ANÁLISIS Ecología

Fecha: Martes, 15 Noviembre, 2016 - 00:00

Monitoreo del estuario

Se conocieron las conclusiones sobre la situación ecotoxicológica de la zona interna del estuario. La evaluación estuvo a cargo de científicos del Instituto Argentino de Oceanografía de CONICET y los departamentos de Biología, Bioquímica y Farmacia de la Universidad Nacional del Sur.

Este año, y por primera vez, el Monitoreo Ambiental se complementó con la Evaluación de Ecotoxicidad, herramienta recomendada tanto por los expertos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente como por la Organización Mundial de la Salud. El encuentro fue organizado por FUNDASUR y la OVT-CCT CONICET Bahía Blanca, y convocado por la Secretaría de Medio Ambiente de la Municipalidad, científicos del IADO, el Depto. de Biología, Bioquímica y Farmacia de la Universidad Nacional del Sur. El estudio se llevó a cabo durante 12 meses, entre 2015 y 2016. De la Jornada participaron funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente, Concejo Deliberante, Comité Técnico Ejecutivo integrantes del Comité de Control y Monitoreo, gerentes del Consorcio de Gestión y de las Plantas Petroquímicas, entre otros.

La jornada
La ecotoxicología es una disciplina que estudia y analiza los efectos de agentes químicos y físicos sobre organismos vivos, con particular atención a poblaciones y comunidades de ecosistemas definidos. El creciente impacto ambiental de las actividades humanas, principalmente el vertido de sustancias químicas liberadas al ambiente por procesos productivos, ha favorecido su desarrollo de esta disciplina.
Iniciando la jornada, el Ing. Alberto Arcodaci dirigió unas palabras de bienvenida y señaló la importancia de estos estudios para el futuro de la ciudad; además, destacó el rol de FUNDASUR y la OVT-CCT CONICET Bahía Blanca en la organización y diseño de la presentación de los resultados en Casa Coleman.

Seguidamente, el Ing. César Pérez, Responsable del CTE, habló del rol de la MUBB frente a la seguridad ambiental de la ría, destacando sus herramientas más importantes: la Guardia Ambiental de 24 horas, mediciones en tiempo real online, cámaras de monitoreo que enfocan chimeneas y antorchas del área industrial. Señaló asimismo la regulación que ejerce el Comité sobre los efluentes líquidos y gaseosos emitidos en la zona del estuario, los cuales se miden y controlan, entre ellos: cloruro de vinilo monómero (VCM), orgánicos volátiles (VOCs), y calidad de aire: sulfuros, óxido nitroso, nitratos y material particulado.
A continuación, los científicos explicaron los distintos aspectos del monitoreo y expusieron sus conclusiones. El Dr. Jorge Marcovecchio destacó la importancia de disponer de una serie de datos que comenzó en 1995, lo que permite ir monitoreando el cambio que la actividad humana ejerce en las aguas y sedimentos del estuario. Los aspectos biológicos de los peces del estuario estuvieron a cargo de la licenciada Andrea López Cazorla, quien explicó cómo se capturan los peces para el análisis, y qué especies son ideales para este tipo de estudio: en nuestro caso, una de las especies analizadas es la saraquita, que realiza el ciclo de vida completo dentro del estuario. La Dra. Mónica Baldini habló sobre los indicadores bacterianos en muestras de agua y sedimentos, de bacterias tales como la escherichia coli y heterótrofas. La Dra. María Amelia Cubitto se explayó sobre las bacterias que degradan hidrocarburos, mientras que la Dra. Sandra Fiori expuso sobre el inventario de las comunidades de organismos en los sedimentos, residiendo algunos de ellos hasta 8 años en el estuario, y destacando el ingreso de una nueva especie invasora: la ostra del Pacífico. La Dra. Sandra Botté, habló sobre la determinación de metales en sedimentos y agua. El Dr. Andrés Arias, por su parte, expuso sobre los compuestos orgánicos persistentes detectados (PAHS), hidrocarburos anillados del tipo de benceno, naftaleno, que desarrollan radicales libres y pueden interaccionar con las proteínas de los organismos- inclusive humanos- y causar carcinogénesis. Efectuados análisis sobre 60 pooles de peces (concentraciones tisulares), se encontraron valores detectables sólo en el 30% de los peces, bajos y decrecientes en el tiempo. En cuanto a pesticidas organoclorados, los valores encontrados fueron bajos, de 10 a 100 veces menores que lo permitido internacionalmente.
Finalizando esta exposición, la Dra. Elisa Parodi describió las características salientes del nuevo estudio de Ecotoxicología incorporado, explicando las características de los organismos seleccionados para monitorear cambios en los parámetros biológicos. Los mismos fueron elegidos por ser los primeros de la red trófica y servir de alimento a numerosos organismos en la ría. Se monitorearon cambios no sólo en la cantidad, sino también en la forma y tamaño.

LAS CONCLUSIONES
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La estrategia de muestreo de peces aplicada en el presente monitoreo demostró ser eficiente y permitió obtener mayor cantidad de ejemplares de todas las clases en las áreas estudiadas.
- Los ejemplares capturados no presentaron lesiones macroscópicas ni deformaciones.
- Se obtuvo información sobre la actividad alimentaria y la dieta general de las cuatro especies, que coincidió con datos previos.
- La relación de la actividad alimentaria y composición de la dieta de los peces con la concentración de cada uno de los contaminantes monitoreados permitirá evaluar -a largo plazo- como impacta la actividad antropogénica sobre la ictiofauna (especies de peces) en el estuario de Bahía Blanca.

- Los metales presentan una disminución en sus concentraciones desde los juveniles hacia los adultos, aunque en diferentes situaciones hay una disminución en juveniles y un posterior incremento en los adultos, lo cual estaría indicando que no es el estuario el que está actuando como potencial fuente de metales a los peces.
- Saraquita, especie que desarrolla su ciclo en el estuario es buena indicadora para el seguimiento de metales.

- Tanto en metales disueltos en agua como en sedimento en general presentaron un promedio de concentración mayor en el área de la descarga cloacal.
- Los estudios microbiológicos demuestran el impacto antrópico significativo que recibe el canal principal y la urgente necesidad que todos los efluentes cloacales que utilizan al estuario como cuerpo receptor sean tratados adecuadamente y controlados.
- Se avanzó en el inventario de las comunidades de fondo blando del canal principal y resta completarlo y analizar el rol ecológico de las especies más abundantes, que permitirá en un futuro evaluar si hay un impacto sobre estas comunidades.

DECLARACIONES MUNICIPALES
“Nos han entregado copia para que sea evaluado en forma técnica, cuando tengamos las conclusiones y las explicaciones pertinentes se hará una evaluación técnica para ver dónde estamos parados con respecto a lo que se viene trabajando todos estos años” aseguró Diego Solla, director coordinador de Gestión Ambiental del municipio.
“Básicamente no es solo por una cuestión legal que el municipio a través del CTE tiene la facultad del contralor a partir de la ley 12.530 sino que además nos permite con la intervención de profesionales y de entidades que tienen que ver con la complejidad universitaria de este tipo de emisiones, tener una evaluación real del impacto que pueda llegar a tener y la evolución de ese impacto de la actividad industrial en el estuario de Bahía Blanca” declaró. “Nosotros, fundamentalmente, hablamos del impacto que tiene la actividad industrial y las actividades antrópicas del desarrollo humano” dijo el funcionario respecto a la posibilidad de contaminación de la ría.
“Las tasas que pagan las empresas son justamente las que se destinan al desarrollo del CTE para hacer este tipo de convenios” afirmó. “No se puede separar estrictamente los residuos cloacales de lo que es la actividad industrial porque va a parar todo al mismo estuario, por eso se empodera cuál es la intervención de uno y otro para tratar de tener una visión real de lo que está pasando”.

Autor: Redacción EcoDias