Precauciones ante el “asesino silencioso” Salud

Fecha: Lunes, 18 Junio, 2007 - 00:00

Monóxido de Carbono

Sumergidos en la necesidad de escaparle al intenso frío, muchas veces nos olvidamos de las complicaciones que pueden llegar a ocasionar en la salud si no tomamos medidas precautorias para que las casas bien calefaccionadas no se conviertan en una trampa. La causa de las intoxicaciones es por inhalación de monóxido de carbono, al que por sus características y debido a las muertes que ocasiona cada año se le denomina “el asesino silencioso”.

Buena ventilación
Este es el consejo más importante que da el dr. Antonio di Giglio desde la Secretaría de Salud municipal. Y si uno encuentra a una persona que sufrió este problema, el solo hecho de ventilar o sacarla a la calle puede salvar su vida, más allá de la gravedad del cuadro.
El profesional brindó otras recomendaciones para prevenir este tipo de intoxicación: “Aconsejamos en todos los domicilios no instalar calefones en los baños, apagar estufas o garrafas cuando no se usen, tener mucho cuidado con las salidas al exterior de las calefacciones. Es importante que estas no estén tapadas y hay que revisar todas las rejillas de ventilación. Es importante no usar braseros para calefaccionarse: es preferible siempre abrigarse con más ropa. En las casas donde no hay calefacción se utilizan los viejos braseros con carbón, y cuando no están bien encendidos, cuando no está bien roja la llama, se produce monóxido de carbono”.
Respecto a los síntomas que siente una persona ante la inhalación de este gas, Di Giglio enumeró dolor de cabeza, mareos, pérdida de conocimiento y vómitos, al tiempo que aconsejó que “si a uno le toca asistir a alguien, lo primero que tiene que hacer es abrir todas las puertas para que se ventile el lugar. El aire puede salvar a estas personas, hay que insistir en la ventilación”.

Hay que abrigarse más
Muchas veces el intenso frío dificulta lograr una buena ventilación. Por otro lado, hay familias que por sus escasos recursos no pueden calefaccionar los ambientes a través de artefactos adecuados. Por eso el médico sostiene que “cuando hace mucho frío uno usa lo que puede, sobre todo cuando no se cuenta con otra cosa. Por eso el mensaje es que abrigarse más es mejor y siempre vigilando la ventilación. Y para la gente que tiene artefactos de gas natural, siempre hay que revisar que todo esté funcionado bien por un gasista matriculado”.
Por último, y luego de desaconsejar el uso de hornallas y hornos para calentar un ambiente, Di Giglio volvió al tema de la prevención: “Lo más importante de todo -y es el mensaje que yo quisiera dejar- es que la prevención es la única manera de evitar esto”.

¿Qué es el monóxido de carbono?
El monóxido de carbono es un gas altamente venenoso, inodoro, incoloro e insípido, que se produce por la combustión incompleta de gas natural, gas licuado, kerosene, gasolina, madera, papel o aceite, entre otros. Su presencia es casi imposible de detectar por nuestros sentidos.
Por otro lado, el monóxido de carbono combinado con la hemoglobina de la sangre forma “corboxihemoglobina”, mezcla que ocasiona daños en el sistema nervioso central, provocando asfixia y consecuencias irreversibles, hasta la muerte de la persona en caso de concentraciones muy altas. Los síntomas de una intoxicación aguda son: confusión, mareos, dolores de cabeza, zumbido de oídos, nauseas, vómitos, palpitaciones, parálisis, convulsiones, coma.

Prevenciones necesarias
Se recomienda tener en cuenta las siguientes medidas para evitar accidentes con el monóxido de carbono en esta época invernal:
• En los distintos ambientes de la casa donde funcione un artefacto de gas, incluyendo estufas infrarrojas y catalíticas, revisar que haya una buena ventilación debido a que la llama consume oxígeno, con el peligro de provocar asfixia.
• No instalar estufas que no sean de tiro balanceado en los dormitorios y otros lugares cerrados. Tampoco instalar calefones y termotanques en baños.
• Toda reparación que deba realizarse en los artefactos debe estar a cargo de un gasista matriculado.
• Asegurarse que el conducto de evacuación al exterior de gases de combustión de los artefactos no estén obstruidos con nidos, abollados o desconectados.
• Controlar que la llama de sus artefactos sea de color azul. En caso de que sea de color amarillo implica que está produciendo monóxido de carbono. Apague el artefacto inmediatamente y haga revisar el quemador por un gasista matriculado.
• Si se percibe olor a gas, no accionar las llaves de luz ni artefactos eléctricos. Cerrar las llaves de paso de gas y ventilar el ambiente.
• No instalar calefactores catalíticos en dormitorios.
• Verificar la correcta conexión del caño de salida de gases de combustión de los artefactos.

Autor: Redacción EcoDias