Opinión

Fecha: Miércoles, 2 Mayo, 2018 - 00:00

Lo difícil de admitir

Si somos demasiados en la tierra, ¿qué sucederá con esta especie que se creó y desarrolló en ella a la que se le adjudicó el nombre de especie humana u hombre?
Hará unos 40 mil años que habitamos la tierra. Somos alrededor de 7.500 millones y se calcula que para el año 2050 crecerán hasta unos 9 a 10 mil millones.
Desde épocas muy tempranas cumplió una función social, que se fue anulando cuando ese hombre se dio cuenta de que podía vivir apropiándose del trabajo ajeno.
Antiguamente, antes de que Colón llegara a las Américas, ya existía una ruta comercial que nacía de las profundidades de la China y se la conoció como “la ruta de la seda” (aunque tuvo en su travesía otros nombres), como la del té o de las especies. No hubo una sola sino varias que partían de China. Considero cierto que hubo dos rutas de la seda, una terrestre, una marítima, ¿Cuántos años han transcurrido?
El ingenio humano creó la rueda, los puentes.
Les doy a los siglos contenido religioso, cada religión los cuenta a su manera.
Nosotros decimos que vivimos en el siglo XXI, año 2018.
A partir de la función social destruida por el propio hombre nunca conocimos la función social. De la distribución de la producción nace el capitalismo no como función social, sino como medio de enriquecimiento, se divide la población mundial en clases sociales, el hombre se convierte en un producto de sí mismo.
Las desigualdades sociales crearon un mundo en el que los ricos siendo poderosos fueron adueñándose de las riquezas naturales y de lo que podía darle importantes beneficios mediante la explotación del hombre.
El sistema y modelo capitalista burgués que domina en la tierra, llego a su grado máximo, ni aún explotando a sus propios pueblos puede satisfacer sus necesidades.
Para quienes quieren mantener este sistema de vida dentro de un contexto económico capitalista y salvaje debería dejar de existir media humanidad; clase media inferior y pueblos tendrían que desaparecer.
Esa realidad se oculta como se quiere ocultar en cada país (capitalista), que la crisis que soportan, es coyuntural y se niegan a admitir que es estructural y, por lo tanto mundial.
La presencia de China hoy como país más poblado de la tierra con casi 1400 millones de habitantes y que llegó a convertirse en la primera economía del mundo, tiene características propias: el Partido Comunista chino ideológicamente dirige los destinos de su país, lo hace bajo un gobierno popular (sobre 1400 millones de habitantes el PC chino tiene 89 millones de afiliados) y creó un modelo de producción con gigantescas proporciones en lo económico, y ha vuelto a resucitar.
Bajo las condiciones en que nos toca vivir, la ruta de la seda y en la forma en que lo hace nos acerca a la primitiva función social, y su distribución social, aún cuando el dominio económico está en manos de gobiernos capitalistas.
La diferencia está en que los pueblos en cada país capitalista (unos 200), se enfrentan con sus gobiernos.
Estamos viviendo el periodo o final de un sistema que no refleja ni las necesidades de sus pueblos y menos aún su condición humana.
Estamos jugando no el mundial de futbol sino la vida o muerte de la sociedad humana.
Dejo constancia de que alimento una respuesta o alternativa.
El mundo capitalista no ofrece respuestas pero es aún fuerte y poderoso.
China, Rusia, Irán, Corea del Norte, Vietnam del Norte, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Bolivia construyen los pilares y fundamentos de un nuevo mundo.
No veo posibilidades de que en una guerra a nivel mundial (aunque ya lo estamos), los pueblos de la tierra se beneficien; no veo -y así será por mucho tiempo- que los partidos comunistas y las izquierdas pudieran gobernar.
Démosle a los pueblos la posibilidad concreta de gobernar. ¿Acaso no representamos la gran mayoría? Por eso mi teoría de “Gobiernos Populares”.
Deja de ser utopía y se transforma en realidad. Tendremos un nuevo mundo si logramos que el hombre piense y razone con sentido crítico y real.
Si no hay capitalismo sin contaminación cancerosa, si no hay socialismo o comunismo, que sean los pueblos quienes decidan, eso equivale a decir: ¡Establezcamos gobiernos populares, de allí saldrá lo que todos aspiramos, que es “Paz y vida digna”!

Autor: Por Aron Berstein