PENSAR LA CIUDAD Locales

Fecha: Miércoles, 11 Julio, 2018 - 00:00

Pensar el arbolado urbano

Un cambio necesario en la planificación de la ciudad planteó el Colegio de Arquitectos, el rol de los árboles en la vida urbana.

De un éxito rotundo disfrutó el Colegio de Arquitectos Distrito 10 al momento de realizar las “1° Jornadas de arbolado urbano”. Inquietos por la situación local en cuanto a las podas realizadas en los espacios públicos, se preocuparon por investigar la temática desde su área de incumbencia. “Entendemos que el arbolado urbano es fundamental para determinar la tarea del espacio público de la ciudad”, explicó el arquitecto Martín Castro en charla con EcoDias.
“La labor es integral, no solamente está relacionada con la poda o la extracción de árboles” apuntó, y reconoció que las charlas giraron en torno a estas preocupaciones, “el arbolado requiere de cierta sistematización en su manejo, hacer todo junto tiene un impacto mayor. Los árboles no son para toda la vida, exige tener un plan de reposición, si uno lo va realizando en el tiempo el impacto no es tanto”. En la poda pública como en la privada, hay que tener recaudos, “esas podas son mayores riesgos a futuro, una poda mal hecha genera un problema sanitario en el árbol, que después termina en problemas estructurales graves y afecta a la seguridad o a la vida del árbol. Otra cuestión a atender es la extracción de ejemplares porque afectaron mínimamente la vereda, “también hay árboles que no tienen el cantero que corresponde, eso hace que sufra y levante la vereda”.
Para la disciplina, el tema se plantea como Arquitectura vegetal, “excede al arbolado y tiene que ver con el espacio público, entonces vemos que también se reproduce un modelo de vereda de hace 100 años, donde hay un árbol cada 8 o 10 metros, y es lo mismo para el microcentro que para una zona urbano intermedia que para la periferia”. Según el profesional, la Arquitectura y el planeamiento deben volver a asociarse y repensarse. “Si tenés una vereda chica y un emprendimiento comercial importante puede pasar que el árbol no sea la mejor solución. Puede reemplazarse por otro material vegetal, como una cubierta vegetal, y el árbol que sea llevado al ámbito de lo privado, en el patio”. En Buenos Aires puede observarse la instalación de maceteros urbanos, “hay arbustos, gramíneas, arreglos florales que aportan a la absorción de agua, a la retención de polvo, a producir oxígeno, es decir todos los servicios que tiene el material vegetal”.

Otra perspectiva
¿Será que hay que pensar la ciudad en otros términos? El ingeniero agrónomo Emiliano Cucciufo, docente de la ciudad de Luján, fue director de Arbolado urbano en el municipio de Moreno, se centró en la infraestructura vegetal como herramienta de investigación ante el cambio climático. “Planteó los mitos que se tienen con el árbol, qué es lo bueno que hace y lo que uno creo que es bueno pero en realidad no aporta demasiado, y existen otras soluciones más efectivas”. La propuesta del ingeniero agrónomo Alberto Caro, integrante de la Universidad Nacional del Sur, estuvo centrado en el arbolado urbano, “contó la experiencia que tienen desde la universidad con distintos relevamientos, en el área del centro y en el Barrio Pacífico tenían censado las canteras disponibles están ocupadas en promedio del 50 o el 60%, el resto está vacante, esto sin tener en cuenta los problemas sanitarios que se encontraron en algunos árboles”. Estos datos también apuntaron a la selección de especies a plantar, prácticas de viveros donde había podas de formación que son de otra época, “hay que darle importancia a darle un buen sostén al árbol para que no se generen problemas de seguridad”.
El espacio público al ser analizado presenta un déficit, “está relacionado con su calidad, si contás la superficie de espacio público que hay en la ciudad es lo que se resumiría en la plaza, creo que en ese sentido está mal distribuido”. Respecto a su concentración, el arquitecto asegura que la mayor cantidad se encuentra en la zona norte, representado por el Parque Independencia, el pinar, Parque de Mayo, Paseo de las Esculturas, el Paseo de la calle Cuyo. En la zona sur, salvo la ex quinta González Martínez, “potencialmente hay lugares muy interesantes pero realmente no hay tratamiento ni desarrollo, son espacios en desuso”. La infraestructura ferroviaria puede ser un punto de partida a tener en cuenta, principalmente porque ya quedó en desuso, “la diagonal que va desde la Estación Sud hasta el puerto, Noroeste, remantes de tierras que han quedado desocupadas, y pueden generarse condiciones de espacios verdes interesantes”. El frente marítimo es la opción para volver una mirada más amistosa con el mar, “poner una pista de motocross en un espacio que tiene un alto valor ambiental y es un lugar muy sensible, en lugar de colocar un buen parque urbano que se relacione con el mar, esta deuda que tiene la ciudad, esto atenta con este espíritu”.
El objetivo del Colegio de Arquitectos es reanudar actividades donde se encuentren multidisciplinariamente arquitectos y agrónomos, para lo cual incentivarán dos jornadas más en lo que queda del año. “El tema del arbolado se suele pensar con la colocación del árbol en la vereda, que es necesario porque te ayuda a generar sombra, en verano mitiga la isla de calor, fenómeno que se produce por el calentamiento del pavimento y los suelos duros, y el árbol baja por lo menos 5 grados la temperatura a nivel de calle, eso influye en el mantenimiento del asfalto, que no se sobrecalienta y no pierde vida útil”. Castro recalca las ventajas del arbolado de la periferia, para mitigar el viento y el polvo, en época de sequía, también contrarresta la contaminación y genera biomasa. En resumen, hay que incentivar las propuestas privadas, donde se valoren los árboles en los patios, los balcones verdes para los edificios, las prácticas públicas más organizadas y a organizaciones que preserven espacios verdes próximos.

BALCONES VERDES
“Los Balcones Verdes vienen a aportar una mirada más a lo que es la toma de conciencia y la importancia de cuidar nuestro ecosistema, cuidar el mejoramiento verde de todo el partido, cuando hablamos de esto que son temas tan sensibles no se puede reconocer entre espacios públicos y espacios privados. Lo que decimos es que cuando se trata de hacer un mejoramiento es tan importante mejorar el espacio privado como mejorar el espacio público” explica el ingeniero agrónomo Norman Diceck, encargado de la división Educación Verde Urbana del municipio.
“El cuidado del ecosistema garantiza una mejor calidad de vida, y nos pareció interesante que si la ciudad puede actuar como un parque industrial, una localidad comercial, deportiva, tecnológica, destacada por sus conocimientos, también es una ciudad de paso para el turismo, entonces por qué no transformar esta ciudad en un lugar más atractivo desde lo estético como ocurre como otras grandes ciudades”. Teniendo en cuenta la cantidad de edificios construidos y habitados en el micro y macro centro son numerosos, la propuesta tiende a cambiar esos balcones grises en balcones coloridos. “Debemos reconocer que existe capacidad genética desde la tecnología vegetal para que encontremos cantidad infinitas de plantas que con mínimo mantenimiento pueden embellecer nuestros balcones, pueden generar mejor calidad de vida, mejor paisaje urbano y pueden aportar materiales como lo hacen los árboles como el oxígeno o captar partículas o absorber ruidos”. Las pequeñas plantas realizarían de esta forma una acción benéfica, que los árboles logran en mayor magnitud, “toda planta mejora y cuida el ecosistema, y no olvidemos que el acercamiento del hombre a la naturaleza es calidad de vida y es recuperar valores”.
Aun teniendo solo un balcón es posible tener aromáticas que se pueden disfrutar en una comida, otra opción es cultivar flores y pequeños arbustos, “esto es calidad de vida en cuanto a la comprensión de lo humano, hay que volver a acercarse a la naturaleza para recuperar la intuición y la intimidad con ella”.

Autor: Redacción EcoDias