PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Viernes, 6 Abril, 2018 - 00:00

Profetas en tierra de Gardel

Varias producciones argentinas obtuvieron premios en la trigésima edición del Festival Cinélatino de Toulouse.

La falta de variedad en las salas de cine es internacional y derivada de una distribución cinematográfica dominada por los grandes estudios estadounidenses, pero uno de los modos más directos de paliarla y acceder a material audiovisual de otros países, regiones o culturas es a través de las muestras y festivales.
Un caso interesante es el del Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse -originariamente llamado Rencontres Cinémas d'Amérique Latine de Toulouse y en el presente abreviado como Cinélatino-, que desde 1989 se realiza cada año en la citada ciudad francesa.
Ciudad sureña, mediana en tamaño -tiene algo menos de medio millón de habitantes- y con ecos tangueros por ser la ciudad natal de Carlos Gardel, que por tres décadas ha otorgado su premio mayor -bautizado con el impulsivo nombre de "Grand Prix Coup de Cœur" o “Gran Premio Flechazo”- no tanto para el honor o la posible publicidad, sino para solventar la distribución del largometraje ganador en la misma Francia.
En esta 30ra edición -que se llevó a cabo del 16 al 25 de marzo- ese premio fue obtenido por Zama (Lucrecia Martel; 2017), el drama basado en la novela homónima de Antonio Di Benedetto.
La sexta vez que lo recibe un film argentino y la segunda vez para una realización de Martel, que ya lo había logrado con La ciénaga (2001).
Pero ese no fue el único título merecedor de un premio; el de la
Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica -FIPRESCI- para ópera prima o segundo film fue para Temporada de caza (Natalia Garagiola, 2017). Un drama familiar ambientado en San Martín de los Andes que había ganado el premio del público en Semana de la Crítica de la Mostra de Venecia.
Uno singularísimo es el Premio Rail D'Oc -Vía de Oc- para la ópera prima elegida por los ferroviarios cinéfilos, que eligieron a Sinfonía para Ana (Virna Molina & Ernesto Ardito, 2017), un drama adolescente ambientado en los años 70.
Y Primas (Laura Bari, 2017), documental sobre dos jóvenes víctimas de violencia sexual que hizo doblete al recibir el Signis de la Asociación Católica Mundial para la Comunicación a mejor documental y también el Premio Lyceén Documentaire.
Además de otros premios como parte de coproducciones, aunque uno de los termómetros de cómo se produce en Latinoamérica es que no obstante los films representen a un u otro país casi todos consiguieron su presupuesto gracias a la coproducción.
Un bienvenido aliciente para la cinematografía local y de la región.

Autor: Silvana Angelicchio