ADULTOS MAYORES Sociedad

Fecha: Lunes, 26 Diciembre, 2016 - 00:00

Pensar la vejez

“Desde dónde pienso mi vejez: desde la madurez del tiempo transcurrido, desde lo vivido y lo que vendrá. Sé lo que quiero. Soy responsable por mí, lucho por lo que realmente vale la pena, hago las paces con la vida y me quedo con las batallas ganadas. Soy lo que soy, la mejor versión de mí misma”, plantea la licenciada Stella Lardani.

Cuestionar la propia etapa de la vida que se está viviendo es un desafío, hacerlo para que cada uno piense en ella antes de que llegue es una interpelación, una propuesta para anticipar estados e imaginar proyectos. La licenciada
Stella Lardani habló en el 2º Congreso de Educación y Adultos mayores, organizado por la Asociación de Adultos Mayores Diplomados y Cultura y Extensión de la Universidad Nacional del Sur. “El mundo está trabajando para integrar a los adultos mayores, tenemos ejemplos, en Alemania se contratan abuelos que no saben sobre tecnología o saben poco pero que aportan habilidades sociales adquiridas, muy importantes en la formación de grupos, en las relaciones humanas. La experiencia y sabiduría del adulto mayor con la creatividad del joven, forman un combo realmente explosivo”. Según la profesional, los adultos mayores aportanactitud, coherencia, perseverancia, pensamiento crítico, conocimientos y saberes de sacrificio”.

Nueva
“Hay una nueva vejez y tenemos que prepararnos, saber mirar más allá, no tener la mirada del corto plazo, sacarse la miopía del futuro y encontrar soluciones novedosas. Ser inteligente es tener flexibilidad para mirar los problemas y ver ahí una posible solución para intentarlo” sugirió.
Hay que diseñar nuevas políticas educativas y programas para optimizar los aprendizajes. Qué otra inversión pública puede ser más importante para nuestro Estado que alimentar, curar y educar un cerebro que está en desarrollo”.
Internet generó una de las grandes revoluciones de la civilización, “modificó prácticas de socialización, comunicación y acceso a la información. Esto es algo importantísimo, no podemos dejar de verlo y de utilizarlo, son herramientas necesarias del siglo XXI. Y en este aprendizaje continuo y permanente donde es la educación el factor y el motor de cambio de cualquier sociedad y comunidad. Tenemos que tratar de utilizarlas, de insertarlas, de seguir estudiando, de seguir aprendiendo. Esta revolución de internet modificó también las prácticas de socialización, la comunicación no es cara a cara, cuando vemos otras generaciones como abuelos recibimos a nuestros nietos y están permanentemente con el celular. Esas son nuevas formas, tenemos que aprender a participar y a estar con ellos y aprender a usar estas tecnologías. El futuro depende de la inteligencia y de la voluntad que le pongamos a este presente. La creatividad resulta nuestro recurso más valioso para construir este futuro deseado, la acción fundamental que evita la miopía social es sin duda la educación, porque la educación integra, da oportunidades, la educación genera sociedades armónicas con igualdad. Mantener el cerebro en forma es una buena medida de frenar el tiempo que como se sabe no para”.

Rol estatal
Sin dudas, los adultos mayores están logrando cierta inserción en nuestro país, “el objetivo actual de todos los planes de gobierno debería ser conseguir la mayor participación de los adultos mayores en la vida social y económica junto con el resto de las generaciones contribuyendo a una sociedad integrada por todos los grupos, lo cual garantiza la estabilidad de la democracia”.
La condición humana está marcada con el paso por los ciclos vitales, “cada etapa tiene crisis, tiene cambios y tiene resiliencias, esto es fundamental trabajarlo con las nuevas generaciones. Otro tópico importante que nos va ayudar a integrarnos es el desarrollo de la identidad personal, familiar y cultural y es importantísimo el rol que juega el docente en la construcción de estos aprendizajes”.
Llegar a ser un adulto mayor es acumular años, es acumular experiencias “y es también una etapa donde sentimos que queremos sacar todo lo que tenemos en la mochila para poder devolver a la sociedad todas las cosas que nos han formado, que nos han hecho ser mejores personas” apuntó.
Llegar a adultos mayores es un privilegio, sabemos del tiempo transcurrido pero tenemos muchas ganas y mucha creatividad para seguir haciendo cosas. Somos seres sociales, y tenemos que tratar de vivir con y por los otros, acercarnos a las instituciones, trabajar, seguir aportando creatividad, tratar de compartir con las otras generaciones. De esa manera aportar al cambio, que necesariamente tiene que pasar por la educación y el rol del docente es el principal agente de cambio, no olvidemos que somos los que formamos al resto de las profesiones”.

Mayores y jóvenes
Con las nuevas tecnologías, los más jóvenes están constantemente conectados, muchas veces visitan a sus abuelos y se sientan con el celular. Esta actitud desconcierta a los adultos mayores, “en este encuentro intergeneracional a veces la comunicación se torna un poco complicada”. Sin embargo, los adultos mayores pueden aportarles a los más jóvenes los valores y los vigores. “Los adultos mayores tenemos un pensamiento basado en la lógica y en la organización, hemos sido formateados en la reflexión analítica, aprendimos a analizar partes, a sacar conclusiones, a utilizar el pensamiento sucesivo. Crecimos en un mundo ligado a la palabra, a una experiencia de racionalidad que tiene interés en profundizar, en seguir una línea de tiempo, valoramos el pasado, el presente y el futuro”.
En un planeta globalizado, con viejos y nuevos medios de comunicación, “los jóvenes de hoy tienen otra lógica, vinculada a la simultaneidad y a procesos cognitivos diferentes, todo es ya, aquí y ahora a un click de distancia. La generación tecnológica tiene otros estímulos, crecen con una estructura de impacto, de un todo complejo, de lo que permanece aterra. La exposición larga, llena de introducción que a los adultos nos ayudaba a entrar en tema, a los jóvenes lo aburre. Ahora lo que los motiva es el todo de la persona, el estilo, su voz, el lenguaje, los gestos, los jóvenes detectan el impulso interior y las ganas de los adultos. Vivimos en un mundo contemporáneo donde conviven los dos paradigmas de espacio y tiempo, los jóvenes de hoy son simultáneos y nosotros somos sucesivos. Entender ambos paradigmas ayuda a integrar a ambas en las familias, en las escuelas, en las universidades. La juventud está relacionada con el sentido que le damos a la vida, pueden tener 40 años y vivir una vida rutinaria, cumpliendo el mandato del deber sí, en este caso serán jóvenes cronológicos pero obsoletos motivacionalmente. Por eso, es necesario como adultos mayores preguntarnos cuánto entusiasmo tenemos, cuánto de lo que hacemos nos sigue llamando y apasionando”. Combinar la vitalidad con los sueños y más proyectos aporta sociabilidad, integración y más vida digna.

Autor: Redacción EcoDias