Opinión

Fecha: Martes, 27 Junio, 2017 - 00:00

Lo que nos cuenta la Biblia sobre Sodoma y Gomorra

Miro el mundo actual y me pregunto: ¿Cuánto había de corrupción antes y cuánto hay ahora?
Desde aquel episodio a la fecha, ¿cuántas civilizaciones atravesó el género humano?
Tengo la impresión que hoy hemos superado en cifras astronómicas a los pecados de anteriores civilizaciones.
Veo los noticieros nacionales e internacionales. En Francia la abstención a votar trepó al 52 por ciento, ¿Qué valor tiene esa elección? En Puerto Rico no votó el 80 por ciento, sin embargo en ambos países se declaran ganadores y gobernarán contra la voluntad de sus pueblos.
Cuando terminó la segunda guerra mundial (1940/45) con el triunfo del Ejército Rojo de la Urss sobre el nazifascismo, a éste se lo derrotó, pero no al sistema capitalista que la engendró.
Vivimos en medio de guerras entre países conquistados y destruidos, vivimos en medio de una crisis de todo el sistema que generó las guerras de los últimos 100 años, y guerras que se libran hoy, con el solo objetivo de dominar el mercado económico del mundo, sino algo peor como no tienen respuestas ni soluciones.
Su único propósito para mantener el inmenso poder económico-financiero es destruir a gran parte del mundo (tierra), incluyendo naturaleza y vida humana.
Macri es un ejemplo en versión “Bonsái” comparado a la total corrupción del mundo actual.
Los actos de corrupción de empresas y ricos son legitimados por la legislación vigente, hechas por ellos mismos.
Empresas que se declaran en crisis, bancos que cierran.
El hambre y la pobreza son eternos dentro del capitalismo, los ricos y millonarios acumulan sus enormes riquezas, los pueblos ven cómo se van sumergiendo en la pobreza.
Si Dios hizo desaparecer a esas dos ciudades, tan pecadoras y sin salvación, ¿Qué tipo de Dios tenemos que crear para cambiar al mundo y volver a crear un nuevo hombre con valores humanos?
Si usted no lo sabe, se lo diré: no busques a ningún Dios, cada uno de nosotros somos Dios, él y los pueblos son Dioses. Y los únicos que pueden salvar a la humanidad de su propia destrucción.
¿Se puede hacer? Sí.
Cuantas veces cayó Jesús, se levantó antes que lo mataran.
Dicen que muerto el perro se acabó la rabia.
Acabemos con el capitalismo salvaje que tenemos, las condiciones de crear un nuevo mundo existen.
Crear un mundo sin hambre y sin pobres es posible. ¿Por qué no lo hacemos? ¿Por qué somos esclavos, esclavos de un mundo que se cae?
Como nunca pudimos librarnos mentalmente de que no necesitamos dueños, amos de gobiernos dictaduras y corrupto. Y porque aun los pueblos permanecen en estado de anestesia, ignorante, tan errático en su proceder.
Porque no tenemos conciencia de que nosotros mismos somos capaces de forjar nuestro destino, que nos venden un buzón en cada esquina… seguimos votando a quienes nos esclavizan.

Autor: Por Aron Berstein