Universidad Nacional del Sur Locales

Fecha: Sábado, 28 Mayo, 2011 - 14:53

Saber quién es quién

La lista Integración presentó un proyecto para que se den a conocer los nombres de todas aquellas personas que colaboraron con la dictadura y se desempeñaron o desempeñan en la Universidad.
Por otra parte, se pretende que esos datos sirvan para posibles impugnaciones en concursos para ocupar cargos.

La Universidad Nacional del Sur (UNS) se encuentra en un clima de sensaciones encontradas en lo que respecta a la defensa de los derechos humanos y la condena al Terrorismo de Estado. Por un lado, la institución ofrece sus instalaciones para que allí se realicen los juicios a los represores de la dictadura, a la vez que otorga la reválida docente a la abogada Gloria Girotti, pese a las acusaciones que pesan sobre ella acerca de su complicidad con el régimen militar.
En ese contexto, se presentó una buena iniciativa que tiene que ver con aquella lista que el gobierno nacional dio a conocer con los nombres de los civiles que colaboraron con la dictadura. Esa nómina incluyó a Bahía Blanca y contiene nombres que a la UNS le son familiares. De allí que la lista Integración presentó un proyecto para que se den a conocer todos los datos de quienes actuaron en el Terrorismo de Estado como agentes de Inteligencia y, al mismo tiempo, se desempeñaron o desempeñan en la universidad.
En el proyecto se recuerda y se tiene en cuenta que la UNS fue particularmente castigada por la intervención de Remus Tetu y la dictadura militar lo cual provocó que un buen número de docentes, estudiantes y no docentes fueran cesanteados, encarcelados, obligados al exilio, asesinados o desaparecidos entre los años 1975 y 1982.
De esta manera se pretende tanto la condena social promovida por los organismos de Derechos Humanos contra todos los que actuaron en la represión de la dictadura, como también la difusión de integrantes de la UNS que justamente tuvieron colaboración para con los genocidas.
Dante Patrignani, integrante de la lista Integración, dialogó con EcoDias del tema: “Este proyecto surge a partir del conocimiento de las listas de agentes de Inteligencia durante la dictadura militar. La iniciativa fue de la lista Integración pero terminaron firmando el proyecto varias listas de docentes, estudiantes, no docentes, en algunos casos la totalidad de las listas y en otros algunos asambleistas de forma particular”.
A modo de ejemplo, Néstor Montezanti es uno de los nombres que figura en la lista como asesor universitario. Hoy, Montezanti continúa dictando clases en el Departamento e Derecho de la UNS: “Si bien el proyecto es general, no es particular sobre este caso, apunta a dos cosas. Por un lado, un pronunciamiento político, y la segunda que tiene consecuencias en cuanto a los concursos de docentes y no docentes universitarios donde se declara que esta actividad de colaboración con la dictadura es repudiable desde el punto de vista ético y es causal de impugnación de los concursos de docentes y no docentes”.

Contradicciones
Señalaba Patrignani que los datos podrían ser causa de posibles impugnaciones a la hora de llamar a concurso para ocupar cargos. Ello está bien detallado en el proyecto donde dice que tal actividad (la colaboracionista) esta reñida con toda norma ética y moral aceptable dentro de la comunidad universitaria quedando comprendida en los causales de impugnación de artículos incluidos en los reglamentos de concurso de profesores, asistentes y ayudantes y también en lo que refiere a las condiciones de conducta del Convenio Colectivo para el Sector No Docente.
Respecto al desarrollo y aceptación del proyecto, Patrignani explicó del trámite que “como es una autoconvocatoria que parte de los propios asambleistas, se necesitan por lo menos 14 firmas para presentarlo. Lo han firmado más de 14, superan los 20. El primer trámite es la propia asamblea, esto fue lo que ocurrió en la última sesión: acepta su tratamiento, le da curso. Esto fue por unanimidad salvo la lista Universidad que se retiró unos minutos antes, el resto de los asambleistas presentes votaron a favor de su tratamiento.
Ahora se ha constituido una Comisión, y como en todos los cuerpos colegiados se trata el tema, se emite despacho y se somete a votación en un plenario. La semana que viene tendremos la primera reunión de comisión y le daremos curso”.
Describe Patrignani a modo de ejemplo, que una colega descubrió en el listado a una persona que era “compañero” de ella y de otros en la época en que se reorganizaban los centros de estudiantes y que incluso participaba de reuniones que se realizaban a tal fin. El “compañero” resultó ser un agente de Inteligencia: “Suponemos que debe haber muchos más en esa condición que tal vez no estén en la Universidad, pero que sería bueno para el ejercicio de la memoria colectiva que esos nombres se den a conocer. Por eso una de las partes del proyecto de resolución es que la Universidad, apelando a sus archivos, dé a conocer a toda la comunidad universitaria quiénes de ese listado oficial de agentes de Inteligencia son o han sido parte de la comunidad universitaria”. Y destaca: “Esto tal vez tenga un valor solamente simbólico, pero además creo que contribuye a esto porque imagínate la sorpresa de estar leyendo un listado sobre un tipo de los servicios de Inteligencia reuniéndose con vos cuando vos estabas organizando los centros de estudiantes por ejemplo. En ese sentido tiene ese valor”.
En contrapartida, decíamos, en la UNS se revalidó como docente a Gloria Girotti quien está comprometida con violaciones a los derechos humanos. Patrignani explicó que este caso no está incluido en el proyecto pero que se podría plantear sin ningún inconveniente: “El proyecto es puntualmente sobre el listado de los agentes de Inteligencia. Las acusaciones que pesan, que a mi criterio están probadas porque me alcanza con lo que testimonia la gente que estuvo detenida y torturada en La Escuelita, son inclusive más graves que esto”.
Considera Patrignani que la única argumentación de la cual se sirvieron los votantes a la hora de volver a designar a Girotti es el beneficio de la duda, es decir el hecho de que la Justicia no probó todavía la complicidad de la abogada con la dictadura. En el caso de la lista de agentes de Inteligencia, la situación es diferente: “Ya el listado es una prueba de la colaboración con la dictadura, en mi criterio, y por lo tanto ese argumento no puede ser utilizado por aquellos que quieran defender a estos personajes”.
Acerca de la sensación que se llevó luego de lo ocurrido con Girotti, expresó: “La sensación en el momento de la votación es que obviamente uno siente que cuesta mucho lograr estos actos de justicia, la primera reacción es como desmoralizante pero después de eso uno sabe que lo que tiene que hacer es seguir insistiendo en esto permanentemente. Es una contradicción muy seria que la universidad por un lado ofrezca su lugar para hacer los juicios y por otro lado designa a esta persona”.
Sin embargo, no es la única contradicción en la que cae la UNS: “Creo que la Universidad pensaba entregarle el doctorado honoris causa a Estela de Carlotto. Entonces es inentendible cómo se muestra una posición de defensa de los Derechos Humanos y reconocimiento a un luchador, y por otro lado se designa o se vuelve a designar en el cargo a una persona comprometida con la violación de esos mismos derechos”.

Autor: Redacción EcoDias