Opinión

Fecha: Miércoles, 26 Diciembre, 2018 - 00:00

Mi cuaderno de Bitácora

Navegamos en un océano económico y social que va a la deriva.
En la época de Colón era una obsesión llegar a la India.
Hoy es llegar a un mundo en el que la mayoría de los que vivimos en la tierra tengamos una vida digna.
La naturaleza nos dotó de vida, cuyo límite oscila entre 85 a 90 años y los proyectos que compiten con la sociedad humana van mucho mas lejos; el tiempo de vida de cada uno no alcanza para concretar las necesidades de nuevas generaciones.
Tendría que haber una reposición generalizada que contemple esa transición que debe resolverse en forma social, humana y científica.
Pasar de un mundo a la deriva, a un mundo consciente con conocimiento de su futuro.
La vorágine de los acontecimientos que se suceden casi a diario nos cae como olas, no termina de pasar una que detrás viene otra.
Es difícil que el hombre (como especie) pueda retroceder para volver a encauzarse por el rumbo y destino que culmine en un ser social y humano.
Pasar de depredador a Ser humano.
Todo lo expuesto sería abstracción pura, si no estuviera fundamentada en lo que diariamente los hechos me lo confirman.
El mundo está cambiando y cuando digo el mundo me refiero a esa criatura humana llamada hombre.
Ya no vivimos en un mundo, ahora hay dos en el cual estamos en la transición de un mundo a otro, esto origina convulsiones que se manifiestan en la forma que vivimos, como actuamos, como procedemos.
El modelo que vivimos bajo el capitalismo estalló, todas sus innovaciones han fracasado, capitalismo salvaje, social democracia, democracias en todas sus formas y variantes incluyendo el neoliberalismo, armamentismo y guerras permanentes, crisis que soportan los pueblos, y rebelión de los mismos, como hoy en Francia con los chalecos amarillos.
¿Qué pasará cuando China concrete sus proyectos de duplicar su PBI, dicho de otra forma, aumentar al doble su producción y tomando las palabras de su presidente: En los próximos años, mil millones de chinos pasarán de la pobreza (índice de la pobreza) a ser clase media.
Ese desarrollo lleva implícito otro, “el más importante”, el intelectual, que contribuirá a crear un nuevo hombre mas social y humano.
Del Martín Fierro: “No me vengan contesté / Con relación de difuntos / Esos son otros asuntos, / Vean si me pueden agarrar / Que yo no me ei’ de entregar / Aunque vengan (el capitalismo) tuitos juntos”.
A los cambios en la sociedad humana, no se los puede comparar con los cambios de la naturaleza, lo que veo en el país (porque lo siento en carne propia), es cansancio de las bases con relación a sus dirigentes políticos.
Se han cansado de esperar y para el pueblo, no son confiables y, si esto se da en cada país, es posible pensar que un mundo desaparecerá, el capitalismo-neoliberalismo actual y vendrá otro.
El motor de la historia pasa hoy a manos de los pueblos, de allí surgirán quienes lideren los cambios. Intuyo que las grandes empresas en Estados Unidos tendrán que elegir entre dedicarse al armamentismo o a todo aquello que contempla los alimentos y aporte a ese mundo nuevo que nace, es imperativo e inevitable el desarrollo al que aspira cada país y pueblo.
La elevación de su calidad de vida, la creación de economías sustentables pasa por ocupación, trabajo, aumento de la productividad, mejor calidad de vida, sobre todo mucha ciencia y tecnología.
Quizás no lo vea… parece que se olvidaron de mí y sigo acumulando años, mientras el kilo y 200 gramos que tengo como cerebro funcione, seguiré garabateando jeroglíficos que sólo mi compañera de casi toda mi vida logra descifrar.

Autor: Por Aron Berstein