reflexiones Opinión

Fecha: Viernes, 20 Septiembre, 2019 - 21:00

Qué es y qué significa la Paz en el mundo

Keynes como ideólogo del capitalismo, al ver aparecer lo que llamo la primera burbuja financiera, consideró su contrariedad y expresó su disconformidad, se alejaba del sistema de producción que él había concebido.

Marx en El Capital expone con rigor científico su pensamiento en contra del capitalismo.

Tenemos así dos máximas expresiones antagónicas sobre un mismo tema.

Alrededor de esa concepción se crearon imperios, monarquías, reyes, zares, dictadores; no hubo país europeo que no aspirase a dominar un país, sea en Asia, África, América.

Dominación y explotación de la humanidad (o sea de los pueblos), le fue dando contenido de clase a la división del mundo, y las desigualdades sociales sacrificaron millones de personas.

No conozco estadísticas que den los millones de pérdidas humanas víctimas del sistema.

La burbuja financiera a la que aludió Keynes, hoy es una realidad a escala mundial, toda la instrumentación creada por el mal uso del capitalismo degeneró en guerras, a las que se alimentó con carne de cañón y soldados de los pueblos.

La lucha por los mercados del mundo se convirtió en el leit motiv del sector de la sociedad capitalista.

No hay guerra o golpe de estado o gobierno (después de la segunda guerra mundial 1940/45) en la que ese sector que devino en burguesías no se adueñaran de su país o de otros.

Los pueblos, o sea la humanidad, fueron siempre las víctimas para que el sistema capitalista tal como lo vemos, sobreviva.

En cada caso son millones de niños, jóvenes, hombres y mujeres que pierden sus vidas.

Ese sistema está a punto de caer y de dejar paso a un nuevo orden económico mundial, en el que el sentido social y humano, retorne al hombre a su condición de “ser humano”.

El desarrollo vertiginoso e incontrolable del sistema en que vivimos envueltos en anarquía en la producción, caos, pobreza y hambre, enriquecimiento de élites que consideran que debemos sacrificar media humanidad para que ellos puedan seguir viviendo y acumulando más ganancias.

El grado de natalidad que para el año 2050 llevará a la humanidad a alcanzar los 9 mil millones, nos obliga a recomponer al mundo.

No hay retorno al pasado, a pesar de ser reiterativo, existen y se están produciendo acontecimientos que permiten pensar en formas superiores de vida para todos los que vivimos en la tierra.

Es una verdad incontrastable que China ha suplantado al sistema actual, necesitamos crear gobiernos populares (no de sectores políticos afines a la burguesía), de esa forma el hombre retornará a su condición humana y salvará a la naturaleza, Madre tierra y seres humanos.

Estos cambios no se producirán por sí solos, es el hombre quien creó ese mundo, extirpar lo malo, recuperar y avanzar en el proceso de elevación del hombre.

Somos los pueblos los que debemos crear un nuevo mundo.

Unamuno presenció en su Castilla (la Vieja) cómo la policía reprimía a golpes a campesinos pobres y analfabetos y concluyó diciéndoles: “Sin embargo, cuán cultos son estos campesinos pobres y analfabetos”.

Me he propuesto llegar a cumplir mis próximos 94 años, tengo la impresión que de aquí hasta fin de año sucederán acontecimientos que contribuirán a cambiar para bien al mundo.

Aunque también existe el peligro de que nos precipitemos a una guerra que terminará con la raza humana, y esto depende de lo que hagamos cada uno de nosotros.

Autor: Aron Berstein