Club San Lorenzo Instituciones

Fecha: Sábado, 3 Noviembre, 2007 - 00:00

Marcando el camino

Fundado un 11 de abril de 1928, San Lorenzo siempre se caracterizó por ser una entidad netamente basquetbolística. Luego de épocas en las que llegó a contar con tan sólo 27 chicos en sus categorías, hoy el club está saliendo a flote con el objetivo de que el aspecto social y el deportivo vayan de la mano.

Cuentan que a principios de esta década en 12 de octubre al 600, sede del club San Lorenzo, a los chicos había que esperarlos para ver si venían a entrenar. Con el tiempo la cosa cambió gracias al trabajo de un grupo de padres que con objetivos claros logró sacar a San Lorenzo adelante.
Uno de ellos, Néstor Diez, es coordinador del básquetbol del club. Diez no tenía nada que ver con San Lorenzo, no era socio, no era hincha ni allegado. Su arribo se debió a que sus hijos fueron a jugar cuando había apenas 27 chicos en las categorías formativas: “Encontramos una entidad a punto de bajar las persianas. Entre todos le pusimos un poco de voluntad, tiempo, ganas y trabajo y esto empezó a crecer. Hoy contamos con casi 100 chicos, un estadio remodelado, no se le debe nada a nadie y se está trabajando en función de distintas obras que se están realizando. Hay un grupo de padres, además de nosotros, que formaron otra subcomisión generando recursos e ideas”

Otro perfil
Según Diez, la misma competitividad deportiva hace que los clubes vayan perdiendo su perfil social, es por eso que el propósito es retomar la filosofía original de la institución: “El objetivo es que el club empiece a diagramar la misma idea que hace 25 años atrás que en la mayoría de los casos era la segunda casa de muchos chicos que permanecían durante casi todo el día dentro del club. Socialmente el club está tratando de darles algo más y no sólo un deporte”.
Estos factores garantizan a la vez un “boca en boca” que hace que más gente se acerque a la entidad: “A medida que el trabajo nuestro sale a la luz, es una cadena publicitaria en función de los mismos chicos que van trayendo amigos, parientes, vecinos o conocidos Y por esa razón es que hoy hay los chicos que hay”.

Sin diferencias
Es muy común que en los clubes existan becas para chicos que no pueden pagar una cuota social. Sin embargo, dice Diez, no solo hay que becar a esos chicos sino también a aquellos que, además de tener ese problema, no son grandes promesas deportivas: “Se han hecho esfuerzos para becar a chicos que no pueden pagar o que no son grandes jugadores. Porque es muy fácil becar al buen jugador y que no puede pagar, pero también hay que hacerlo con el que es regular hacia abajo o con aquel que tiene una diferencia física. No le decimos que no tiene lugar, nosotros tenemos chicos especiales y no hay ningún problema. No tiene que haber ningún problema porque tiene que ser así. El club tiene que cubrir eso”.
Un ejemplo de crecimiento lo dan las estadísticas. La Asociación Bahiense de Básquetbol lleva una escala de todas las categorías que en la sumatoria da la posición que ocupa cada club. En 2000 San Lorenzo ocupaba el puesto 19, hoy está en el 11.

El club de los chicos
En la sede de San Lorenzo prevalecen las fotos de los chicos que juegan en el club. Por eso Diez dice: “Eso es el club. El más grande que juega en primera tiene 23 años. La idea es que el chico que viene jugando de abajo esté convencido que cuando sea más grande va a poder jugar en su club. Hoy el 90% son de acá, la idea es que tarde o temprano sea el 100 %”.
Ahora cuentan que en 12 de octubre al 600 hay chicos dando vueltas todo el día incluso cuando hay partido de primera y el frío acecha: “Uno trata de llevar a la realidad cosas que se perdieron y que las vivía cuando era chico. No es nada más que el básquet, el básquet es una consecuencia de que apareciste acá”.

Autor: Redacción EcoDias