Para todos en todas partes Cultura

Fecha: Sábado, 25 Octubre, 2008 - 00:00

Periférico Cultural

El día sábado 18 de octubre pasado se presentó en el barrio Villa Nocito el Periférico Cultural, un espacio de formación e intercambio de cultura, arte y oficios.
Las actividades se realizaron en la esquina de Pacífico y Manuel Molina, lugar donde en breve se prevé montar una plaza.
Al encuentro asistieron vecinos del lugar y representantes de distintos sectores de la cultura bahiense. Para conocer el proyecto, su gestación, actividades y proyectos, entrevistamos a Rodrigo Leiva, uno de sus integrantes.

¿Cuál es la idea del Periférico Cultural y cuál su aporte a la ciudad?
La idea del Periférico Cultural es abrir espacios, con nuevas posibilidades. Crear posibilidades, afirmando que sí se puede. Que todo es una construcción, aunar voluntades, creer y actuar en conjunto y para el conjunto. Que se puede aprender a tocar instrumentos (como violín, guitarra o percusión) en Villa Nocito o en el Rosendo López. Que la gente del barrio puede montar una obra teatral de creación colectiva y con música en vivo. Que se pueden estudiar los procesos económicos y entenderlos, por sobre todo. Que se puede: lo que se proponga y se busque. Que se puede, entre todos, romper con la idea de la esterilidad de los márgenes y terminar definitivamente con la idea de abismo o barranco.

¿Cómo fue el proceso?
El Periférico Cultural se fue gestando por necesidad de expresión. En el barrio (Villa Nocito) la única actividad a la que tenían acceso los chicos es al fútbol, que es maravilloso, pero no la única actividad posible.
Sería interesante que los niños, además de jugar al fútbol tengan la posibilidad de cantar o tocar un instrumento, o actuar o dibujar, sin tener que irse hacia el centro, o gastar grandes sumas de dinero por eso. Entonces, respondiendo a esta necesidad fue que mi amigo Javier Barrera (obrero de la construcción y vecino de Villa Nocito) me propone hacer un centro cultural en Nocito con la idea de crear un espacio de expresión del barrio, un espacio de formación y aprendizaje de arte, cultura y oficios. Desde teatro, pasando por economía hasta albañilería. Ahí nos pusimos de acuerdo con María José Sogni Casco (de la sala médica de Villa Nocito) para comenzar con el Periférico. Luego, a partir del segundo encuentro de Mil Macetas, se sumaron Francisco Cantamutto y Francisco López Corral del Colectivo Viceversa (realizadores de la cátedra libre de Economía Social que se lleva adelante en la Universidad Nacional del Sur). Después, María José invitó a Cecilia Arnaudo (psicóloga del equipo de salud de Villa Nocito y teatrista).
Y así, de vínculo en vínculo, de reunión en reunión, se le dio forma al cronograma del festival donde presentamos la idea del Periférico Cultural. Se hizo el día sábado 18 de octubre en la Futura Plaza de Villa Nocito.

¿Por qué Periférico Cultural?
Cuando Javier (Barrera) me dijo de hacer un centro cultural, le plantee el hecho de por qué usar la palabra centro, si estábamos en la periferia. De allí surge Periférico Cultural, terminando con la idea de la línea que separa el adentro y el afuera, apostando a una redistribución de las actividades y talleres artísticos.

¿Por qué en Villa Nocito?
Porque Javier (Barrera) vive ahí y de ahí partió la idea. Aunque la idea es contagiar a otros barrios, después a la ciudad entera. Todo es posible, pero hay que empezar por casa primero.
En Nocito no tenemos un lugar físico todavía, estamos en su búsqueda. Mientras tanto, como nos han ofrecido, desarrollaremos actividades en la sala médica y el Centro de Jubilados.

¿Quiénes pueden ser parte del Periférico?
Nosotros vamos a trabajar con todas aquellas personas que potencien las iniciativas del Periférico Cultural, con aquellas que comprendan que esto es de y para la gente.
Como su nombre (Periférico Cultural) lo identifica, estamos hablando de periferia, no del centro: redistribuir y aprender desde la periferia, descentralizar la movida cultural y artística a los barrios relegados. No que la cultura “llegue” a los barrios, como si viniera de otro lado, sino aprender de y en la periferia, de sus problemas, de sus conflictos, pero también de su sensibilidad, de su nobleza, de su resistencia. Acompañar e involucrarnos con los poetas, artesanos, músicos, bailarines que viven y trabajan en los barrios. Encontrar, entre todos, las posibilidades de crear arte y expresarlo a la sociedad entera: En el medio de una plaza o en cualquier esquina o en un centro de jubilados.

¿Y la cultura en Bahía?
“Bahía Blanca necesita dar espacio a todos sus artistas y que ellos decidan y generen su cultura. Y no el polo petroquímico, quien auspicia ciclos culturales pero no sabe de nuestras necesidades, ni quiénes somos, ni qué hacemos. Ni tampoco es necesario que pongan su interés en lo que hacemos; lo que sí es necesario es que dejen de contaminar: que de una vez por todas tomen todas las medidas necesarias de seguridad y cuidado del medio ambiente para no contaminar nunca más.
Más allá de esto, Bahía Blanca reúne las condiciones ideales para el artista: tenés que hacer un público, convocarlo y mantenerlo, construir tus propios espacios, encargarte de la difusión, cobrar la entrada y actuar, aparte de acarrear los elementos que utilices en escena, etc.
Al contrario de los que muchos piensan, los mismos que dicen ‘en Bahía no pasa nada’, Bahía Blanca reúne las condiciones ideales porque hay mucho por hacer, y eso involucra de lleno al artista.
No hay un circuito preestablecido y cerrado: el artista debe crearlo. En Bahía Blanca pasa y va a pasar algo si hacemos que algo pase. Hay quienes así lo hacen. En Bahía Blanca abundan los hechos artísticos y los buenos artistas. Hay mucha cultura y hacedores de cultura. En cada barrio hay un poeta, un actor, un músico. Como la cultura y el arte no se mendigan, ni tampoco se traban por un subsidio que no llega, sino que se hacen, será cuestión de que en cada barrio nazca un periférico que le dé lugar y amparo: al artista y a su creación”, dice un inspirado Rodrigo Leiva.

Actividades del 18 de octubre
El sábado arrancó el grupo musical “Después Vemos”, y después bailaron unas niñas que son hijas de los trabajadores del frigorífico INCOB (ex Frigorífico Paloni, recuperado por sus trabajadores y ya con un año de producción).
Luego fue el turno del Trío Gayeta (Rodrigo Leiva, Mariano Ritacco y Julieta Herrero) que tocaron tangos y milongas mientras algunos se animaron a bailar.
Gregorio, del centro cultural Blancoinegro, hizo una pequeña función de circo y Marcelo Díaz recitó algunas de sus poesías. Natalia Martirena hacía bailar a los niños con cuentos mientras los artistas de Virola pintaron un mural con la participación de los chicos del barrio. Hubo realización de esténciles por parte de integrantes del grupo 36 veces y pintada de una bandera del Periférico Cultural junto a docentes de la Escuela de Artes Visuales (según diseño aportado por David Brissón).
El grupo La Caldera (intervenciones urbanas) realizó un árbol de plástico y Rubén Cordi (actor de teatro y músico), de Ilícitos, coordinó juegos teatrales con los niños.

Autor: Redacción EcoDias