Baja de edad de imputabilidad Interés general

Fecha: Lunes, 7 Febrero, 2011 - 00:00

La teoría del encierro

Una vez más y ante nuevas explosiones mediáticas sobre casos delictivos que involucran a chicos menores de edad, se volvió a poner en el tapete la posibilidad de bajar la edad de imputabilidad.
Tras la opinión afirmativa del intendente Cristian Breitenstein de apelar a esta medida, EcoDias dialogó con trabajadores que desarrollan su labor con chicos, quienes dan sus argumentos respecto a por qué ésta no es en absoluto la solución.

Cada vez que en los medios aparece un titular que remite a “menores de edad” en medio de un hecho de delincuencia y con un claro tono de bajada de línea, uno también retruca, responde y analiza el por qué se coloca a los jóvenes y niños como uno de los problemas más graves del país. Enseguida, colgados de estos titulares, se presentan políticos, comunicadores nacionales y locales pidiendo la triste y famosa baja de edad de imputabilidad. La solución facilista: el encierro.
Facilista porque desde el vamos no se analiza el fracaso del sistema carcelario para mayores, y sin pensarlo se lo propone para menores. Facilista porque tampoco se piensa o se busca la respuesta a por qué un chico tiene un arma en la mano y un fácil acceso a las drogas.
No existe el análisis, tampoco la discusión, lo que sí se propone es tirar la basura bajo la alfombra: encerrarlos y que no jodan más.
Al igual que con otras iniciativas extremas que se proponen en el país, las mismas logran una repetición mediática que va incorporando socialmente la idea que señala que encerrar es la que corresponde. Educar, dar oportunidades, son palabras poco escuchadas al momento de pensar simplemente sacarse de encima a esos chicos que pierden la condición de chicos para pasar a ser denominados “menores”.
No sorprende que el intendente Cristian Breitenstein se haya mostrado totalmente a favor de bajar la edad de imputabilidad.
Sin embargo, siempre es bueno consultar a aquellos que están realmente con chicos con diferentes problemáticas.
Raúl López, secretario general de SUTEBA Bahía Blanca, mostró su preocupación por la falta de un debate político y judicial en base a una problemática social: “Nunca se hace eje en que este debate se haga a partir de la prevención. Nosotros no tenemos dudas que le llega un arma a un menor y que con esa arma delinque. Ahora, cómo hacemos para prevenir que ese arma llegue al menor porque me parece que esto no es una cuestión de edad. Bajar la edad de imputabilidad significaría tener menores aún más pequeños delinquiendo porque no se ataca la raíz del problema. Cuando vemos a un chico pidiendo en la calle o limpiando un limpiaparabrisas o simplemente pidiendo limosna, no escuchamos a ningún político pidiendo un debate profundo de por qué estamos en esa situación”.

Criminalizar la pobreza
Cuando se habla de bajar la edad de imputabilidad no se puede dejar de hacer la relación con la pobreza y con el fin de criminalizar a ésta tanto como a la niñez. De allí, dice López, que se estigmatice a jóvenes y adolescentes sin tener en cuenta las razones que llevan a delinquir: “En los barrios más marginales muchas veces la droga corre como un río, la desocupación y la pobreza lleva a soluciones desesperadas, lo cual no quiere decir que se justifique pero realmente no se atacan las causas que hacen llevar al joven a delinquir”.
Por otro lado, las estadísticas muestran fielmente cómo se “agranda” intencionalmente la llamada delincuencia juvenil buscando como objetivo sacarse a los chicos de encima: “Tenemos algunos datos, por ejemplo, según un juez en lo contencioso administrativo, Luis Arias. Él dice que en los primeros seis meses de 2010 se cometieron 1362 homicidios en la provincia de Buenos Aires, 1264 fueron cometidos por adultos y 98 por chicos. Esto dice que apenas un 7,1 por ciento de los crímenes fueron cometidos por menores de edad, lo que no quiere decir que no haya que atender esa franja pero me parece que esta reacción, que generalmente viene de la derecha política, es atacar a los sectores más vulnerables”.
El papel de los docentes es importante en este tema porque son ellos los que están cerca de los chicos. López explicó cómo con el correr del tiempo la escuela pasó de ser el lugar donde se enseña a ser el lugar de contención por excelencia: “Como docentes tenemos una responsabilidad muy grande que es muchas veces ser los destinatarios de todas las problemáticas sociales que están teniendo las comunidades educativas. Y al ser destinatarios y al ser también quienes las atienden, nos encontramos con el problema de no poder satisfacerlas porque eso es un rol del Estado que está siendo incumplido”.
Bajar la edad de imputabilidad, concluye López, es solamente un debate y un pedido que tiene que ver con lo político y no con lo social: “En vez de solicitar y pedir nuevas leyes habría que hacer cumplir las leyes que ya están. Por ejemplo, en Bahía Blanca no se está cumpliendo la ley de producción y protección de los derechos del niño y adolescente. El sistema penal juvenil tampoco se cumple como tiene que ser, creo que esos aspectos son los primeros a destacar y cumplir antes de pensar en una baja de imputabilidad que no traería soluciones. Vemos y tenemos muy claro que en Bahía no se cumple, ya lo hemos planteado también a los organismos políticos de la ciudad. Hemos tenido reuniones con el Concejo Deliberante, con la Dirección de Minoridad de la Municipalidad, diciendo que las famosas redes sociales que tendrían que contener toda la problemática que hoy tienen los niños y adolescentes no están funcionando por falta de recursos y muchas veces por falta de voluntad política”. Aparece entonces como protagonista el intendente Breitenstein…

El problema de ser chico y pobre
Elmo Fantino es el coordinador de Sueño de Barrilete (ex Casa del Menor) y señaló que al eslogan de bajar la edad de imputabilidad hay que sumarle algunas palabras: “Para que realmente los que lo pretenden se saquen la mascara y tengan viso de realidad es que habría que agregarle: bajar la edad de imputabilidad a los menores pobres. En este tipo de cuestiones lo que se pretende justamente es penalizar la pobreza, definitivamente”.
En su trabajo diario con chicos con vulneración de derechos, Fantino citó ejemplos que apuntan directamente a los medios de comunicación: “Hay medios importantes en nuestra ciudad que recurrentemente nos convocan para tener nuestra opinión cada vez que en Buenos Aires se da un hecho grave en el cual está involucrado un menor de edad. Cuando un pibe de 13 de años en Buenos Aires mataba a una anciana, acá los medios reavivaban esta cuestión de la baja de edad de imputabilidad. O sea, también está sostenida esta cuestión por algunos medios ampliamente conocidos que comulgan esta cuestión. Apuntan al encierro de los pibes como si hacerlos desaparecer soluciona el problema de fondo”.
Si bien hoy las leyes están como para poder actuar ante diferentes casos, Fantino señaló que puede haber problemas en la misma justicia para hacer cumplir esas leyes. Entiéndase mirar para otro lado, falta de recursos, de fiscales, etc. Pero además es cierto que tampoco hay soluciones en cuanto al tratamiento posterior del chico en problemas con la ley: “Ni siquiera lo que tiene que ver con la penalización en adultos arroja resultados positivos porque después tenés ámbitos como las cárceles de nuestro país que en realidad no dan garantía de reinserción a nadie. Hoy por hoy las instituciones que existen -por lo menos en la provincia para el tratamiento de chicos de 16, 18 años por causas penales graves-, en realidad son unos espacios en donde lo único que se hace es amontonar los pibes ahí, no hay personal especializado, no hay un trabajo profundo en cuestiones que tienen que ver con lo psicológico y es simplemente hacer el paso previo para que después engrosen las cárceles del país”.

Bahía y sus chicos
Según Fantino en Bahía Blanca las instituciones como la que representa trabajan bien e incluso desde hace años se destaca la inversión que se hace hacia el sector de la niñez. Pero al mismo tiempo, se ve un desorden en quienes tienen que decidir el destino de los menores para ayudarlos: “Yo veo en el ámbito de lo que son los servicios locales, hay más de 4 mil ingresos por chicos con vulneración de derechos. Y entre ellos aparecen sistemáticamente casos que ingresan directamente desde la justicia penal juvenil por chicos que han cometido alguna cuestión que debe ser penalizada de alguna forma, la ley lo prevé. Pero lo mandan al ámbito del servicio local que en realidad atiende cuestiones que tienen que ver con vulneración de derechos, que evidentemente estos chicos que cometen algún tipo de infracción a la ley tienen derechos vulnerados, de eso no cabe la menor duda. Pero no se trabaja desde el ámbito de la justicia con estos chicos en cuestiones que la misma ley también prevé, en donde el chico también debe tener algún tipo de medida que dentro del ámbito mismo de la sociedad tenga que cumplir con algunas cuestiones como para pagar de alguna manera esto que ha cometido”.

El mientras tanto
Así como hay muchas personas que quieren la baja de edad, también están las que no y al mismo tiempo aquellas que no la desean, que se preguntan qué hacer en el mientras tanto. Al respecto, Raúl López habló de hacer cumplir las leyes vigentes las cuales considera buenas: “En algunos matices podemos no estar de acuerdo pero la ley de promoción y de derechos del niño y adolescente es una ley que ha tomado alguna postura progresista con respecto a esto, despojándose de lo conservador de las leyes anteriores que tenían los institutos y aquellos lugares de guarda de menores como si fueran pequeñas cárceles”.
Por su parte Fantino habló de la necesidad de dar mensajes claros a la sociedad sobre las herramientas, incluso judiciales, que existen para tratar problemáticas de chicos: “El tema es que mientras tampoco los jueces tengan lugares apropiados como para que estos chicos puedan tener un espacio donde se trabaje con ellos, su reinserción social, estamos en una cuestión de punto de obturación importante. Yo sé que esto no va a convencer a este sector que está indeciso, confuso con toda esta cuestión, es la realidad. Pero tampoco tiene que pensar que con esta solución mágica de encerrar a los pibes, solucionamos problemas que tienen que ver con la inseguridad”.

Autor: Redacción EcoDias