“El chico que tiene un delito molesta en la sociedad” Bahía Blanca

Fecha: Sábado, 28 Octubre, 2006 - 00:00

Resocializar, no aislar

El lunes 23 de octubre pasado se realizó una reunión en las instalaciones del Concejo Deliberante de la ciudad en la que se analizó la posibilidad de crear en nuestra ciudad un centro intermedio de rehabilitación de menores, como así también perfeccionar el funcionamiento del Instituto Valentín Vergara.
Para entender un poco más la problemática de minoridad y de los diferentes espacios que existen en la ciudad, EcoDias conversó con Silvia Sgalla, directora de Fortalecimiento Humano a cargo del Departamento de Niñez, Adolescencia y Familia de la Municipalidad de Bahía Blanca, quien ya lleva 20 años trabajando en el tema.

¿Con qué tipo de instituciones cuenta la ciudad para atender la problemática del menor y qué características tienen?
Nuestra área está dividida en dos, el área proteccional y el área prevencional. En lo que se refiere a edades, nosotros cubrimos desde 45 días hasta 21 años.
En el área prevencional estamos hablando de Casa del Niño, Jardines Maternales, Centros de Día y Mamás Cuidadoras. Lo que es lo proteccional -los chicos ya internados, de alguna manera en los institutos-, tenemos un sistema alternativo a la internación que son Pequeños Hogares, Hogares Sustitutos y Sistema de Mamás.
En los Pequeños Hogares estamos atendiendo una población desde 2 o 3 años hasta 21, que ahora de acuerdo a la ley sería hasta los 18 años. También contamos con Pehuamayen que es una institución que se abrió hace poco tiempo, para ambos sexos, en edades que oscilan entre 6 y 13 años.
Por otro lado, los 2 institutos Cantilo son 2 mini instituciones para chicas adolescentes de edades que comprenden desde los 13 a 18 años, en algunos casos un poco más si tienen algún grado de discapacidad. El Hogar del Adolescente es para varones, de 13 a 15, y el Refugio es para la mujer golpeada, como cuando tenemos alguna especie de maltrato, allí se aloja a la mamá con los chicos.

¿Cuál es la situación por la que estos chicos ingresan a alguno de estos sitios?
Todos estos chicos están internados bajo orden de un juez… Toda el área proteccional es bajo Juez de Menores, son casos asistenciales, ya sea de mendicidad, abuso, problemas familiares o abandono.

¿Qué características tiene el instituto Valentín Vergara del que se habla tanto?
El Valentín es un instituto semi abierto, es para casos que no son hechos delictivos graves como puede ser asesinato o robo a mano armada, aunque se han tenido algunos casos. En el Valentín Vergara, al ser un régimen semiabierto, está en contacto, sale fuera de la Institución a terminar sus estudios, tanto en su educación formal como en oficios.
Además tiene apoyo escolar dentro del instituto, tiene una cooperativa tutelar, que es manejada por lo propios chicos, a través de un adulto, con esa cooperativa tienen la cancha de fútbol que la alquilan a cualquier persona de la comunidad. Y tienen una panificadora industrial, que les brinda la posibilidad de capacitarse y prepararse para ese oficio, y ahí también se vende al público.

DELITO DE MENORES
¿Qué ocurre con los chicos que cometen delitos graves?
Hace unos años a estos chicos los teníamos en una comisaría, que era mucho peor. Eran chicos que no podíamos tener en el Vergara porque era semi abierto. Ahora desde hace tres años no pueden estar en la comisaría, por eso los tenemos que mandar a La Plata donde hay un instituto de máxima seguridad.
Yo estoy convencida que estos menores, trabajando bien, tenés la posibilidad de salvarlos, no con la mentalidad de encierro, sino de recuperación.
Yo entiendo la fama del Vergara de que los chicos entran por una puerta y se fugan constantemente, pero pienso que si se refuerza la planta con personal capacitado, reforzando el equipo técnico, trabajando en el objetivo que es el chico, eso se va a evitar. Hay que regirse por la Convención Internacional de los Derechos del Niño, y el chico sabe hasta qué punto él puede llegar.
Los chicos pueden entrar y salir, si se fuga se hace la denuncia a la policía que es la que los tiene que encontrar, además se conoce el entorno del chico y en qué lugares se mueve.

La idea de un instituto cerrado en Bahía, ¿sería una solución o un problema más?
De acuerdo a lo conversado en la reunión del Consejo, los jueces al hablar de la cantidad de chicos que verdaderamente podrían estar alojados, chicos que verdaderamente pueden representar un alto riesgo, dan cuenta que es una población muy pequeña, aproximadamente 11 chicos para lo que es la región.
Considero que no está de acuerdo a las normas de la nueva ley que entra en vigencia, que es la Ley 13.298 que es la Ley de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, que anula la 10.067 con la cual nos estamos manejando actualmente.
Además, tenemos acá un instituto como el Valentín Vergara, que es el único instituto provincial penal. Es una institución que se fusionó con la Casa de Contención de calle Roca, y así el Vergara amplió su capacidad, es decir ya está para albergar unos 22 o 25 chicos.
Si al chico lo sacamos de Bahía, lo perdemos. Porque los nuestros, que no están muy metidos en el delito y con un proceso de trabajo, un tratamiento, un proyecto de vida por delante, lo podemos recuperar, con un seguimiento y un trabajo interdisciplinario.

¿Qué sería mejor que abrir un instituto cerrado?
En la reunión que se hizo en el Concejo Deliberante faltaba mucha gente, porque esto no es un problema de un sector, es un problema general, de todos. Ahí tiene que estar educación, salud, la policía, hasta cultura misma, porque al chico no solamente lo tenemos que internar en una institución, sino haciendo alguna medida alternativa a su internación: podés probar con medidas sociales alternativas, como puede ser un programa de libertad asistida, como puede ser reparar el daño, podés implementar un centro de día para este caso, podés aplicar varias medidas hasta llegar a lo último, que es la internación en una institución. Y además que el chico salga con un proyecto de vida de la institución.
Si en vez de abrir otro instituto, se adapta la estructura, cambian la parte edilicia, se reestructura y se refuerza la cantidad de personal, se va a mejorar la situación, sin necesidad de crear un instituto cerrado. Porque históricamente estos chicos que ingresan a las instituciones penales vienen con toda una historia asistencial atrás, desgraciadamente termina en una institución penal, pero ese chico ya viene de estar en instituciones y de esta manera seguimos institucionalizando a los chicos.
No nos tenemos que olvidar que el fin del sistema es resocializar al chico, no aislarlo.

¿Qué pasa en otras sociedades?
En algunas tenés cárcel, como en Estados Unidos, país que no firmó la Convención Internacional de los Derechos del Niño y ellos tienen cárceles para sus menores.
Acá con la nueva ley 13.298 el chico va a tener derecho a un juicio, la parte asistencial no la van a manejar más los tribunales de menores, ellos van a manejar la parte penal, así los chicos van a tener abogados y juicios.
Primero es importante la prevención, pero esto también tiene que ver con un contexto socio-económico también que no lo podemos apartar de la problemática y la realidad ¿Cómo le inculcas a un chico la cultura del trabajo si viene de generaciones de no saber lo que es el trabajo? ¿Cómo se lo enseñás si no lo ve en la casa y no lo conoce?


“ESTAMOS HABLANDO DE CHICOS, DEL FUTURO”
¿Cuáles son las conclusiones de la reunión en el HCD?
Llegamos a la conclusión de la creación de un centro de evaluación y derivación, en el cual el chico lo máximo que puede estar son 72 horas, para luego ser derivado adonde corresponde. Por eso yo insisto tanto en el trabajo interdisciplinario y articulado con las demás instituciones que componen la sociedad.
También tenemos que prevenir y trabajar en la prevención, sino siempre estamos en lo mismo, trabajando cuando el hecho está consumado.
Se va a pedir una reunión con el ministro de Desarrollo Humano de la Provincia de Buenos Aires, para tratar que se refuerce todo lo que tiene que ver con el Vergara y que se consiga un lugar para este centro de evaluación.
Lo que pasa es que también está la presión de la sociedad, que va a pedir respuestas y, ¿qué le van a decir? “Creamos un instituto cerrado...”. Hay que ponerse un poco del lado de la seguridad de cada uno pero estamos hablando de chicos, del futuro.

¿Por qué el HCD presenta ahora este proyecto y no antes? ¿Por qué hoy y no hace un mes o dentro de un año?
Hace años se está haciendo este proyecto, siempre se tuvo en cuenta. Yo pienso que tener un instituto de menores cerrado siempre estuvo inserto en la sociedad. Pero no está de acuerdo con la Convención Internacional de los Derechos del Niño ni con las leyes vigentes.
Pienso que estas decisiones no son políticas, son sociales, es una decisión de la sociedad misma, el chico le molesta a la sociedad. El chico que tiene un delito molesta en la sociedad.
Vuelvo a insistir que esto en un compromiso de todos, porque es muy fácil sacarse el problema de encima, encerrarlo, tenerlo encerrado... así no molesta.

Autor: Redacción EcoDias