5TO JUICIO DE LESA HUMANIDAD Derechos Humanos

Fecha: Martes, 16 Mayo, 2017 - 00:00

Perpetua para el genocida

El viernes 5 de mayo, desde las 10.25 hs., el Tribunal Oral Federal compuesto por los jueces Luis Salas, Pablo Díaz Lacaba y Marcos Aguerrido, leyó la sentencia y condenó a prisión perpetua a Gustavo Abel Boccalari, ex comisario inspector retirado de la policía de la Provincia de Buenos Aires.

Boccalari fue condenado por haber sido encontrado culpable del secuestro, torturas y homicidio con la modalidad de desaparición, de Julio Argentino Mussi, quien fue secuestrado por el condenado en persona, en Comodoro Rivadavia el 22 de marzo de 1977 y traído a Bahía Blanca.
El juicio, como es un desprendimiento de la causa en marcha denominada “Gonzalez Chipont” que, debido a que el ahora genocida Boccalari recusó al Tribunal inicial, fue necesario conformar un tribunal nuevo para su juzgamiento siendo el único imputado y por una sola víctima: Julio Argentino Mussi.
Tanto la fiscalía, llevada adelante por los Fiscales José Nebbia y Miguel Palazzani, como la querella de la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación, en la persona de la abogada Mónica Fernández Avello, habían solicitado la pena máxima para el acusado. Su defensor, Walter Tejada, hijo de un genocida que ya tiene una condena a perpetua y va camino a la segunda condena, había solicitado su absolución.

Perpetua
El Tribunal Oral Federal compuesto por los jueces Luis Roberto Salas, Pablo Ramiro Díaz Lacava y Marcos Javier Aguerrido, falló por unanimidad en “Condenar a Gustavo Abel Boccalari a la pena de Prisión Perpetua. Inhabilitación absoluta y perpetua, accesorias legales y al pago de las costas del proceso por considerarlo Coautor penalmente responsable de los delitos de: Privación Ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida por un funcionario público con abuso de sus funciones y sin la formalidad prescriptas por la ley, agravadas por mediar violencias o amenazas, en concurso material con imposición de tormentos agravados por ser la victima perseguida política, en concurso real agravado por alevosía, con el concurso premeditado de dos o más personas con el fin de lograr la impunidad, bajo la modalidad de la desaparición forzada de personas en perjuicio de Julio Argentino Mussi”. Esos hechos fueron calificados por los tres jueces como de Lesa Humanidad, y por mayoría, Genocidio.

El público presente en la sala del Aula Magna de la UNS acordando con la condena, estalló en un aplauso, con las fotos de Julio Argentino Mussi que los presentes sostuvieron entre sus manos en alto.

Domiciliaria
El Tribunal continuó con la lectura y falló en “Rechazar la solicitud del Ministerio Público Fiscal en cuanto a revocar el arresto domiciliario del acusado”. Esta medida de no revocar el beneficio del cual el genocida goza, resulta paradojal y deja un sabor amargo en sobrevivientes, familiares y Organismos que venimos advirtiendo la tendencia cada vez más frecuente de tener juicios con condenas plausibles, pero sin el castigo adecuado a las penas que se les imputaron, que son delitos aberrantes de Lesa Humanidad, ya que las domiciliarias, cuentan con escaso o nulo control pudiendo ser violadas o quebrantadas fácilmente.

Sitio de Memoria
Además el Tribunal ordenó dar de baja a Boccalari de la Policía de la Provincia, como así también, una medida muy importante, solicitó “al Poder Ejecutivo Nacional que por intermedio de la Secretaria de DDHH dependiente del Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación efectúe las medidas a su alcance para que el Predio donde funcionó la división cuatrerismo de la Policía de Buenos Aires ubicada en Chile y España de esta ciudad, sea estatuido como sitio de la memoria por el Terrorismo de Estado”.
Para concluir, los jueces fijaron fecha de la audiencia de lectura de fundamentos para el día 19 de mayo del corriente a las 9 hs.

Justicia Por Julio
Julio Argentino Mussi tenía 32 años cuando fue secuestrado en Comodoro Rivadavia, de manera personal por el propio Boccalari junto a su jefe de entonces el subcomisario Luis Cadierno el 22 de marzo de 1977. De allí fue trasladado en avión a Bahía Blanca para ser alojado, junto a 18 personas más, en el llamado “avión de madera” o simplemente el “vagón de madera”, el cual era un viejo y pequeño vagón de ferrocarril utilizado como lugar para alojar secuestrados en dependencias de la Delegación Cuatrerismo de la policía provincial. Allí Mussi junto al resto de los secuestrados, sufrieron vejaciones y torturas que fueron puestas de manifiesto por los sobrevivientes en los juicios realizados en la causa V Cuerpo de Ejército. Mussi en un momento, logró desprenderse de las ataduras y embistió contra uno de sus captores, recibiendo por ello una feroz golpiza que lo dejó agonizante. Los compañeros de cautiverio, escucharon esa secuencia, de cómo se quejaba y pedía por su familia, como así también su agonía, hasta que en un momento dejaron de percibir sus quejas. A partir de allí, no volvió a saberse del paradero de Julio Mussi, hasta el día de Hoy que su cuerpo permanece desaparecido. Ante el pedido desesperado de su familia por su paradero, en aquel momento, les contestaron que había sido liberado, algo que nunca ocurrió, pero que produjo en su familia un plus de agonía, ya que tanto su hijo, esposa como su madre, siempre esperaron que regresara en algún momento.
Una de sus hermanas, al declarar en los juicios, pidió que le digan el destino final de Julio, que les devuelvan aunque sea un hueso, “para tener un lugar para llevarle una flor”.
Al momento de concluir la sentencia donde entre el público presente se hallaban presentes su familia, sus hermanas, sobrinos y primos, resonó de manera potente en la sala, el grito de “Julio Mussi Presente! Ahora y Siempre”. Luego llegaron los abrazos y los cantos pidiendo cárcel común para los genocidas y avisando que queda más por andar en la búsqueda de Justicia: “como a los nazis, les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”.

Autor: Redacción EcoDias