PARA VER Y CONSIDERAR Cine

Fecha: Martes, 12 Marzo, 2019 - 00:00

A los piques

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood dio sus premios a la producción de 2018.

Por su convocatoria la entrega de los Premios Oscar fue bautizada “Gran noche del cine”, pero ha ido perdiendo lustre y el interés de parte del público como probó la del domingo 24 de febrero.
Por un lado hubo alfombra roja y estrellas más o menos brillantes enfundadas en bellos atuendos, y por otro fue una carrera por acortarla -las mediciones de audiencia bajan con el transcurso de las horas- y para mantener un estricto apego a la corrección política. Lo que neutralizaría las críticas, aunque incentiva el aburrimiento.
Este año no hubo presentador oficial y los premios fueron entregados por ganadores de ediciones previas o invitados especiales, que se arreglaban con el vivo y leían recitaban su guion como podían.
Casi siempre hay expectativas y comentarios previos, pero esta 91ma. Edición hubo problemas causados por la propia Academia, que intentó establecer nuevas normas y categorías como la de Film más popular -una especie de “Miss Simpatía”- o la intención de entregar premios “menores” durante los comerciales por considerarse una falta de respeto que levantó tanta polvareda como para que se retractara y dejara en el aire una sensación de descontrol.
El show tuvo poco vuelo, se limitó a una apertura con lo que queda del grupo Queen y versiones de las candidatas a mejor tema musical -la única que sobresalió fue la de Bradley Cooper y Lady Gaga que consiguió el único premio para A Star is Born- y todo se resolvió en el cansino paso de estatuillas de presentadores a ganadores más o menos emocionados, pero definitivamente apurados por el crescendo de la orquesta en vivo.
Lo que sacudió la modorra: El presentador de Mary Poppins que se descolgó del techo con un paraguas; que Spider-Man: un nuevo universo fuera la mejor animación en las narices de Disney y Pixar; que Spike Lee agradeciera su premio a mejor guión adaptado con un tributo a sus ancestros africanos y la exhortación a “hacer lo correcto” y votar por el amor y no por el odio; la sorpresa de que Rami Malek ganara como mejor actor a pesar del capolavoro de Christian Bale; varios presentadores -como Diego Luna- hablaron en castellano como protesta por algunos ataques y la alegría de Olivia Colman por ser la mejor actriz.
Y el mejor director fue Alfonso Cuarón, mientras que el premio mayor a mejor film se lo llevó Green Book, un buen film aunque refleja el urticante tema del prejuicio racial de manera bastante complaciente.
En números fríos los títulos más ganadores fueron Bohemian Rhapsody con 4 estatuillas; Pantera negra con 3; Roma con 3, Green Book 3 y el gran perdedor La Favorita, que recibió un solo premio de 10 nominaciones.
Un total de tres horas veinte minutos y… a seguir participando.

Autor: Silvana Angelicchio