Lo inexplicable Opinión

Fecha: Sábado, 14 Septiembre, 2019 - 06:48

Que el mundo funcione

Un profesor alemán llegó al aeropuerto de Distrito Federal en México. La ciudad de México es muy grande, el viaje del aeropuerto a la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), puede insumir de dos a tres horas.

Cada tanto el Profesor alemán profería algunas palabras, eso sucedió tres veces. Llegados a la UNAM, el anfitrión mexicano le pregunta al alemán qué es lo que lo asombraba, la respuesta fue: “que funcione”

Shangai en China es una ciudad que tiene 26 millones de habitantes, trenes a arriban a Shangai viajan a una velocidad de 431 kilómetros por hora, no tiene nada que envidiar a Moscú, Londres, Roma.

Viví en Buenos Aires y nunca terminó de gustarme, “la cabra tira al monte”, diría yo.

Extrañaba el interior, ciudad o pueblos, su gente, su modo de vivir, y era un polo de atracción el campo.

Existen provincias que su fuerte lo constituyen los cultivos intensivos, una red de canales las atraviesan, algunos que sirven al riego.

Se vive de la naturaleza.

Marx -que abogaba por un cambio social y humano- opinaba que el socialismo tipo URSS se produciría en las grandes ciudades por la concentración industrial, también lo afirmaba Lenin.

La Revolución china (Mao) opinaba que la Revolución china era campesina.

La consolidación del sistema capitalista convirtió al mundo en un gran mercado (marketing), y creó la esclavitud mundial, la clase obrera, en un mundo donde vivimos en que ya circulan automóviles sin conductor, aviones que vuelan sin piloto, y es posible hacer funcionar fábricas sin obreros, con una posible población mundial que alcanzaría en el año 2050 los 9 mil millones.

Es para pensar… podemos apreciar que el mundo a nivel mundial “aún funcione”.

La humanidad se enfrenta al dilema: o hay un cambio mundial o nos precipitamos a una catástrofe que destruirá gran parte de la humanidad, y afectará a la naturaleza.

El incendio de la Amazonía está en correlación con el oxigeno que consumimos para respirar.

La próxima guerra que pretende iniciar Estados Unidos es nada menos que “la guerra contra los satélites”. ¿Y el hombre como concepto humano? ¿No vamos a la deriva? ¿Podrán cambiar los pueblos al mundo?

Que el hombre que es un producto de la naturaleza pase a sus manos pues es gobernado por una clase social que se apropió del capital y los medios de producción, y se destruyó a sí mismo dejando de lado los valores sociales y humanos.

A mi conciencia le digo: quisiera llegar a fin de año (2019). Al menos alcanzar a ver cómo será el “modus vivendi” en la tierra y dentro de la tierra, cómo será en mi país.

Para quienes no lo saben voy camino a los 94 años, y me siento Pueblo, al que dediqué mi vida.

¿Habrá gobiernos populares? Mientras sigo viviendo, viejo, ciego y sordo.

Autor: Aron Berstein