Precarización laboral Bahía Blanca

Fecha: Domingo, 6 Marzo, 2011 - 00:00

La Municipalidad en falta

Alrededor de 1.500 trabajadores y trabajadoras de la Municipalidad de Bahía Blanca se encuentran en diferentes situaciones de precarización laboral. Un grupo importante se acercó a la CTA y está haciendo oír el reclamo.

Desde el auge de los planes sociales, el tema de los trabajadores y trabajadoras dependientes de órganos del Estado se ha ido convirtiendo en espinoso y confuso. Ello viene a cuenta del masivo crecimiento de la planta de trabajadores de, por ejemplo, la Municipalidad de Bahía Blanca y su no regularización.
Días atrás un grupo de trabajadores municipales planteó el problema ante miembros de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Bahía Blanca - Coronel Dorrego a fin de realizar un reclamo ante una situación de absoluta injusticia debido a que la precarización laboral, en este caso municipal, pareciera ser ya no una excepción sino la norma. EcoDias dialogó con Enrique Gandolfo, secretario general de la CTA, quien explicó la preocupación de los trabajadores: “Una buena parte de la planta municipal está en situación de precarización laboral a tal punto que si bien los números son estimativos, habría alrededor de 1500 trabajadores en distintas situaciones de precarización. Esto viene de la mano con las leyes de flexibilización laboral de la década del 90, pero leyes que se siguen incumpliendo, el municipio sigue tomándose de esas leyes para mantener una planta casi paralela a la planta permanente y la situación de precariedad es absoluta. A tal punto que en muchos casos no hay aportes jubilatorios, no hay obra social, ni vacaciones pagas, ni aguinaldo, ni ART: todas situaciones de precarización bajo diferentes figuras”.
Entre las figuras mencionadas por Gandolfo están las del becario de la universidad que ya no es tal porque lleva cinco años en esa situación; trabajadores con contrato de locación de obra o de servicio; aquellas personas que cobran planes y también los obligados a inscribirse y figurar como monotributistas: “Figuran como prestadores de la Municipalidad cuando no lo son, sino que son hombres y mujeres que van todos los días al lugar del trabajo, cumplen funciones específicas permanentes en el tiempo y, en la mayoría de los casos, similares a las de los trabajadores de planta permanente”.
Según Gandolfo, el reclamo fue por parte de empleados de diversos ámbitos de la Municipalidad con la idea de encaminar un reclamo colectivo “que tenga como objetivo, en este año que el gobierno ha dicho que es el año del trabajo decente, que pasen a planta permanente, que haya un compromiso del municipio de que nadie sea despedido por reclamar, que haya un compromiso de una regularización del empleo en un tiempo determinado que no puede ser muy largo, y que mientras esto no se cumpla no se incorpore más personal”.
Así fue que se firmó un petitorio que ingresó en todas las dependencias municipales y se decidió llevar el pedido, audiencia mediante, al Concejo Deliberante, el jueves 10 de marzo.

Entre el temor y la lucha
Para Gandolfo el reclamo colectivo y la llegada a una solución va a requerir de la voluntad de organizarse, elegir delegados de trabajo y no terminar con el pedido al Concejo sino también elevarlo al Ejecutivo Municipal para lograr un compromiso serio. Obviamente, reconoce Gandolfo, y como es normal por los tiempos que se viven, existen temores a perder el trabajo, sin embargo “también hay determinación de pelear por lo que parece justo. Fueron varios los voceros de los trabajadores designados por ellos mismos que se dirigieron ante la televisión y no tuvieron problemas en decir lo que les pasaba y que estaban reclamando que se haga justicia. Nos parece que el temor y los miedos se superan cuando colectivamente se toma fuerza y se pone de manifiesto que hay una voluntad y una determinación de luchar”.
Cuando se habla de precarización laboral lo primero que suele venirse a la mente es el trabajo en negro, sin embargo las malas condiciones de trabajo también forman parte de lo mismo. Ya de por sí la no regularización de un trabajador habla de precariedad laboral: “En realidad, son todas formas de trabajo en negro, en algunos casos depende del tipo de figura legal que se utiliza. Hay aportes previsionales o en otros de obra socia,l pero en la mayoría, si no son negro, son gris. Son situaciones que sin duda están fuera de la normativa vigente, incluso para el mismo estatuto de las municipalidades de la provincia que prevé que una persona luego de los 12 meses tiene que adquirir la estabilidad salvo que haya una notificación muy clara de que no cumple con la tarea que se le encomendó. Ni hablar de las leyes laborales, absolutamente buena parte de las leyes laborales están siendo incumplidas, se está por fuera de toda normativa por la cual esto se pueda sostener”.
Lo que realza la gravedad del asunto es que quien está incumpliendo con las normativas es nada más ni nada menos que un órgano de gobierno, en este caso el Estado municipal, “pero lo mismo ocurre en el provincial y en el nacional. Quienes por un lado hacen campaña en contra del trabajo en negro, por otro lado en su propia planta tienen, según se dijo, en la Provincia 120 mil personas en esta situación. Es hora de que esto se termine”.
En las últimas semanas ha habido varios reclamos por parte de trabajadores y también, en la zona, denuncias de condiciones laborales indignas lo cual hace pensar que se está despertando una mayor conciencia acerca de los derechos del trabajador y de las personas: “Todas estas situaciones de denuncias ayudan, siempre que vayan más allá del plano de la simple denuncia, porque sino se corre el riesgo de que haya una suerte de costumbre de que cada tanto se denuncie que hay trabajo esclavo en tal y tal lugar, que por otro lado se sabía que había estas situaciones, pero nos parece que además de constatar hay que accionar para que esto no siga ocurriendo y que no quede sólo en el plano de una simple denuncia”.

Autor: Redacción EcoDias