Opinión

Fecha: Martes, 25 Septiembre, 2018 - 00:00

Las perspectivas de la evolución humana

Albert Einstein supo decir que “Dios no juega a los dados”.
Si miramos la vida del hombre y su evolución, concluiremos que el desarrollo humano es integral y cada uno de los que vivimos en la tierra cumplimos una función social, sea maestro, panadero, medico, obrero o campesino.
A esta función social (trabajo) como organización integral le correspondía proseguir con la distribución social, lo que le da sentido a la vida.
Este proceso de desarrollo fue desnaturalizado, desvirtuado.
Lo que debió ser un proceso orgánico, elaborado, dentro de un contexto social y humano quedó inconcluso cuando como función social se convirtió en capitalismo creando la anarquía de la producción.
El caos económico, la crisis y derroche en el que esta inserto el mundo en que vivimos.
El reencuentro del hombre con su función social pasa a convertirse en necesidad histórica para la sociedad humana.
La creación de un nuevo orden económico mundial es un paso o alternativa para la continuidad y sobrevivencia, esto va tomando forma.
Los intentos de cambiar el curso equivocado del capitalismo no lograron su cometido.
Lo que hoy sucede a partir de la revolución china dirigida por Mao Tse Tung, y por su evolución hasta hoy año 2018, abre una alternativa a los países del mundo, en su mayoría gobernados por las formas adoptadas por el capitalismo.
China, dirigida por el Partido Comunista pero que gobierna como Republica Popular, ha logrado un grado de productividad al que no puede llegar ningún país capitalista, es el país más poblado de la tierra con 1400 millones de habitantes y creo que ya es la primera economía del mundo.
Si la aplicación de un nuevo concepto económico como se lo plantea parte de la base de “complementación económica”, es decir: lo que creará las condiciones de un nuevo tipo de orden social y económico, eso es lo que estamos viendo y viviendo.
Esto lo podemos confirmar los argentinos, pues ya es cierta la creación de una base científica en Neuquén.
Hagamos honor al viejo refrán “En la cancha se ven los pingos”.

Autor: Por Aron Berstein