NUTRICIÓN Y VERANO Salud

Fecha: Martes, 9 Febrero, 2021 - 00:00

Recomendaciones para mejorar nuestros hábitos ante el calor

Llegan los días de calor y cambia nuestra forma de alimentarnos. La licenciada en Nutrición Evangelina Bartolomé (MP-3879) nos cuenta cómo influye el calor en nuestra nutrición y qué cosas debemos prestar atención para sentirnos bien en el verano.

Las personas, ¿Nos alimentamos distinto en verano o en invierno? ¿Por qué?
Si, nos alimentamos diferente. En verano generalmente elegimos alimentos y comidas más frescas y ligeras y en invierno optamos por comidas más calóricas y calientes. Esto tiene relación con varios factores como por supuesto la temperatura, el relax de las vacaciones, el día que es más largo, etc.

Los días de calor, ¿Que alimentos no deberían faltarnos? ¿Con qué frecuencia deberíamos consumirlos?
En días de calor necesitamos alimentos frescos como frutas y verduras en todas sus formas, e intentando encontrar variedad a la hora de elegir, a diario. Incluir vegetales en las 2 comidas principales e incluir entre 2 a 3 frutas es lo ideal ya que, no solo nos aportan fibras, vitaminas y minerales, también nos aportan agua.

¿Por qué a muchas personas se les baja la presión los días de calor? ¿Qué alimentos o bebidas nos ayudan a evitar esta situación?
La temperatura y la presión ambiente juegan un rol fundamental y si a eso le sumamos, falta de líquidos y una alimentación deficiente, puedas sentir síntomas de fatiga. Esto se potencia si hay una predisposición de la persona a sufrir un descenso de presión. Mantenerse hidratado y tener una alimentación variada, suficiente y fresca, puede evitar estos síntomas.

¿Cómo y por qué debemos realizar una buena hidratación?
Si hablamos genéricamente podemos decir que como mínimo debemos consumir entre 2 a 3 litros de agua diarios, aunque esa recomendación es muy general ya que depende de factores como, cuán expuesto estés al calor, la edad, la tasa de sudoración que presente una persona, etc.

¿Cómo nos damos cuenta de que estamos hidratados?
Una manera casera de darnos cuenta es observando el color de la orina, la cual debe ser clara, de un ligero color amarillo. La deshidratación puede generar síntomas como dolor de cabeza, confusión, mareos, agotamiento pronunciado, etc., lo cual, según al grado que lleguemos, puede ser reversible en unos minutos u horas, podemos necesitar bebidas especiales e incluso llegar a necesitar intervención hospitalaria para poder revertirlo.

¿Hay edades que sufren más que otras la deshidratación y los golpes de calor?
En cuanto a las edades, los ancianos encabezan la lista de personas con mayor riesgo de deshidratación, ofrecerles líquidos constantemente y alimentos frescos es de suma importancia.

Cuando consumimos jugos naturales o artificiales, gaseosas, bebidas alcohólicas, lácteos o infusiones ¿También nos estamos hidratando?
La hidratación debe ser con agua, luego podemos pensar que las demás bebidas naturales como jugos de frutas e infusiones ayudan. No es recomendable hacerlo con jugos artificiales o gaseosas. Las bebidas frías nos hidratan más rápido.

¿Qué pasa con la comida rápida/procesada y con las cremas heladas?
El verano, si bien como ya lo he mencionado, invita a las comidas frescas y ligeras, también lo hace a comidas rápidas, helados, snacks y otros alimentos poco saludables, el hecho de evitar estar mucho tiempo en la cocina y resolver la comida en minutos nos puede llevar a una seguidilla de comidas al paso con poca calidad nutritiva y alta en calorías. No vamos a demonizar alimentos ni prohibirlos, pero sí proponer ideas igual de rápidas, pero más nutritivas. Hay que ponerle un poco de ganas nada más.

¿Que debemos tener en cuenta para que esto no nos haga caer fuera de la alimentación sana? ¿Cómo se puede reemplazar o moderar?
Desde mi profesión y mi experiencia profesional intento aportar siempre a lo saludable, al cambio de hábitos nutricionales y de estilo de vida, informando y generando herramientas para que las personas puedan adoptar una alimentación más a conciencia, tanto de manera presencial en mi consulta como también en mis redes sociales, la premisa es motivar al cambio y a los buenos hábitos. Los invito a sumarse a mis páginas de Facebook e Instagram.

En verano, por ejemplo, nos puede ocurrir que no podemos dormir por el calor o dejamos de hacer actividad física para descansar o porque en el horario libre «está pesado». ¿Esto nos afecta en cuanto a nutrición?
El sueño (cantidad de horas y calidad) y la actividad física cumplen un rol fundamental en cuanto a un estilo de vida saludable. Claro que las 2 cosas en verano se pueden ver afectadas por el clima, los diferentes horarios, etc.
En cuanto a la actividad física, podemos adaptarla, bajar la intensidad, optar por algo al aire libre sin tomarnos vacaciones de ella ya que debemos intentar que esto sea parte de nuestra rutina, dejar de verlo como una obligación para entender que es una necesidad y un aporte beneficioso para nuestra salud que no tiene reemplazo con ningún otro factor.

Autor: Fuente: Ecos de la Tierra