HISTORIA Locales

Fecha: Miércoles, 6 Mayo, 2020 - 00:00

Otra Bahía Blanca

Bahía Blanca cumplió 192 años el 11 de abril. Uno de los escritores y poetas más destacados de la localidad plantea que el mito de la ciudad conservadora está en crisis. Evidencia la relación “conflictiva” de las y los habitantes con el espacio público, la educación y la cultura como salvavidas.

Entre reflexiones e historias, Mario Pablo Ortiz, quien también es docente en las escuelas medias de la Universidad Nacional del Sur, dialogó con la Cooperativa de Trabajo Ecomedios por el 192° aniversario de la ciudad.
Realiza un repaso histórico de la población local y, según observa, “hay un mito que se depositó sobre nuestra comuna y se solidificó como esas incrustaciones marinas que se aferran al muelle y se vuelven parte de su estructura. Me refiero al mito de que Bahía es y siempre fue conservadora. Esto claramente es falso si echamos una ojeada a nuestra propia historia”.
“Observemos que a fines del siglo XIX y principios del XX había agrupaciones anarquistas que, sin ir más lejos, llevaron adelante la famosa huelga de Ingeniero White en 1907” evidencia Ortiz. Y añade: “El Partido Socialista tuvo una destacada actuación local y es que fue parte de la fundación de la Cooperativa Obrera”. Menciona que, incluso, “Agustín de Arrieta, que algunos consideran uno de los mejores intendentes, era de ese partido”.
Por su parte agrega que “hay constancias de duras polémicas que mantenían sectores progresistas, fundamentalmente de la Masonería que en ese momento era muy fuerte, contra la instalación de los Padres Salesianos en nuestro medio. Hacia mediados de la década del ’30, desde un periódico cercano al radicalismo se hizo una votación para elegir al Presidente de la República de Villa Mitre, ‘en comicios transparentes y democráticos’. El hecho podía ser una broma, pero no lo era tanto si se tiene en cuenta que era una suerte de sarcasmo contra el ‘fraude patriótico’ de la Década Infame”.
De todas formas, el escritor no niega “que haya mentalidad conservadora”. Y es que habla acerca del rol fundamental que ejercieron los medios locales en los procesos de construcción de sentido. Esto es, desde mediados del siglo XX en adelante en la construcción de sentido.
“Se produce un cambio en las mentalidades. La familia Massot recuperó ‘La Nueva Provincia’, adquirió LU2 y con la apertura de Canal 9 se convirtió en un poderoso multimedio que ejerció una gran influencia en épocas en que todavía no existía internet y había FM”, señala.
Concluye señalando que la “imagen estereotípica del bahiense conservador entra en crisis si vemos el intenso movimiento de agrupaciones tanto artísticas como sociales que trabajan en los barrios”.

Los bahienses y el espacio público
En base a este eje, Mario señala que “en muchos aspectos, tenemos una relación conflictiva con el espacio público”. Considera que “a pesar de que uno ve parques y paseos públicos ocupados los fines de semana, hay poca o casi nula cultura de lo colectivo”.
Ortiz pone de ejemplo la “gigantesca homelette que desde hace varios años organiza la comuna en Pigüé. Esto congrega no sólo a todos sus habitantes sino al turismo regional. El Parque Municipal alberga al pueblo para su fiesta. Nada de eso tenemos en Bahía”, lamenta.

Villa Mitre, lucha y orgullo
El poeta expresa el sentimiento de pertenencia que experimentan las y los habitantes de Villa Mitre. “Cuando se organizó el primer loteo en 1906, era una zona casi despoblada, separada del casco urbano bahiense por la doble barrera del Napostá y el ferrocarril. Hay una historia muy linda que lo explica todo”.
“En aquella época fundacional, unos vecinos fueron a buscar al doctor Adrián Morado Veres, el primero que tuvo automóvil. Una señora estaba muy enferma y necesitaba sus servicios. El médico vino en su auto pero, al intentar cruzar el Napostá, se encajó. Lo llevaron a atender a la paciente mientras otros vecinos secaban el auto tirándolo con caballos”, relata. Y añade: “Eso explica muchas cosas, la lucha que debieron dar aquellos primeros pobladores, sus iniciativas para traer servicios como escuela, sociedad de fomento, clubes correo y hasta registro civil. Todo eso genera un sentimiento de pertenencia y orgullo muy fuerte”.
En cambio, el resto de la ciudad “tuvo un momento de mucho desarrollo, ese potencial de crecimiento en un momento se estancó y eso se observa en que tiene un crecimiento vegetativo muy pobre; desde hace muchos años tiene más o menos la misma cantidad de habitantes”.
De igual forma asegura que la ciudad “tiene un lugar destacadísimo en el plano de la producción poética y narrativa”. Aunque lamenta que “una de las grandes falencias es en el rubro de políticas públicas de cultura”.
“Todos sabemos que la comunidad artística debió movilizarse a principios de este año ante el inminente cierre del Instituto Cultural y derogación de ordenanzas que ubicaron a Bahía en un puesto de avanzada” recuerda. Aunque ve como prioridad luchar contra la pandemia del nuevo Coronavirus en este momento, adelanta que cuando se supere la crisis “habrá que seguir actuando en ese ámbito”.
Ante este panorama, Mario Ortiz ve que la enseñanza de historia y cultura local en los centros educativos “sería algo decisivamente transformador. Serviría para remover esos estereotipos de los que hablaba en un principio. Mostrar que no hay una Bahía sino muchas: que están las Bahías basquetbolista, poética, industrial, académica, retrógrada y revolucionaria, peronista y antiperonista, maravillosa y tenebrosa, compleja y rica como la vida misma”, concluye.

Autor: Redacción EcoDias