2018 Locales

Fecha: Martes, 12 Junio, 2018 - 00:00

Ni una menos. Marcha en la ciudad

El 4 de junio fue un día frío, pero ardió la ciudad de Bahía Blanca. Miles de mujeres salieron a la calle en conmemoración de un nuevo aniversario del Ni Una Menos del 2015. Marcharon por las calles de la ciudad, evitando pozos. Sí, también marcharon varones.

En consonancia con las marchas y actividades en toda Argentina el recuerdo del origen del Ni Una Menos calentó la fría jornada que amaneció lluviosa. Bocinazos, y muchos enojos al volante en cada esquina que se cortaba por el paso de la columna acá en la ciudad no tuvo el saldo que si lo tuvo la ciudad de San miguel de Tucumán, donde
María Rosa Zelayam una mujer de 36 años, fue atropellada por un taxista y falleció por las heridas.
Nombrar este hecho es sintetizar la violencia que denuncia el movimiento crudamente.
Luego de asambleas y trabajos diversos en comisiones en Buenos Aires se decidió que el“documento será leído por una compañera travesti, una compañera afro, una compañera trabajadora del subte y una compañera migrante. No hay democracia si esa forma de organización no avala a las voces históricamente marginadas”.
El documento leído en CABA rondó tres ejes:
Eje 1. Sin #AbortoLegal No hay #NiUnaMenos. Que se apruebe el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, ¡no otro!
Eje 2. No al Pacto de Macri con el FMI. No al pago de la deuda externa. Abajo el ajuste de Macri y los gobernadores. Basta de despidos, suspensiones y represión.
Eje 3. #Ni Una Menos. Basta de femicidios y travesticidios: el odio hacia las mujeres, las lesbianas, las travestis, las bisexuales y las trans es asesino. El machismo es fascismo.

Desde el colectivo Ni Una Menos y bajo el título “Deseo y revolución feminista” se dijo “La tierra tiembla. Verdaderamente la tierra se mueve bajo nuestros pies y lo sentimos día a día. Los umbrales de tolerancia frente a la violencia machista se han modificado sin vuelta atrás. El abismo que hoy se abre a las relaciones -especialmente las amorosas y familiares- intenta ser respondido sólo con moral punitivista o con protocolos que intentan calmar la incertidumbre. Necesitamos construir nuestros cuidados y nuestra autodefensa. Las formas de organización tradicionales ya no dicen nuestros anhelos de ocupar las ciudades y las casas de otro modo ni contienen las sensibilidades nuevas que derraman maneras diversas de sentir, percibir y pelear. El feminismo no es una moda, no es una remera, ni puede ser reducido a la demanda de cupos -aun cuando la paridad es una exigencia en todos los ámbitos de organización y de representación mixtos-. Tampoco es un lugar a ocupar en una unidad que no se cuestione el modo de construir política, de ejercer liderazgos y de representar a otrxs. No es tampoco reducible a un conjunto de demandas a incluir en una plataforma electoral”.


EL DOCUMENTO EN EL QUE TRABAJARON MUCHAS, PERO FIRMARON ALGUNAS
En Bahía Blanca fueron varias las mujeres de diversas organizaciones que le pusieron el cuerpo, tiempo y recursos a las asambleas locales para la organización del evento en la ciudad. Muchas agrupaciones de mujeres y representantes de diversos partidos políticos, feministas y no; trabajaron en pos de sacar un documento conjunto que realmente representara el sentir general y en comisión se avanzó en la redacción del documento. Por cierto que si pensamos en la masividad del evento, en las características del sonido contratado y en las anteriores ediciones (en las que nadie escucha nada por cuestiones técnicas y también de convocatoria), además de la previsión de que al estar en el mes de junio el frio se hace sentir;  una no pensaría que dedicarían ocho (8) carillas para ser leídas antes de marchar… A razón de 2 minutos 30 o 3 minutos por carilla tenemos la suma de más de veinte (20 minutos) de lectura. Estoicamente, aunque no atentamente, esperamos para marchar.
Muchas organizaciones y mujeres que habían participado activamente en la redacción del documento decidieron no firmar el mismo porque, como suele ocurrir algunas disputan otras cuestiones en estos marcos, dan rienda suelta a sus roscas y a la propia exposición. El ¿por qué?: es uno de los eventos más masivos que se dan en la ciudad y por lo tanto para agrupaciones minúsculas sin llegada y también para los egos inflados, es vista como una oportunidad a utilizar. El relato cambia según quién lo cuenta: a último momento representantes de un partido de izquierda lograron incluir que se nombre al “PJ y al kirchnerismo salteño”. Por un lado la necesidad de quienes convocaron al voto en blanco de nombrar la K como sea y por otro el acompañamiento del voto de quienes avalaron tal cuestión a costa de acuerdos previos. Y así, bajo la lógica de la no lógica a la que nos tienen acostumbradas y como si fuera un minuto a minuto por celular en el prime time de un programa de la tarde, sin chequeos ni debates se hicieron inclusiones legitimando con votos que se puede -parece- romper acuerdos a los que se había llegado en reuniones anteriores. El resultado: no todas firmaron.
Después llueven y caen los reclamos y reproches de unidad cuando lo que quedó una vez más en la superficie es que si se juega sucio se reproduce el mismo sistema que se denuncia.
Maduraremos, seguramente, estas cuestiones con el tiempo y el ejercicio de las prácticas democráticas, a pesar incluso de quienes son funcionales al sistema patriarcal.

Autor: Redacción EcoDias