Genocidio Nacionales

Fecha: Sábado, 23 Septiembre, 2006 - 00:00

Reclusión perpetua

El ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense Miguel Etchecolatz fue condenado a reclusión perpetua por crímenes cometidos durante la última dictadura, delitos que el Tribunal encuadró bajo la histórica figura de “genocidio”.
Con chaleco antibalas y con el rostro pétreo el ex director de Investigaciones de la policía de Ramón Camps, Miguel Osvaldo Etchecolatz, escuchó su condena. El cordón de policías y penitenciarios que rodeaba al represor no pudo evitar la lluvia de bombas de pintura roja que lo tocó a pesar de los escudos. Etchecolatz se retiró entre gritos de “asesino”. Su abogado fue el que escucho el resto de la condena por seis asesinatos y ocho secuestros y torturas, que lo inhabilitó de por vida para ejercer cargos públicos, lo envió a una cárcel común y señaló, por primera vez, que todos sus crímenes fueron “delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un genocidio”.
La sentencia incluyó por primera vez la figura de “genocidio” a la hora de referirse a crímenes cometidos en el período 1976-1983.
Etchecolatz, de 77 años, fue director de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la gestión de Ramón Camps en esa fuerza. Se convirtió en el primer represor sometido a juicio oral y público tras la declaración de la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.

Veredicto
El Tribunal, por unanimidad, resolvió: “Condenar a Miguel Osvaldo Etchecolatz a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua con accesorias legales y costas, por considerarlo coautor penalmente responsable del delito de homicidio calificado en perjuicio de Diana Esmeralda Teruggi; autor mediato penalmente responsable de los delitos de privación ilegal de la libertad calificada, aplicación de tormentos y homicidio calificado de Patricia Graciela Dell''Orto, Ambrosio Francisco De Marco, Elena Arce Sahores, Nora Livia Formiga y Margarita Delgado; autor penalmente responsable de los delitos de privación ilegal de la libertad calificada y autor mediato penalmente responsable de la aplicación de tormentos en perjuicio de Nilda Emma Eloy; autor mediato penalmente responsable del delito de privación ilegal de la libertad calificada y autor penalmente responsable de la aplicación de tormentos en perjuicio de Jorge Julio López; en todos los casos en concurso real; todos estos, delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del genocidio que tuvo lugar en la República Argentina entre los años 1976 y 1983. Y dispone que el nombrado quede alojado en su actual lugar de detención, Complejo Penitenciario Nº 2 de Marcos Paz”.

Genocidio
Para aquellos que tal vez no saben a qué se refiere el tribunal al decir genocidio y no se enteraron de la existencia del diccionario de la Real Academia Española que ayuda a entender las palabras sin necesidad de hacer vueltas grondonianas, compartimos la definición (actualizada) de la palabra genocidio.
Genocidio. (m.) Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad.
También podemos ampliar este concepto y decir que e
l genocidio es un delito internacional que consiste en la comisión, por funcionarios del Estado o particulares, de actos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Estos actos comprenden la muerte y lesión a la integridad física o moral de los miembros del grupo, el exterminio, la adopción de medidas destinadas a impedir los nacimientos en el grupo o el traslado forzoso de niños.
La palabra genocidio fue creada por Raphael Lemkin, judío de Polonia, en 1944, de las raíces genos (término griego que significa familia, tribu o raza) y -cidio (del latín -cidere, forma combinatoria de caedere, matar).
Vale la aclaración, ya que algunos medios en un arranque de lenguas griegas se quejan del uso certero que la justicia hizo de la palabra genocidio en la condena al asesino y torturador Miguel Etchecolatz. Estamos seguros que no es el idioma el único lazo entre los seres humanos. Así que, para no confundirnos, hay que entender que el mayor lazo es la defensa de la vida.

Autor: Redacción EcoDias