Tercera Cuenca Ecología

Fecha: Lunes, 12 Noviembre, 2012 - 15:48

Más dudas que certezas

Representantes de la empresa ABSA asistieron al Concejo Deliberante para explicar a la Comisión Asesora Ambiental, las razones del mal funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Efluentes Cloacales de la Tercera Cuenca.

Hablar de la planta de la Tercera Cuenca ya es un clásico porque, como decíamos en ediciones anteriores, los conflictos por su mal funcionamiento vienen desde los inicios de la planta. Acerca de ello se trató parte de la última reunión que la Comisión Asesora Ambiental mantuvo en el recinto del Concejo Deliberante. Allí asistieron representantes de la empresa ABSA para brindar explicaciones acerca del mencionado erróneo desempeño de la planta en cuestión, que sirve, en teoría, para el tratamiento de efluentes cloacales.
La presentación de la gente de ABSA dejó más preocupación que la que ya se tenía sobre la problemática, al menos así lo manifestó Adrián Vlek a EcoDias, él es integrante de Vecinos Por y de la Comisión Asesora Ambiental: “
Después de la exposición que habrá durado 25, 30 minutos aproximadamente, seguimos con preocupación, es más ahora estamos más preocupados que antes porque las razones que esgrime ABSA del mal funcionamiento de la planta Tercera Cuenca es que hay frigoríficos que están tirando las aguas sin tratar y que la planta de tratamiento se sale de registro por esa constante invasión de organismos que no corresponden a un sistema cloacal que en realidad, y eso es cierto, pertenecerían más a una categoría industrial”.
Pese a esto último, dijo Vlek, la explicación es muy pobre y carece de sustento: “Si bien es cierto que eso está pasando y que los controles en este caso pertenecerían a la municipalidad, poder controlar a los frigoríficos qué es lo que están arrojando a la cloaca, entendemos que después de cuatro años de funcionamiento de la planta de la Tercera Cuenca, no pueden venir a decir que esa es la razón por la cual la planta no funciona. Entendemos y desde nuestro movimiento, desde Vecinos Por, eso no pueden venir a decirlo después de cuatro años cuando en realidad ellos tendrían que haber hecho en el momento de calcular la planta, una caracterización del agua que iba a recibir la planta”.
En base a esa caracterización, prosiguió, se tendría que haber desarrollado una planta que funcione sin ningún inconveniente: “Inconvenientes que se dieron, muchos recordamos que la planta empezó a funcionar en septiembre de 2008 y ya en marzo de 2009 se sabía que la planta no estaba funcionando. O sea que el problema es primero que la empresa ABSA no hizo la caracterización correspondiente, y segundo sí, la responsabilidad del municipio o de la Autoridad del Agua o de los organismos de control, que deben sancionar a los frigoríficos o cualquier otro tipo de empresas que tire efluentes sin tratar a la cloaca”.

La culpa la tiene el otro

Entiende Vlek que por la explicación técnica que se dio, ABSA aduce no ser la responsable del mal desempeño citado:”Para nosotros esa explicación no sirve porque ya desde el principio esa planta fue cuestionada por el tipo de tratamiento que se le hace a los barros y por el lugar adonde se instaló. Dos problemas que fueron en su momento planteados y que no fueron escuchados. Hoy estamos pagando las consecuencias de no haber escuchado a los técnicos que en su momento advirtieron sobre estas problemáticas”.
Respecto a formas de tratamiento alternativo con menor costo y mantenimiento, mencionó lo que se denomina humedales artificiales para el filtrado de aguas cloacales: “Tenemos espacio para poder desarrollar en ese lugar un humedal artificial que filtre todos los componentes nocivos y que el agua que se vierta a la ría sea agua ya tratada. Ese sistema que es más natural y no necesita tanto mantenimiento hubiese sido el ideal pero prefirieron invertir en esta planta que trata mediante la descomposición y el uso del oxígeno para que las bacterias actúen y descompongan a la materia y no escucharon a los técnicos que estaban diciéndoles que esto no iba a funcionar y que necesitaban otro tipo de tratamiento”.

Inversión sin sentido
Por todo lo dicho y teniendo en cuenta la conclusión de que desde su inicio la planta funciona de manera incorrecta, Vlek aduce que las inversiones que se han hecho no han tenido sentido: “De hecho en la exposición técnica que ellos hacen aclaran que siguen invirtiendo en la planta, que siguen invirtiendo en filtros, en membranas y en sistema para la incorporación de oxígeno puro, y eso va incrementando cada vez más los costos operativos de la planta. Costos operativos que vamos a terminar absorbiendo nosotros los usuarios, no hay otra alternativa”.
Pese a esas inversiones, no existe seguridad alguna ni fecha para que la planta de la Tercera Cuenca cumpla con su desempeño como corresponde:
“Entonces, seguir invirtiendo o probando, porque lo que están haciendo es probar qué es lo que funciona y qué es lo que no, con un costo operativo tan alto, realmente no tiene sentido. Sí tendría sentido que los controles de parte de la municipalidad, del OPDS o del ADA a cada una de las empresas que vuelcan en la Tercera Cuenca, sea agresivo y se sancione a cada una de las empresas y se obligue a tratar sus efluentes. De esa manera, sí habría una cierta posibilidad de que la planta pueda funcionar correctamente. Mientras tanto todo lo que están invirtiendo es como tirado a un saco roto”.
Como en la reunión hubo preguntas que los técnicos de ABSA no pudieron responder ya que no se trataba de algo específico a su área, se convocó a personal jerárquico de la empresa para que de explicaciones “acerca de cómo van a ser los plazos de la empresa para que esto se solucione en el menor tiempo posible, cuáles van a ser las inversiones, cuál va a ser el costo final para el usuario porque eso de alguna manera se va a volcar a la tarifa del agua. Después de la presentación quedaron más dudas que certezas y estamos peor que antes”.


Autor: Redacción EcoDias