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Fecha: Martes, 28 Noviembre, 2017 - 00:00

Misterio y fuga

Misterio y fuga

De cómo Agatha Christie ha mantenido en vilo a varias generaciones de lectores y espectadores.

El estreno de otra remake de Asesinato en el Expreso de Oriente (Kenneth Branagh; USA, Malta - 2017) devuelve el nombre de la escritora Agatha Christie al primer plano, porque sigue siendo sinónimo de misterio pero hace rato que sus libros están entre los clásicos más que en las listas de los más vendidos.
Sus novelas y cuentos son mayormente policiales -incursionó en otros géneros bajo seudónimo-, pero nada sanguinolento o demasiado brutal ocurría en ellos porque Agatha Mary Clarissa Miller nació en Inglaterra en 1890 en la decorosísima Era Victoriana.
Tuvo una educación bastante buena para la época, desarrolló una temprana vocación literaria y como debía ser, se casó -a los veinticuatro años- con un militar llamado Archibald Christie, del que conservó el apellido aún después de su divorcio y su segundo matrimonio.
Escribió su primera novela en 1916 pero recién consiguió editarla en 1920. Era El misterioso caso de Styles investigado por Hercule Poirot, el bigotudo detective belga que sería protagonista de las más famosas, junto a Miss Marple su contraparte femenina.
El éxito tardó un par de años, pero no la abandonaría aún después de su muerte -por causas naturales- en 1976.
Su obra fue traducida a más de 100 idiomas, la convirtió en una de las escritoras más vendidas de todos los tiempos y una de las más versionadas en cine -el primer film fue silente y data de 1928- y televisión, superando los 150 títulos hasta el momento.
La mayor parte de sus misterios se caracterizaban por un giro final que mostraba que la solución o el culpable eran los menos pensados, pero hay uno que hasta el momento permanece sin resolver y fue real: ¿dónde estuvo por casi dos semanas en 1926?
En diciembre de ese año, al parecer muy contrariada por la infidelidad de su marido, desapareció dejando abandonado su automóvil al borde de un camino.
Un caso que tuvo a la prensa europea barajando macabras teorías de secuestro hasta su reaparición, en un hotel donde se había registrado con otro nombre.
Se alegó una súbita pérdida de memoria y la protagonista jamás volvió a mencionar el asunto, pero tuvo una versión cinematográfica en Agatha (Michael Apted; 1979) -en Argentina se estrenó como El misterio de Agatha Christie-, interpretada por Vanessa Redgrave.
Mientras tanto algunas de sus tramas fueron convertidas en video juegos, Poirot ha vuelto con la traza de Kenneth Branagh y el bigotazo más grande visto; está por estrenarse una miniserie británica basada en Inocencia trágica de la productora británica que lleva su nombre y Ben Affleck dirigiría en 2019 una remake de Testigo de cargo (Billy Wilder; 1957) el mejor film inspirado su literatura y un clásico del subgénero judicial.
Pruebas de que la otrora “Reina del misterio”, conserva parte de su poder.

Autor: Silvana Angelicchio