera mucha preocupación, pero puntualmente no hay estadística”, detalló Salas.
Las enfermedades más comunes son gonorrea, sífilis y tricomonas. Todas estas enfermedades en los hombres son asintomáticas, por eso que es difícil detectarlas. En las mujeres es más sencillo, porque los primeros síntomas son la presencia de un flujo más fuerte, con olor, además del prurito y las molestias durante la relación sexual. Algunas no tienen mayor gravedad, más allá de una infección local, y otras como las sífilis, que si bien en una primera etapa se cura sola, a largo plazo puede traer complicaciones en los huesos, en la sangre o en la piel. Y el mayor riesgo es la transmisión de la enfermedad de las madres a los niños en el momento del parto o durante el embarazo.

En el tema de las ETS el uso de profilácticos es sumamente importante y es allí adonde apunta la doctora: “El uso del preservativo lo fomentamos especialmente en los adolescentes, porque no sólo previenen el embarazo sino porque es el único método que previene las enfermedades de trasmisión sexual. Cuando es una pareja estable o un matrimonio de muchos años, donde los dos saben que sólo tienen relaciones entre ellos, ya no haría falta prevenir este tema, pero en los adolescentes, esto es más difícil, es una etapa donde es más frecuente la promiscuidad, y por eso alentamos el uso del preservativo. En consultorio cuando hacemos los controles o los certificados de salud siempre aprovechamos para recordarles el tema de las enfermedades, que se pueden evitar, que los preservativos se entregan en forma gratuita en la sala médica o en el hospitalito, que no es necesario ni dejar el nombre, que sólo hay que pasar y retirarlo”.

Radiografía del barrio
Las problemáticas comunes en cuanto a salud sexual y planificación familiar en el barrio son comunes a todo el país: madres adolescentes, familias numerosas, y falta de conocimiento relacionada a las enfermedades sexuales desde el cáncer de cuello hasta la transmisión de HIV, Gonorrea, sífilis, etc.
Respecto a las problemáticas sociales del barrio, el Saladero es un barrio pobre con un alto porcentaje de Necesidades Básicas Insatisfechas. La mayoría no tienen agua potable, ni gas y viven en condiciones de hacinamiento.
Más del 90% de los chicos tiene las vacunas completas y está matriculado en la escuela, lo cual no significa que siempre asistan.
Las instituciones con las que cuenta el barrio son una escuela primaria, un jardín de infantes, un centro de jubilados, bomberos voluntarios, huerta comunitaria, sala médica y una capilla.

Autor: Redacción EcoDias