8 DE MARZO Locales

Fecha: Martes, 20 Marzo, 2018 - 00:00

Mujeres

Bajo el calor denso del verano en Bahía Blanca miles de mujeres marcharon en el 8M.
De todas las edades, jóvenes, mayores, vestidas de violeta, con carteles y consignas, con banderas, con el pañuelo verde símbolo de la lucha por la despenalización del aborto, con la cara pintada y los cabellos sueltos, con vestidos, calzas, pantalones, remeras, sin remeras, con las tetas libres, sin corpiño; pintadas la consignas sobre la piel y el cuerpo de mujer que sabe de reclamos milenarios, de afirmaciones como “mi cuerpo es mío” y “dejen de matarnos”. Así marchamos las mujeres en esta Bahía Blanca que no escapa a la realidad del país donde, cada menos de 30 horas una mujer es asesinada.
Expresiones diversas se plasmaron en la previa y durante la marcha que recorrió varias cuadras desde la Plaza Rivadavia hasta Av. Alem y regresó a la plaza.
El texto leído en el acto en la plaza, como en otras ocasiones, no representó el sentir ni pensar de todas las presentes. Varias organizaciones que participaron de las reuniones y asambleas previas no lo firmaron. Nada nuevo bajo esta luna bahiense. No es la primera vez que se cuestiona lo que se termina leyendo y a decir verdad hasta fue abucheado por mujeres presentes. Si se tuviera que esbozar una razón se podría pensar en que la masividad de la convocatoria enciende las ansias de poder de más de una organización, corriendo el eje del reclamo y a veces entrando en la misma lógica que se denuncia. La misma lógica que hace que en todo el país haya organizaciones de mujeres que pugnan por marchar con sus integrantes varones bajo solapadas amenazas disfrazadas de advertencias.
Nada de esto empañó lo que aúna que es la denuncia, el paro internacional y el reclamo de políticas públicas para las mujeres y nuestros derechos.
Compartimos en esta edición dos de los muchos textos que se difundieron: El de la Red
Local Violencia de Género de Bahía Blanca y el que publicó el Frente de Mujeres de la ciudad.


FRENTE DE MUJERES BAHÍA BLANCA
#Nosotras Paramos
El 8 de marzo de 1857 un grupo de trabajadoras textiles de Nueva York salieron a la calle a reclamar por las condiciones de desigualdad laboral.
Este día nació como un día de lucha por nuestros derechos, por eso hoy PARAMOS TODAS: las ocupadas y las desocupadas, las terciarizadas, las cuenta propistas, las que cobramos subsidios, las que realizamos tareas domésticas y de cuidado. Paramos porque somos parte de una lucha colectiva e internacional.
Nos paramos contra el patriarcado y la violencia machista, porque si nuestras vidas no valen entonces produzcan sin nosotras.
1) Paramos porque las políticas de ajuste que lleva adelante el Gobierno de la alianza Cambiemos impacta más fuertemente sobre nosotras. Los índices de precarización y desocupación son más altos en mujeres que en varones. La brecha salarial asciende al 27% Por igual tarea.
Las tareas domésticas y de cuidado pesan sobre nuestros cuerpos. Mientras las mujeres dedicamos entre 9 y 5 horas diarias a estas tareas, los hombres dedican 3. Ésta situación profundiza la desigualdad y exige la intervención del Estado con políticas públicas destinadas a garantizar la cobertura de las tareas de cuidado.
Exigimos la nacionalización de la Ley de Cupo Laboral Trans. Toda persona tiene derecho al acceso a un trabajo digno y productivo, a condiciones equitativas y a la protección contra el desempleo, sin discriminación por motivos de su identidad de género.
Reclamamos el reconocimiento y el acompañamiento con políticas de desarrollo y fortalecimiento a las compañeras de la economía popular, quienes sostienen a miles de familia de nuestra comunidad.
Exigimos licencias por violencia de género y la ampliación de licencias por paternidad y maternidad.
Pedimos paridad en la representación sindical y más compañeras en los lugares de dirección de los sindicatos y centrales obreras.
Exigimos el cese de los despidos y de la flexibilización laboral, tanto del sector público como del sector privado.
Basta de represión como método disciplinario de parte del Estado.
2) Paramos para decir basta de Violencia Machista.
Exigimos el cumplimiento efectivo de la Ley de Protección Integral de las Mujeres (ley 26.485).
Cada 30 horas tenemos un nuevo femicidio en nuestro país. En Bahía Blanca seguimos pidiendo justicia por Katherine Moscoso, Luciana Moretti, Leticia Cayuli, Ivonne Gallardo, Irina Montoya, Dolores Sánchez, Ruth Utriera, Daiana Méndez, Silvana Rietti, Sofía Díaz, Carmen Flores, María Luisa Montagna, Viviana Aguilera, Jessica Elías, Luisa Peralta, Eudes Bazán, Claudia Godoy, Leonela Costa, Stella Gottau, Alejandra Galicio, Melina Saavedra, María Silva, Mónica Esteban.
Fue ejemplificador el fallo por la muerte de Micaela Ortega, condenando a Jonatan Luna por femicida. Necesitamos una justicia antipatriarcal y con perspectiva de género para asegurar una vida libre de violencia.
Denunciamos el vaciamiento presupuestario a las políticas de género a nivel Nacional, Provincial y Municipal. Queremos un Estado comprometido y a la altura de las circunstancias.
3) Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir.
Exigimos el cumplimiento de la Ley de Educación Sexual integral.
Impulsamos la aprobación en el Congreso Nacional de la Ley de Despenalización del Aborto, convencidas de que como mujeres somos las únicas que podemos decidir sobre nuestros cuerpos y nuestra vida. Ésta en juego aquí la salud pública, los abortos clandestinos son la principal causa de muerte de mujeres gestantes. Tenemos derecho al acceso a la salud en condiciones seguras y gratuitas.
Exigimos que se garantice el aborto no punible en cumplimiento de la jurisprudencia de la Corte de Suprema de Justicia de la Nación y los tratados internacionales.
4) Paramos por el respeto a las disidencias sexuales y de género. Por el pleno cumplimiento de la Ley de identidad de Género y para gritar basta a la persecución y estigmatización a las mujeres trans, travestis, lesbianas, intergenero, bisexuales.
5) Basta de persecución política.
Libertad a las compañeras de la TiupacAmuru y a Milagro Sala, presa política del gobernador Morales, por india, negra, pobre pero sobre todo por MUJER que se animó a disputar y conquistar los lugares de poder reservados para los hombres, empoderarnos a todas con su ejemplo.
Basta de persecución política y judicial a Cristina Fernández de Kirchner, a quien no le perdonan el hecho de ser mujer y haber gobernado durante 8 años.
Paramos hoy y damos la batalla al patriarcado todos los días, porque estamos unidas a la lucha de las trabajadoras de Nueva York, de las sufragistas inglesas y francesas, de las feministas negras de los 60.
Porque somos sangre y carne de las mujeres de Nuestra América. Somos la continuidad de la lucha de Juana Azurduy, de Macacha Güemes, de Alicia Moreau de Justo. Somos las herederas de Eva Perón. Nos parieron las Madres y las Abuelas de plaza de Mayo. Somos la cosecha que sembraron las compañeras desaparecidas.
Por todo eso hoy estamos acá, unidas y organizadas, haciendo temblar la Tierra y parando el Mundo.


8M
Este 8 de marzo la Red Local de Violencia de Género adhiere al Paro Mundial de Mujeres porque:
La construcción de una humanidad diversa y democrática plena necesita de un Estado que garantice la aplicación de las Convenciones Internacionales a las que adhiere y el cumplimiento de las leyes vigentes en materia de Género y Violencia, asumiendo su responsabilidad con políticas concretas que brinden los recursos necesarios para el funcionamiento de un andamiaje institucional efectivo y un modelo operativo que asegure a las mujeres la protección, la defensa y el goce de todos sus derechos para situarse en posición de igualdad en situaciones socialmente desiguales.
El trabajo doméstico no remunerado no es compartido en igual proporción por mujeres y varones, coartando las posibilidades de éstas a mejores inserciones laborales y académicas, a su participación social y política, a la práctica de deportes, al disfrute del tiempo libre y por ende al goce de una salud integral de calidad.
Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres están muy lejos de ser garantizados. La atención inadecuada en el sistema de salud, los embarazos no planificados, los abortos clandestinos, los abusos y violaciones sexuales (muchos seguidos de femicidios), la discriminación por orientación sexual y la trata de mujeres con fines de explotación sexual son los ejemplos más descarnados de la situación de vulnerabilidad de las mujeres en nuestra sociedad.
Por lo expuesto este 8 de Marzo marcharemos con las mujeres del mundo expresando nuestro repudio a estas formas de violencia que socavan la posibilidad de una sociedad más justa y equitativa.

Autor: Redacción EcoDias