Opinión

Fecha: Martes, 11 Diciembre, 2018 - 00:00

Períodos históricos

Cito a Marx porque fue el primero que se atrevió a decir que no bastaba con interpretar la historia sino que había que estudiar cómo cambiar la historia.
Cito a Lenin porque fue sino el primero que analizó el desarrollo del capitalismo y lo calificó al imperialismo como su fase superior.
Estamos en el siglo XXI, año 2018 de la era cristiana. Quiero hablar ya no como utopía sino como realidad -en desarrollo- del fin del imperialismo.
Tenemos dos mundos: el mundo del capitalismo y de las guerras, la desocupación, el hambre (que cada país y pueblo lo padecen). Y un mundo nuevo, con la presencia de la China, con un gobierno comunista, gobierno popular, con 1400 millones de habitantes, que decidió adoptar formas de desarrollo que toma -y a la vez aplica en el comercio exterior- formas de desarrollo más sociales y más humanas.
Se debería propiciar el estudio del humanismo comunista como concepto ideológico, que como parte del proceso “humano” está en vías de desarrollo.
Veo que la Rusia actual -desaparecida ya la URSS- volver a retomar la iniciativa. Bajo un estado capitalista Putin encamina a Rusia, el país más extenso del mundo, a recuperar bajo formas y conceptos distintos, lo que Marx predijo del reencuentro del hombre consigo mismo y con la naturaleza.
Y se alía a China que retoma “el camino de la seda” sin que ello signifique ni socialismo ni comunismo. Bien lo dice la canción: “Se hace camino al andar”.
Es posible admitirlo -incluso científicamente- que en este siglo veamos el fin del imperialismo como método de dominio absoluto del mundo, y es posible que también dentro del capitalismo surjan nuevas variantes (dentro del campo económico) que la harán retroceder a épocas pasadas; que forzosamente tendrá que ser más social y más humano, no capitalismo extorsivo y explotador.
Me refiero a una nueva era de productividad que satisfaga las necesidades de un mundo nuevo, y la de una especie en que el hombre sea verdaderamente un ser social y humano.
La estructura del nuevo mundo no puede crearse con el armamentismo.
La Revolución francesa la impuso el pueblo, la derecha se adueñó del poder, se creaba como clase social la burguesía, subordinada al Dios del capitalismo, “el dinero”.
Los gobiernos que hasta hoy tienen el poder no son de los pueblos, esas falsas democracias están fracasando.
A unos días de finalizar el G20, donde los ricos y poderosos financieramente dictan e imponen lo que deba hacer Macri en Argentina, mi país.
Estados Unidos aplica nuevas sanciones contra Rusia e Irán porque estos países abastecen de petróleo a Siria. Lo que nunca vi en los gobiernos de la burguesía es apoyar a Haití ni erradicar la pobreza en sus propios países.
En la nueva versión de un nuevo mundo donde los pueblos suplanten a los gobiernos burgueses, tendrá que venir otro cambio.
El término hombre está fuera de la realidad, cuando la humanidad está compuesta por un 51% de mujeres.
Si alguien comparte mis pensamientos, le pido que lo divulgue.

Autor: Por Aron Berstein