DE FOTOS E HILOS Cultura

Fecha: Martes, 3 Octubre, 2017 - 00:00

Mosaicos

Cuatro jóvenes fotógrafos exponen imágenes de una Bahía Blanca cotidiana, ponen foco en postales invisibilizadas por el paso apurado de los transeúntes. Una muestra que encastra cámaras y paisajes.

Azul Di Canto, Santiago Friederich, Luciano Rueda y Lucas Boedo son amigos. “Somos fotógrafos de diferentes ramas” describe Di Canto, la voz relatora de esta actividad que se exhibe en el Centro Cultural de la Cooperativa Obrera hasta el 30 de septiembre. “Son pequeñas muestras individuales pero unidas, cada cual desarrolla su tema pero están entrelazadas”, invita.
 “Las fotos como pequeñas teselas que recortan la realidad, conforman este mosaico”, definen desde el evento promocionado en las redes sociales, son “cuatro puntos de vista unidos por rescatar instantes de nuestro alrededor que nos serían imposibles de apreciar de otra forma”.
La artista aporta que es “una propuesta un poco más dinámica que otras, nos crea una imagen en movimiento que se une a través de un hilo, ese hilo conecta cada foto con la siguiente, donde se puede apreciar que cada cual es poseedor de su estilo, que está bastante marcado”. Las aves, la naturaleza, el urbanismo, los viajes, son temáticas tejidas con la cotidianeidad de una ciudad, que como todas, en el movimiento deja de percibirse a sí misma, sin embargo, refleja una identidad diversa, un perfil industrial. Las miradas sobre la ciudad habitada, la mano humana en la ría, la capacidad de supervivencia de las aves, la adaptación de diversos grupos, las actividades culturales son algunos de los tonos de la muestra.
"A Santiago lo conocí gracias a un taller de escultura para chicos que dio mi mamá, emprendieron proyectos juntos a lo largo de estos años. A Luciano llegué por algunas intervenciones artísticas en las que participó frente a una convocatoria, él trabaja con fotografía en video y tiene mucha experiencia en viajes, que ha reflejado en imágenes. Con Lucas llega el vínculo por su trabajo en la Reserva Natural”, comenta Di Canto, hija de la conocida artista Paula Di Canto. “Mi mamá realizó una muestra hace poco en el Centro Cultural y en ese momento colocamos cuatro imágenes, una de cada uno de nosotros, el efecto fue inmediato y desde este lugar nos convocaron para ampliar la muestra”, agregó. La joven afirmó que el Centro Cultural es un espacio convocante para los artistas de la ciudad, “está abierto para que quien quiera presentar algún proyecto lo haga, no lo sabía, lo conocí ahora por esta propuesta”.

De foto en foto
Di Canto tomó por primera vez una cámara fotográfica a los 15 años, “me la regalaron para mi cumpleaños” recordó. “Era una digital, me impresionó que se pudieran sacar muchísimas fotos. Después logré el incentivo de Pedro Márquez, él me mostró cómo con el lente de la cámara podías ver ciertas cosas, ciertas perspectivas que en lo macro no se ven”. La fotógrafa se define y se reconoce en imágenes “que están orientadas a los muchos detalles, como el ojo de una hormiga o las gotas de agua”.
“Mosaicos” se pudo visitar hasta el último día del mes de septiembre en el Centro Cultural, sede que se encuentra en Zelarrayán 560. El público que vio la muestra ya hizo llegar sus comentarios a los artistas, "se mostraron muy interesados en la historia contada por Santiago y esta idea de hacer conexiones a través de las lanas, que le dio esa calidad de hacerlo un poco más interactivo, deja ver las conexiones entre foto y foto”. Con 10 a 15 fotografías de cada uno, es posible capturar los ámbitos, la convivencia de humanos, industrias, ciudad y animales, “armamos la muestra directamente en un pasillo, obviamente, que los hilos van guiando la muestra pero también tiene algo de oculto”.
Según los artistas, la muestra rescata una metáfora mayor, “cómo se cruzan los hilos en la vida, era un poco demostrar esto que sucede entre nosotros, somos muy diferentes, pero en algunos momentos de la vida te vas conectando con ciertas personas, por más que después cada cual después siga su camino”.

Autor: Redacción EcoDias