PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Martes, 11 Diciembre, 2018 - 00:00

Misión cumplida

La dilatada y brillante trayectoria de Lalo Schifrin mereció otro tributo de Hollywood.

Estados Unidos entró de lleno en la temporada de premiaciones, que culminará con la entregar de los Oscars el 24 de febrero de 2019.
De hecho, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas ya comenzó a repartir los premios que han ido quedando fuera de la ceremonia principal en la eterna y todavía vana intención de acortar sus tres cuando no cuatro horas de duración con la alfombra roja, los modelitos de diseñador, el glamour y la causa políticamente correcta correspondiente.
Así el domingo 18 de noviembre se realizó una de esas pre-entregas -en el Ray Dolby Ballroom de Los Angeles- para distinguir trayectorias con estatuillas honorarias, que los destinatarios mostrarán brevemente en la ceremonia principal mientras reciben la ovación distraída de los presentes que esperan ver a los famosos.
Dejando de lado la ironía, esta vez lo recibieron la actriz Cicely Tyson, el publicista Marvin Levy y el compositor argentino Lalo Schifrin por su larga carrera como compositor de bandas sonoras para films y series.
Nacido en Buenos Aires en 1932, estudió con los mejores maestros de ese momento, hizo posgrados en Paris; eligió el jazz como su especialidad y su gran oportunidad llegó con la propuesta de tocar con Dizzy Gillespie
en 1960.
Propuesta que aceptó y dio comienzo a su carrera internacional en los escenarios y también para el cine y la televisión.
Los números impresionan, ya que en casi 50 años compuso más de 100 bandas de sonido para peículas, cerca de 90 para series por los que fue galardonado con grandes premios.
También fue nominado al Oscar seis veces, pero faltaba la estatuilla y eso finalmente llegó de manos de Clint Eastwood, otro talentoso octogenario y amante del jazz, que tuvo temas de Schifrin en los largometrajes de Harry el sucio que protagonizó.
Agradeció entre bromas este tributo a todo su trabajo, aunque siempre será recordado por el imprescindible tema principal de Misión imposible que compuso en 1967 para la serie y reverdece con nuevos arreglos en cada versión cinematográfica.
A tal Señor, tal honor.

Autor: Silvana Angelicchio