Opinión

Fecha: Martes, 3 Julio, 2018 - 00:00

Los cambios superan a gobiernos y pueblos

Tienen sus orígenes en la resistencia de los pueblos, en necesidades económicas, sociales y de convivencia humana entre los pueblos del mundo, que se están dando cuenta de que sus males se parecen, y que sus gobiernos han pasado a ser instrumentos de un sistema y modelo de producción capitalista liderado por un país que llegó a dominar al mundo. Los pueblos se están dando cuenta que la teoría de que el sistema es infinito es falsa, y se está desmoronando, que no tienen más respuestas ni ofrecen soluciones. En síntesis, han fracasado.
Ya no son los dueños del mundo. Los pueblos -un 80% o más de la población mundial- deben enfrentarse con sus gobiernos. El mundo pasó a manos de un pequeño grupo de corporaciones muy ricas, poderosas y que cada vez más, de continuar queriendo dominar al mundo, recurren a las aberraciones y perversiones, que explotan y exterminan a quienes como pueblos pretenden ser libres.
Vi hace muy pocos días lo que pasó en Grecia, un pueblo que se subleva contra la traición de su presidente, renuncia el primer ministro de Italia, el presidente Rajoy en España.
Un millón y medio de manifestantes se calcula concurrieron a la marcha del 25 de Mayo (Día de la Patria), realizada al pie del Obelisco, ante una Plaza de Mayo vacía.
Y, para no extenderme, una encuestadora (incubadora imperfecta de futurología política), dice que sólo le dan un 26% de apoyo al gobierno de Macri y a su madre espiritual el FMI.
Tanto el veto en contra del Senado por los aumentos inconcebibles (tarifas de luz, agua, gas) como el acuerdo hecho con el FMI, son argumentos más que suficientes para que presente su renuncia.
Existe una conexión muy estrecha entre gobierno y esas empresas. Cuando yo trabajaba en el puerto (pesca de altura), vino de visita al frigorífico que tenía la empresa en la cual yo trabajaba, el comisario de la Policía Federal. Luego de hablar con la gerencia pasó a mi oficina, pues habíamos tenido varias conversaciones, y preocupado me confesó que le habían llegado muchas denuncias de fechorías que se cometían en el puerto.
“Sé lo que pasa en el puerto, y a mí -que robé para la corona, las grandes empresas cerealeras- me podrá detener”, y le di a entender “sólo algunos casos”.
A la semana regresó y pasó por mi oficina, me dijo: “Si destapo la olla, medio Bahía Blanca va preso”.
Eso podría pasar si se destapa la olla de “afanos” en el país.
El pueblo “cándido” les creyó personalmente. Digo: ni gobierno, ni partidos políticos, ni grandes empresas, ni trepadores políticos son fiables.
Tiene que venir algo nuevo y a tono con lo que está pasando en el mundo, el viejo mundo y su sistema se cae a pedazos, está naciendo uno nuevo.
El futuro está en la acción de los pueblos y en “gobiernos populares”, con dirigentes que no se vendan.
Patria, país, nación, distintas expresiones que solo volverán a tener vigencia cuando los pueblos voten y con conciencia a candidatos fieles al pueblo, y que defiendan los intereses del país.

Autor: Por Aron Berstein