Opinión

Fecha: Viernes, 13 Septiembre, 2019 - 11:40

Nuevo orden económico mundial

Tomemos los últimos 200 años y podremos comprobar cómo un minúsculo sector de la población mundial -dividida y convertida en clases sociales- descubrió que comprando a bajo precio lo que producían las mayorías, lo trasladaba a otros países y lo vendía a 4 o 5 veces de lo que le costó.

Se lo caracterizó como capitalismo de economía y se creó el estado.

Llevado esto a escala mundial dominó a países y esclavizó a pueblos. Para ello era necesario vaciar de contenido las cabezas de lo que conforman los pueblos.

El destino del hombre fue modificándose, en cada país tuvimos quienes se aprovecharon de esta desvirtuación del género humano, de posibles “seres humanos” nos convirtieron en depredadores, nos devoramos entre nosotros mismos.

Todo tiene su tiempo. Hoy el capitalismo en todos sus aspectos se va derrumbando y el crecimiento demográfico (mayor población) y menores condiciones de vida están asomando, eso plantea un nuevo orden económico mundial.

Lo que acontece en la Argentina, desde los más pobres hasta los mas instruidos (parto del principio que ser instruido no significa ser culto), le echaron en cara no uno sino multitudes que el gobierno presidido por Macri ha fracasado.

Si esto lo dirimiremos el 27 de octubre en que habrá elecciones presidenciales, ¿cuál será el comportamiento del pueblo y capas sociales de la pequeña y mediana clase media? Es una incógnita.

Esa erupción sucede entre los países, y cada país una parte cada vez más numerosa, pasa a vivir en peores condiciones de vida.

Esa realidad innegable y la reacción de los perjudicados, aun no ha tomado conciencia de que el problema no se soluciona con elecciones, sino con un cambio que nos reubique como raza humana inteligente, con principios sociales y humanos.

El mundo asistió sin darle importancia a la Revolución china, fueron 20 años de guerra en el país más poblado de la tierra con unos 1.400 millones de habitantes. Aplicaron un concepto distinto en varios sentidos, económicos, financieros, sociales, políticos ideológicamente y, siendo la URSS y China continuadores de Marx y Lenin, aplicaron formas distintas.

Lo importante es que los chinos encontraron la forma y el método para convertirse en la primera economía del planeta (supera en población a Estados Unidos en casi 4 veces).

Y en materia de productividad han llegado a un nivel cuya fuerza y atracción perdurarán los próximos 30/40 años, pues le da un sentido a su revolución, y al reencuentro del hombre en su concepción humana.

Maduro dijo hace 48 horas: “Lo que encontramos en China es Humanismo” (que no es socialismo puro).

Existe un buen manejo de las formas capitalistas de producción y lo que la humanidad reclama hoy como cambio a escala mundial.

La transición de una civilización signada por el capitalismo a otra civilización con predominio social y humano, es lo que China abre como alternativa de un nuevo mundo.

Bajo las condiciones actuales son los pueblos lo que íntimamente se rebelan, las democracias burguesas, tendrán el mismo fin que el imperialismo, economistas de hoy quieren superar a Lenin y están creando la figura del súper imperialismo (en completa decadencia).

El término “gobiernos populares” no significa populismo, que no es otra cosa que la burguesía queriendo acaparar el poder, intentando una nueva coexistencia económica y, si fuera posible, manejarla a favor de sus intereses de clase.

Es mi interpretación del mundo y con él la concepción de un nuevo animal inteligente y con conciencia social y humana.

Autor: Aron Berstein