Programa Hábitat Locales

Fecha: Lunes, 4 Abril, 2011 - 21:55

Primeros lotes sorteados

Más de un centenar de lotes ubicados en la zona de Don Bosco al 2.300 fue sorteado como parte de una primera tanda perteneciente al Programa Hábitat.

A fines de 2009 el intendente Cristian Breitenstein anunció la puesta en marcha del Programa Hábitat Bahía Blanca, que otorga terrenos para la construcción de viviendas destinados a aquellas familias que no pueden acceder a la vivienda propia. De esta manera se procura una mejora en lo que tiene que ver con el déficit habitacional, propiciándose también la creación de un Banco de Tierras. A través de Provincia y Nación se logró que el número de terrenos disponibles sumen 800, más aquellos pertenecientes a privados que se encuentren en desuso o abandonados.
La metodología propuesta en esta etapa es la de sorteo entre aquellos inscriptos. Antes de ese sorteo, EcoDias dialogó con el subsecretario de Gobierno, Andrés Ombrosi, quien dio detalles de cómo se está implementando el programa: “Tuvimos muchas dificultades sobre todo con lo que fue servicios. Las tierras de Provincia y de Vialidad Nacional que estaban comprometidas, están pasadas al municipio, pero tuvimos muchos problemas durante toda la crisis hídrica con la factibilidad de ABSA, no nos daban la factibilidad y nosotros no podemos entregar un lote sin agua y luz. Ahora conseguimos la factibilidad para todos los terrenos, hicimos el contrato con EDES, ya pagamos la primera parte, en el transcurso de este mes empiezan las primeras obras”.
A ello debe sumarse la primera tanda de lotes sorteados que fueron 20 para la zona de Don Bosco al 2.300: “Se entrega el terreno con agua y luz, es un lote con servicios. Por eso la particularidad de los seleccionados, es gente que tiene los medios para construir su casa, quien no tiene los medios para hacerlo necesita una casa, no un lote con servicios, eso lo tenemos claro. En la selección de los perfiles trabajamos mucho con el CLES. Hay un equipo técnico trabajando en vivienda, y los criterios que aplican son los que se consensuaron en el CLES”. Toda vez que el funcionario se refiere al CLES alude al Consejo Local Económico y Social -esa es su sigla- aunque incurre en el error de no nombrar a la Comisión de Vivienda de ese consejo, que es la que únicamente participa de reuniones en torno a ese tema.
“Es todo un proceso de largas discusiones y debates porque nosotros teníamos una postura muy definida para clase media, para personas que tenían una familia constituida, que tenían medios para pagar y construir y el CLES aportó” otra visión de las cosas. “Eso es lo bueno de los espacios donde hay actores múltiples, las necesidades para gente de menores recursos que al principio aunque se le dificulte construir su casa, en el futuro lo pueda hacer”. Como ejemplo, Ombrosi señaló el trabajo de Cáritas Bahía Blanca para el barrio Stela Maris: “Ahí está la manifestación de lo que al principio empieza como algo muy precario, sabiendo que es propio a la larga se consolida. Entonces, un cupo fue para sectores con menores recursos, otro para clase media, chicos de 25 años, que están empezando, que tienen ingresos altos como para acceder a una vivienda de Plan Federal, pero que no son lo suficientemente altos para acceder a un crédito hipotecario. Para ellos pedimos que al menos sean tres de familia, puede ser la pareja y un nene, una mamá y dos nenes, y tratar de darles una mano ya que son quienes necesitan un empujón para arrancar”.

El trabajo con las instituciones
En el Programa Hábitat hay más de 7.000 inscriptos y por esa razón los lotes nunca alcanzan y la selección se hace más complicada. Ombrosi aclaró que en realidad no se trata de un programa de entrega de lotes sino que ese es el comienzo para un objetivo más amplio: “Ahora viene la conformación de un nuevo barrio, de una comunidad nueva en un lugar que era un baldío y no había nada, la consolidación de los lazos vecinales, la generación de instituciones que nos representen. De hecho, todo lo que paguen mensualmente -ellos van a pagar el valor del lote y de los servicios- va a un fondo común que mediante el mecanismo de presupuesto participativo los mismos vecinos deciden en qué se gasta: arbolado, luces públicas, mejora de la plaza, ahorrar para empezar a hacer el cordón cuneta”.
Ese mecanismo, dice Ombrosi, es para motivar el sentido del pago y como uno de los factores para agrupar a la comunidad que se esté formando, “con trabajadores sociales en el territorio que también están en el equipo de tierras permanentemente, con reuniones con delegados de manzana, una asamblea mensual con todos los vecinos. Nosotros ya estamos trabajando con el Club La Armonía. Nos acercamos también a las escuelas que están en la zona porque los chicos que vivan ahí van a ir a esas escuelas, entonces tratar de abordar integralmente o que es un nuevo espacio urbano en la ciudad”.
Un paso fundamental en el camino del programa es el diálogo y decisiones que retoman junto a las distintas instituciones que conocen sobre el problema del déficit habitacional. Según Ombrosi ese trabajo trajo buenos resultados aunque no fue fácil: “El trabajo fue enriquecedor, generar consenso donde todos estemos de acuerdo a veces es un tanto complejo, es difícil. Pero bueno, hay que aprender a dialogar, a entenderse, creo, creí siempre y espero que ellos lo hayan creído de nosotros en la buena voluntad de las cosas que se impulsan. Cada uno tiene una mirada particular que no tiene el resto y que enriquece el programa. Haber llegado a un acuerdo de cómo hacer la preselección para nosotros fue fundamental y que el CLES nos haya ayudado en eso fue una garantía de transparencia y justicia”.
Acerca del balance de la labor realizada, Ombrosi señaló que el mismo se podrá hacer recién cuando las familias ya tengan el terreno en su poder: “En 3 años la Municipalidad va a tener miles de lotes porque se inició un proceso de apropiación del municipio de lotes abandonados, pero que por plazos judiciales lleva ese tiempo. En 3 años lo vamos a tener, hay que esperar, es un tema judicial. Son terrenos que no eran públicos, son privados, están en estado de abandono”.


Autor: Redacción EcoDias